LA CRISIS DEL CORONAVIRUS

La Rey Juan Carlos no renovará el contrato del profesor investigado por presunto acoso para el próximo curso

El tutor lleva 14 años en el grado de Periodismo y Comunicación de esta universidad pública de Madrid

A la izquierda, la Universidad Rey Juan Carlos. A la derecha, uno de los mensajes de WhatsApp del profesor a las alumnas.
A la izquierda, la Universidad Rey Juan Carlos. A la derecha, uno de los mensajes de WhatsApp del profesor a las alumnas.

La universidad pública Rey Juan Carlos de Madrid no renovará el contrato del profesor del grado de Periodismo que tiene abierta una investigación por presunto acoso a varias alumnas en los últimos años. El departamento de Comunicación, donde daba clases este tutor hasta hace seis meses, ha solicitado al rectorado la no renovación del profesor para el curso que viene. Según fuentes de la Universidad, la decisión ya está tomada: “Si el departamento no solicita su contratación para el curso de 2021 o se le impone sanción por parte de Inspección de servicios no se permitiría su contratación”. Este periódico ha contactado reiteradamente con el profesor en los últimos días, quien prefiere no hacer declaraciones. Se limitó a mostrar por WhatsApp su “expresa no autorización de la utilización” de sus datos personales, para añadir: “Estaré pendiente de la información que publique su diario referida a mi persona y situación, reservándome el derecho a ejercitar acciones penales y/o civiles pertinentes”.

La actual directora del departamento de Comunicación donde ha trabajado este tutor en los últimos 14 años es Carmen Caffarel, exdirectora del Instituto Cervantes y de RTVE. Caffarel reconoce en una conversación telefónica que no conocía a este profesor personalmente. “Me enteré de que tenía una investigación por acoso en curso el pasado lunes [11 de mayo, una semana antes de que EL PAÍS hiciera pública la investigación]”.

Caffarel asumió la dirección del departamento en enero, tras la dimisión del profesor Antonio Baraybar. Tras enterarse de que la universidad había abierto un expediente de investigación por acoso a varias alumnas de este curso, Caffarel solicitó al departamento de Comunicación la no renovación del tutor para el próximo año. “Esto es intolerable. Mi apoyo a las alumnas”, señala. La decisión fue aprobada el martes pasado de manera unánime por todo el departamento, que está formado por más de 202 personas entre profesores, catedráticos y alumnos.

Este periódico ha recogido hasta cuatro testimonios de estudiantes de distintos cursos y sin relación entre sí en los últimos días. La alumna Andrea Fernández muestra un mensaje de WhatsApp del profesor a las 10.13 del pasado 28 de septiembre: “Hola, te aviso por aquí de que te he enviado un correo a tu Gmail para darte las gracias (con algunas notas de seriedad y muchas patéticas tonterías). Bsss. Soy el profe de barba”. El correo, de más de 700 palabras, arrancaba así: “Podría decir que me gustas mucho, de todas las formas posibles, incluida la que tiene que ver con el erotismo “las cosas sesuales…arrrr” (…) estoy harto de fracasar con amores imposibles (…) Ojalá fuese el principio de una buena amistad (a falta de pan…jejej). Este mensaje es para tu corazón, escóndelo, guárdalo, dentro y saboréalo como un secreto, espero, hermoso. Solo para tus ojos (…) Con todo mi cariño y amistad, y una lluvia de besos escritos y platónicos (que nunca podré darte en la vida real)”.

La Rey Juan Carlos abrió una investigación al tutor el pasado mes de octubre, que todavía no ha concluido. El centro apartó al profesor tras iniciar la apertura del expediente, pero él ya se había dado de baja un mes antes.

Una quinta estudiante, que ya ha terminado la carrera y que prefiera mantenerse en anonimato por estar trabajando en un medio de comunicación, se ha puesto en contacto con este periódico este martes para contar su caso y ha enviado los correos electrónicos que recibió del tutor. “Nunca me dio clase. Me puse en contacto con él por e-mail hace tres años. La universidad ofreció un correo para buscar profesores que defendieran los Trabajos de Fin de Grado (TFG). Escribí a varios y él me contestó de los primeros”. Minutos después recibió una respuesta del tutor: “Mañana voy a Fuenla. Formo parte de un tribunal de TFGs. Llegaré sobre las 13.00…. ¿me invitas a una cerve?”. Cinco minutos después, le envió otro: “No te asustes por la confianza. Acabo de pasar un año de depresión. Necesito gente que me dé alegría, interés, cariño… Bss”.

Ella no contestó a ninguno. Cambió de TFG y de profesor. “Después de esos mensajes dije que ni de coña. Me dio mucho miedo y asco. Me asusté mucho. Quiero contar mi caso porque he leído aquí que otras alumnas lo han hecho y quizá pueda servir de algo”.

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