Nadie quiere hablar del tiempo

El calor madrileño es un puñetazo seco contra el pecho, una manta de brazos largos que se enredan por el cuerpo ajeno, una canción repetida en una fiesta

La ciudad de Madrid vive este lunes una nueva jornada de altas temperaturas que obliga a los madrileños a buscar refugio en bancos a la sombra, zonas verdes y fuentes de la ciudad.
La ciudad de Madrid vive este lunes una nueva jornada de altas temperaturas que obliga a los madrileños a buscar refugio en bancos a la sombra, zonas verdes y fuentes de la ciudad.David Fernandez / EFE

En Madrid nadie quiere hablar del tiempo, y no sé si tengo potestad para hacerlo yo, que huyo del calor como de la peste y que espero con temor cuando se asoma junio al calendario. En Madrid nadie quiere hablar del tiempo, pero no se puede nombrar otra cosa cuando llegamos a los sitios destinados empapados en sudor, con la frente perlada, el escote hecho cascada, los muslos resbaladizos, el aire que ya faltaba mucho antes de las mascarillas....

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