Odio la nueva normalidad

Nos citamos cuando podemos a la intemperie, a cuarenta grados en verano, con el viento otoñal que nos despeina y… veremos cómo nos apañamos o, más bien si nos apañamos en invierno

L. M.

Llevo sin ir a casa de mis padres desde el inicio del confinamiento; tampoco ellos han venido a la mía y eso que no vivimos en provincias diferentes, ni siquiera en puntos alejados de la localidad. El problema no es la distancia sino que que por mi trabajo como reportera, que lleva en el pack coger aviones y trenes o interactuar con decenas de personas cada semana, temo ser un agente de contagio para ellos. Así que ahora siempre quedamos en la calle y poco tiempo....

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