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El sector cerámico fía su competitividad a las ayudas europeas tras facturar 4.652 millones de euros en 2023, un 16% menos

La industria cierra el ejercicio con datos negativos en exportaciones y ventas domésticas, pierde más de un millar de empleos y sitúa su producción en cifras de 2012

Ceramica
Interior de una fábrica de azulejos en Castellón.

El presidente de la patronal cerámica, Ascer, Vicente Nomdedeu, ha situado la recepción de ayudas, fundamentalmente de Bruselas, como único salvavidas posible para el sector tras el balance de 2023. El presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Azulejos y Pavimentos Cerámicos ha expuesto este jueves la pérdida de competitividad en un cierre de ejercicio que ha registrado caídas en todos los parámetros de actividad, empezando por la facturación total: 4.652 millones de euros, entre un 15% y un 17% menos que en 2022, cuando alcanzó los 5.538 millones de euros. “Todos los datos son negativos, desgraciadamente se han cumplido nuestras previsiones”, tal como ha dicho.

Fruto de la inflación “y de la pérdida de competitividad de nuestros productos frente a una competencia muy agresiva, tanto de otros países productores como de otros materiales sustitutivos”, cae la demanda, y con ello las exportaciones (entre el 15% y el 17%) y las ventas domésticas (más contenida, entre el 11% y el 13%), que suman hasta octubre, respectivamente 3.588 millones de euros y 1.114 millones de euros. Francia, Estados Unidos, Reino Unido, Italia y Alemania son, junto a Israel, Marruecos, Portugal, Arabia Saudí y Bélgica, los principales destinos de las exportaciones de cerámica española. Las caídas en volumen más notables se dan en Arabia Saudí (50%) y el mercado israelí (-40%).

Por su parte, la producción desciende un 18%-20% respecto a 2022. “Vamos en caída libre desde hace dos años; este 2023 la producción se sitúa en los 400 millones de metros cuadrados, frente a los 580 millones de hace dos años”, una cifra que retrotrae al sector a datos de 2012.

La merma alcanza al empleo, que cae un 12%, lo que supone 1.076 puestos de trabajo destruidos entre enero y noviembre de 2023. Asimismo, en este periodo se han presentado 19 ERTES con 1.163 afectados y 4 ERES con 242 afectados.

“Este año ha sido complicado, y el venidero va a serlo también, porque estos indicadores se van a mantener a lo largo, al menos, de los seis primeros meses”, advierte el presidente de Ascer.

Con todo, el clúster cerámico, concentrado en la provincia de Castellón, reclama la implicación de Europa, destino del 54% de su producción mundial, para proteger su competitividad. Un apoyo formalizado en ayudas directas -para aliviar “nuestra tesorería” y “compensar pérdidas”- y de tipo estructural para el medio y largo plazo. Ha recordado que el sector ha recibido en dos años 70 millones de euros en ayudas, “frente a los 600 recibidos por Italia, que va regular, y vamos a seguir pidiendo”, con el gobierno central como parada obligada en ese reclamo, “porque donde se cuece todo esto es en Bruselas, pero donde activa lo que pasa en la UE está en Madrid”.

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Este es uno de los primeros retos que se marca la patronal para el nuevo ejercicio, porque “la principal causa de la merma en esta competitividad está dentro de nuestra propia casa que es Europa, y ésta lo consiente, la constante europea es no ayudar a la industria, al margen de amenazas externas como la crisis del gas, las guerras y el conflicto en el Canal de Suez” , ha lamentado Nomdedeu.

En este sentido, ha anunciado la puesta en marcha de un plan que aúne a otros productores del continente, más allá de Italia “porque ni eso es ya suficiente”, para mostrar lo que realmente necesita el sector para blindar su competitividad “ante esos países que cada vez nos comen más mercado”. India ha sido a este respecto el foco de todas las miradas. El crecimiento exponencial de su producción, del 58% (500 millones de metros cuadrados más, elevando el total anual hasta los 2.800 millones de metros cuadrados) ha relegado a China -según datos provisionales- a la segunda posición como principal vendedor mundial, y a España del segundo al tercer puesto de la exportación internacional.

“Las producciones indias son una amenaza real que ha golpeado a la UE y EEUU, que son nuestro principal mercado”, ha añadido por su parte Ismael García, vicepresidente de Ascer, quien ha avanzado que desde el clúster “realizaremos grandes esfuerzos en este 2024 en defensa comercial ante la emergencia de nuevos productores, y utilizaremos cuantos procedimientos haya a nuestra disposición para seguir equilibrando las reglas del juego”.

Citan aquí otro de los retos para el nuevo ejercicio: “hacerle ver al consumidor que no podemos predicar una cosa y hacer otra; las auditorías de calidad de nuestras empresas son elevadas, y no puede ser que luego vengan productores a nuestro mercado sin barrera alguna, y que no cumplan ninguna norma ambiental, comercial y laboral”, han indicado los responsables de Ascer en alusión directa, de nuevo, a los productores indios. “India ha demostrado que su producto es bueno. Lo que ha de demostrar ahora es que lo que hay alrededor del producto también y si lo logra, lo que está pasando ahora será una broma”, han zanjado a este respecto.

El desafío de la descarbonización

Sobre el desafío de la descarbonización del sector, la patronal asegura que es y siguiendo siendo “el principal caballo de batalla” pero ha dejado claro en su comparecencia de este jueves que la industria no puede cumplir objetivos si no hay apoyo de las administraciones a nivel económico y regulatorio, flexibilidad en plazos y objetivos “razonables”. “Técnicamente no llegamos a los retos de 2030, y el objetivo de cero emisiones de 2050 queda muy lejano. De nada sirve esta descarbonización si se basa en el cierre de empresas”, ha indicado por su parte el también vicepresidente de Ascer Miguel Nicolás.

Desde el sector se trabaja en la búsqueda de tecnologías alternativas– gases renovables (h2 y biometano), electrificación y captura de CO2, aunque sostienen que están todavía en una fase embrionaria y no son viables en el corto-medio plazo para su aplicación en el sector cerámico.

Miguel Nicolás ha mencionado dos estudios realizados en 2023 con el apoyo de la Conselleria de Hacienda para cuantificar económicamente el coste de la descarbonización del sector a través de las dos principales alternativas, la electrificación y la implantación del hidrógeno en el sector; y un segundo estudio para avanzar en la oxicombustión como modo de reducción de consumo de gas en los hornos cerámicos. “Ambos ponen una vez más de manifiesto la dificultad para alcanzar los objetivos de descarbonización y la necesidad de contar con un firme apoyo de las administraciones”, sostiene.

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