LA CRISIS DEL CORONAVIRUS

Menores fumando porros, fiesta en un hotel y otros incumplimientos del aislamiento

Una mujer con ropa deportiva fue arrestada en el Parque Tierno Galván tras agredir a unos agentes a los que dijo que iba a por desodorante a una tienda a varios kilómetros de ahí

La Policía detiene a una mujer en el parque Tierno Galván, en Madrid.JESÚS HELLÍN | EPV

“Haré lo que me salga de los cojones, bonita”. “Que os den por culo, a mí no me dais órdenes”. Así contestó el jueves un hombre de 28 años a la agente que lo pilló deambulando en el distrito madrileño de Carabanchel cuando lo mandó a casa. Como el joven se negó, desafió a la gente y siguió profiriendo comentarios machistas y despectivos, acabó detenido. Su arresto es uno de los que se han producido en la Comunidad de Madrid por incumplir el estado de alarma. Hasta el jueves eran 67. En las últimas 24 horas otros 75, entre policía y Guardia Civil. Además se están poniendo miles de multas por no respetar la limitación de movimientos.

Arrestos como el de una mujer en la entrada del Parque Tierno Galván desde Legazpi, que fue grabado por vecinos desde la ventana de un edificio cercano y se ha difundido en redes sociales. Según fuentes policiales, la mujer, que salía del parque precintado con ropa deportiva este viernes sobre las 11.00, dijo a los agentes que había ido a comprar desodorante y, cuando le preguntaron dónde, comenzó a decir incoherencias hasta finalmente indicar una droguería que está a varios kilómetros de ese lugar, habiendo una abierta a escasos metros. Tras varios minutos dialogando con ella, la mujer se negó a facilitar su documentación ni sus datos personales, insultó y agredió a los agentes -resultaron heridos leves- y estos procedieron a detenerla, informa Lolo Viejo.

Este viernes se ha conocido otra actuación policial para abortar la fiesta en una discoteca de un hotel de Leganés, gracias a la llamada de un ciudadano. Desde fuera se escuchaba música a todo volumen, pero no se veía nada. Cuando llegaron los agentes, el jueves por la mañana, los participantes se habían dispersado. En tres salas quedaban rastros de la juerga: restos de comida caliente en las mesas, vasos con bebidas aún con hielos, calor ambiental, olor a tabaco... También había bandejas con cocaína y recipientes para almacenar drogas líquidas. Los agentes identificaron y sancionaron a tres de los asistentes que aún permanecían en el local, así como al propietario. “Presumiblemente, el resto de los partícipes se refugiaron en interior de las habitaciones del hotel ante la llegada de los agentes policiales”, apunta la Policía en un comunicado.

El real decreto del estado de alarma establece que solo se puede salir de casa en determinados supuestos, como comprar comida o medicamentos, ir a trabajar, acudir a centros sanitarios o asistir a personas dependientes. Las infracciones, que pueden ser a la Ley de Seguridad Ciudadana, conocida como ley mordaza; a la de Salud Pública; a la del Sistema Nacional de Protección Civil, o al artículo 566 del Código Penal, pueden acarrear sanciones leves de 100 a 600 euros o graves de hasta 30.000 y hasta 600.000 euros en caso de incumplimientos reiterados. Incluso pueden imponerse penas de cárcel de tres meses a un año por un delito de desobediencia, o de hasta de cuatro años por atentado a la autoridad. El director adjunto operativo (DAO), José Ángel González, ha afirmado que habrá más controles por “tierra, mar y aire” ante la tendencia alcista de detenciones.

Entre las 213 multas que ha interpuesto la Policía Municipal de Móstoles hasta el jueves, una decena son a menores de edad. El miércoles, unos jóvenes se reunieron para fumar porros en la vía pública. Los agentes acudieron, les pusieron las denuncias y disolvieron la quedada. Fuentes municipales no han precisado si notificarán a los padres estos correctivos, ya que la ley no lo especifica.

En Pinto, al sur de la región, la Policía Local ha expedido 20 multas, la mayoría también a menores. De hecho, de las cuatro interpuestas el lunes, tres llevaban el nombre de personas que aún no han cumplido los 18 años, aunque fuentes municipales no indican de qué manera incumplieron el decreto. En Parla, la cifra asciende a 80 denuncias, una veintena por actividades grupales en la vía pública.

Parece que la reclusión agudiza el ingenio. Como el decreto permite abandonar la vivienda para pasear a los perros, los municipios han detectado que sus vecinos se alejan varios kilómetros de sus domicilios acompañados de su mascota, una acción que ha provocado sanciones a personas en varias localidades.

Más despistados parecían los dos montañeros sorprendidos el lunes por una fuerte nevada en el Puerto de Cotos, en la sierra de Guadarrama. Los servicios de Emergencias recibieron una llamada a las 10.20 pidiendo auxilio. Unos minutos más tarde, guardias civiles de la Sección de Rescate e Intervención en Montaña y los Bomberos del Grupo de Rescate en Altura rescataban a un hombre de 42 años y a una mujer de 33 con hipotermia y mareos. La pareja alegó que llevaba tres días de ruta por la sierra madrileña y que desconocía las medidas adoptadas por el Gobierno. Fuentes policiales recuerdan que el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento, por lo que han sido sancionados.

En Madrid capital -hasta el jueves 2.507 denuncias y 21 detenciones- los distritos con más sanciones fueron Puente Vallecas, Centro y Tetuán. La cifra diaria ha ido en aumento cada jornada. El domingo se establecieron 199 denuncias y, el lunes, primer día laborable, 252.

El jueves por la mañana, la Policía Nacional tuvo que cerrar una cafetería que servía desayunos en la calle de Alcalá. El lunes, los agentes clausuraron otra cafetería abierta en la calle Maqueda de Aluche, donde multaron al encargado y a los cinco clientes que había dentro. Un día antes ya localizó otro bar abierto en la calle Alcalá, cuyos trabajadores afirmaron que los dueños les habían obligado a ir. Solo se permite abrir a bares y restaurantes que sirvan comida a domicilio. Pero no solo incumplen algunos bares. El miércoles, fueron desalojadas 53 personas congregadas en una iglesia evangélica de Tetuán sin las medidas sanitarias de protección.

En Alcorcón, los agentes municipales han tenido que intervenir durante estos días para cerrar cinco bares, bares, restaurantes y cafeterías abiertos y ha denunciado a 25 clientes, además de multar a otras 35 personas. En Móstoles, la policía local ha reprendido a los responsables de la cafetería del Hospital HM Puerta del Sur, abierto para pacientes y familiares, por atender a personas que llegaban desde distintos puntos de la localidad para consumir.

Los agentes de Rivas Vaciamadrid han interpuesto 58 denuncias. Algunos vecinos se quejan de la poca permisividad. Uno de ellos es Rodrigo Fernández-González, que ha explicado en Twitter que sus progenitores han sido multados en el parking de un supermercado. El joven explica por qué han ido a la compra juntos: “Mi madre no sabe conducir y mi padre tiene dificultades para llevar peso". Fuentes del Ministerio de Interior indican que solo son “propuestas de sanción” que serán tramitadas por la Administración judicial y que, entonces, las personas que han sido denunciadas podrán alegar el motivo por el que se encontraban incumpliendo el decreto.

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