La crisis del coronavirus

Continúa la brecha en la Comunidad de Madrid: Ayuso señala a Aguado e iniciará con Vox su propia ronda de consultas

“Para pedir unidad política al resto de los grupos, nosotros tenemos que estar unidos primero”, ha dicho Ayuso, en alusión a la reunión que mantuvo el vicepresidente el lunes con el resto de partidos

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, durante su intervención en la reapertura del Centro de Turismo de la Comunidad de Madrid en la Puerta del Sol, acompañada por la consejera del ramo, Marta Rivera de la Cruz.JOSEFINA BLANCO / EUROPA PRESS / VÍDEO: ATLAS

La brecha en el Gobierno madrileño sigue abierta. La presidenta popular, Isabel Díaz Ayuso, ha sido tajante durante su primera intervención pública tras la reunión de Aguado con la oposición: “Para pedir unidad política al resto de los grupos, nosotros tenemos que estar unidos primero”. El vicepresidente de la Comunidad, Ignacio Aguado, de Ciudadanos, ahondó en la herida unas horas antes. “La presencia del PP es accesoria porque es mi socio de Gobierno y nos hablábamos cada día”. La ausencia de los populares a la reunión con el resto de partidos iniciada por el propio Aguado ha provocado ahora una situación inédita. Ayuso pedirá este miércoles iniciar su propia ronda de contactos en la reunión de Consejo de Gobierno. Su intención es hablar con todos los grupos parlamentarios. Es decir, el Gobierno de la Comunidad de Madrid llamará de nuevo al PSOE, a Más Madrid y a Unidas Podemos, con los que el vicepresidente Aguado ya se había reunido este lunes en una sala cercana a su despacho, a 200 metros del de Ayuso.

La presidenta quiere empezar su propia ronda de consultas con Vox, al margen de la iniciativa del vicepresidente Aguado, que invitó a todos los partidos a la vez y recibió el rechazo de los populares y de la formación de Santiago Abascal. “Defiendo que empecemos por Vox porque estamos aquí por ellos”, sostiene Ayuso, que ha estado muy molesta por este asunto durante todo el fin de semana. No ha entendido este último movimiento de su vicepresidente. De hecho, aprovechó una entrevista en Telemadrid el pasado domingo para marcar distancias: “El PP no está de acuerdo en cómo se ha hecho esto”.

“Esto” era la iniciativa del propio Aguado de reunirse con todos los partidos. ¿De dónde surgió la petición de Aguado de crear unos pactos similares a los que han surgido en el Ayuntamiento de Madrid o en las comunidades de Andalucía y Castilla y León, cogobernadas también por populares y ciudadanos? Todo se fraguó el pasado viernes en la Asamblea. En un turno de réplica, el vicepresidente contestaba así a la diputada de Vox, Rocío Monasterio: “Esta ha sido la época más difícil de toda mi vida. Además de construir, hay que aprender de todo lo que ha pasado en estas semanas. No cometamos los mismos errores. Usted [en referencia a Monasterio y a la protesta contra el Gobierno de hace una semana] se montó en un autobús como si hubiera ganado la Copa del Mundo. En lugar de predicar con el diálogo, hay que hacerlo. Nos sentamos mañana y hablamos, y si mañana no pueden, la semana que viene”.

El vicepresidente acababa de convocar una reunión con los demás grupos sin avisar a la presidenta Ayuso, que también estaba presente en el pleno. Era la última brecha de un Gobierno que trata de mantener la compostura cuando sus actos públicos se realizan en conjunto, pero que se diluye cuando los consejeros realizan entrevistas y actos por separado.

