Muere el empresario Manuel Jove, el niño carpintero que escapó a tiempo de la crisis del ladrillo

“Fiel a su talante, peleó con fuerza" con la enfermedad que padecía desde hace un año, informa Inveravante, la corporación que presidía desde que vendió Fadesa en 2007

Manuel Jove Capellán.
Manuel Jove Capellán.

El presidente de la corporación Inveravante, Manuel Jove, ha muerto en la madrugada de este jueves en su casa de A Coruña, después de un año de lucha contra una enfermedad por la que padeció graves complicaciones y que le obligaron a someterse a varios tratamientos desde el verano. Su firma ha informado esta mañana del fallecimiento y ha asegurado que Jove Capellán (A Coruña, 1941) “peleó con fuerza, fiel a su talante” para sobreponerse a la dolencia. El empresario, que empezó a trabajar a los 11 años en el taller de carpintería de su padre, perdió por un derrame cerebral en 2002 a su hija mayor, María José, y deja esposa y dos sucesores. Sus hijos son Felipa, al frente de la fundación por la infancia y la inclusión que lleva el nombre de la hermana mayor, y Manuel Ángel, el más implicado en buscar la rentabilidad de los negocios inmobiliarios.

Según explican personas vinculadas a la compañía, Manuel Jove fue operado de un tumor y en el postoperatorio sufrió una pancreatitis. En un comunicado, el poderoso y diversificado holding que ahora deja atrás el hombre que fundó Fadesa en los 70 (y la vendió a Fernando Martín poco antes de la crisis, a finales de 2006) lo define como “un gran emprendedor, un trabajador incansable, con una excelente visión para los negocios". Además, sigue la firma, el empresario era "una persona fiel a los suyos, a su equipo”. A pesar de que Fadesa lo catapultó a la lista Forbes, de sus multimillonarias propiedades y de que se movía por el mundo con su avión privado, quienes le conocen aseguran que seguía manteniendo “los amigos de toda la vida” y los mismos trabajadores de confianza en los que se apoyaba desde hacía décadas. Fuentes de la corporación empresarial han explicado que Jove, abuelo de ocho nietos, será incinerado y despedido con un acto íntimo, como determinan las restricciones durante el estado de alarma.

Cuando cumplió 19 años, el empresario gallego que también fue emigrante en Alemania optó por independizarse y abrir con su hermano Ángel un taller propio. Antes que Fadesa, creó Fincas Galicia y Edificaciones Coruñesas. La carpintería y la construcción de muebles fueron una de las pasiones que le acompañaron siempre (y a la que volvía en su tiempo de ocio), pero aunque durante la crisis optó por invertir en sectores como las energias renovables, pronto volvió a recalar el negocio inmobiliario, para el que demostró tener un olfato privilegiado. Inveravante es una corporación de ámbito privado y familiar, fundada en 2007 en A Coruña. Desarrolla su actividad desde Galicia en el ámbito inmobiliario, hotelero (Attica21), agroalimentación (Terraselecta, especializada en vinos y quesos) y energía, y está presente en España, Marruecos, México, Brasil, Panamá, República Dominicana y Rumanía. Cuenta con más de 800 puestos de trabajo directos y dos vicepresidentes: Felipa y Manuel Ángel Jove.