El primero en recoger el guante del pacto de Aguado fue el portavoz de Más Madrid, Pablo Gómez Perpinyà, que lo anunció en su perfil de Twitter: “Para dialogar siempre estamos dispuestos. Acepto su invitación y le animo a que fije la reunión lo antes posible”. Era la primera vez que Aguado invitaba a la tercera fuerza de la Asamblea a una reunión desde que el primer Gobierno de coalición de la Comunidad echara a andar el pasado septiembre. Después, Aguado se puso en contacto con los demás portavoces, que fueron aceptando la iniciativa con buena voluntad de diálogo.

El primer no llegó de la portavoz de Vox, Rocío Monasterio: “Le dije que me parecía muy bien. Le pregunté si iba a asistir Ayuso y me dijo que no. Entonces me negué. No se puede hacer una reunión de espaldas a la presidenta. No son las competencias del vicepresidente de la comunidad. Le dije: ‘Ignacio, si no te importa, llama a la presidenta”. Inmediatamente después, Monasterio llamó a uno de los consejeros de máxima confianza de Ayuso, Javier Fernández-Lasquetty. Según la versión de Monasterio, el encargado de la cartera de Hacienda no sabía nada de esta ronda de consultas.

Esa misma tarde, según fuentes populares, Aguado envió un WhatsApp al portavoz del PP en la Asamblea, Alfonso Serrano, que declinó asistir. “No lo veo oportuno”, dijo. El domingo, en una entrevista en La Sexta, Aguado contestaba: “Me llevo bien con la presidenta. Tengo buena relación con ella. Sería fantástico que viniera a la reunión”. Según los populares, él ya sabía que no iba a asistir.

De hecho, la presidenta confirmó su ausencia con el “no” rotundo en la entrevista de Telemadrid unas horas antes. De paso, deslizó: “La eficacia de un Gobierno no se mide por el grado de amistad, sino por las medidas políticas que se llevan a cabo y estamos trabajando con medidas liberales, que el grupo parlamentario de Vox las va a recibir con buen gusto”.

La reunión de Aguado con el resto de formaciones se produjo este lunes en la sede de la Vicepresidencia, a 200 metros del despacho que Ayuso ocupa en la Puerta Sol. La idea de Ciudadanos era repetir el espacio de consenso que se ha afianzado en el Ayuntamiento de Madrid, cogobernado también por PP y Ciudadanos y gracias a los votos de Vox, para crear mesas de diálogo y tratar de reconstruir las secuelas sociales y económicas del coronavirus. Según todos los presentes, no hubo un orden del día. El vicepresidente logró el sí del PSOE, de Más Madrid y de Unidas Podemos, que juntos suman 90 de los 132 diputados de la Cámara madrileña.

“Estoy muy contento”, dijo sonriente Aguado tras la reunión. “¿Hay alguna plaga bíblica que nos impida entendernos? Espero que se reincorpore la presidenta en los próximos días. No sé qué nos separa. No hay ninguna razón. No entiendo que sea difícil algo que debería ser fácil. Parece que esto es algo revolucionario”, agregó.

Los portavoces del arco parlamentario de la izquierda prometieron volver a verse sin una fecha clara. Pero no desperdiciaron el turno ante los medios de punzar en la ausencia de Ayuso a la convocatoria. “Falta coordinación y articulación en el Gobierno. La presidenta no dirige ni lidera ningún proceso ni proyecto para hacerlo”, dijo el socialista Ángel Gabilondo. “Ha desertado de sus funciones”, observó el portavoz de Más Madrid, Pablo Gómez Perpinyà. “Esto evidencia una crisis de Gobierno. No actúan de forma conjunta", advirtió Isabel Serra, de Unidas Podemos.

Ayuso pedirá a los consejeros y al propio Aguado iniciar su propia ronda de consultas este miércoles en el Consejo de Gobierno. “Esto es lo que es sensato”, insistió la presidenta este martes. “Lo que se tradujo ayer [en la reunión de Aguado] fue una subida de impuestos y unas políticas que no me han puesto como presidenta. La Comunidad de Madrid no puede perder el eje de la libertad. La economía tiene que ser libre o no será”.

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