El temporal de viento deja nueve hospitalizados y Cataluña paralizada
Los servicios sanitarios atienden a 86 personas, y el vendaval provoca suspensiones en Rodalies, y la cancelación de un centenar de vuelos. El 112 recibe más de 4.500 llamadas


El temporal de viento que azota Cataluña este jueves ha obligado a cerrar escuelas y suspender las actividades sanitarias no urgentes, así como todos los eventos deportivos. Las fuertes ráfagas de viento han provocado retrasos y cortes en Rodalies, y la cancelación de un centenar de vuelos en el aeropuerto de El Prat. La circulación de camiones ha quedado también restringida en La Jonquera hasta las dos de la tarde, y al menos nueve personas han sido hospitalizadas (dos de ellas en estado crítico) a causa de accidentes vinculados a la caída de muros, árboles y objetos. El teléfono de emergencias ha recibido más de 4.500 llamadas hasta mediodía, la cifra más alta registrada nunca en un episodio de viento, que ha dejado rachas máximas de 166 kilómetros por hora en Puig Sesolles (Vallès Oriental), de 105 en el puerto de Barcelona o de 87 en el barrio del Raval de Barcelona. A las cuatro de la tarde, a través del envío de un ES Alert, la Generalitat ha rebajado la situación de emergencia y ha dejado de recomendar no desplazarse.
La mañana ha sido complicada en Rodalies, que ha circulado con la velocidad máxima limitada a 80 kilómetros por hora, y con una caída de la demanda de usuarios del 85%. Desde primera hora, se ha interrumpido la circulación de los trenes lanzadera entre Terrassa y Manresa y Blanes y Maçanet, en las líneas R4 y R1, respectivamente. La caída de árboles en la vía ha obligado también a suspender la circulación de la R4 entre L’Hospitalet y Sant Feliu de Llobregat. Una situación que se ha repetido en la R11 y la RG1 entre Girona y Maçanet Massanes por la caída de objetos de grandes dimensiones en las vías. Entre Calella y Blanes también se ha cortado unos minutos la circulación por plásticos invadiendo la catenaria.
Además, se han cerrado las estaciones de Malgrat de Mar y Premià de Mar de la R1 debido al riesgo de caída de las marquesinas y se ha habilitado un transporte alternativo por carretera entre Pineda y Blanes y Ocata y Vilassar. Renfe también ha cerrado la estación de Barberà de Vallès de la R4 por riesgo de caída de objetos. La R2 Sur entre Vilanova y Cunit ha permanecido unos minutos cortada después debido a unas placas solares.






Aena ha informado de que el viento también ha afectado a la operativa en el aeropuerto de El Prat, y ha pedido que se consulte con las compañías el estado de los vuelos. Hasta la una de la tarde, se han cancelado 101 vuelos, según ha informado la infraestructura. También se han desviado otros diez, que debían llegar a El Prat, donde el viento ha soplado con rachas de más de 90 kilómetros por hora. Al filo de mediodía, el aeropuerto ha recuperado la operatividad habitual del uso de dos pistas.
Hasta mediodía, los servicios de emergencia han recibido más de 4.500 llamadas, la mayoría por caída de árboles, ramas y objetos en zonas urbanas. En Sant Boi de Llobregat, tres personas han resultado heridas por la caída de un árbol. En total, 86 personas han requerido asistencia y 34 han sido trasladadas a centros médicos. Nueve de ellas han sido atendidas en hospitales: un hombre de 46 años en estado crítico al caerle parte del techo de una nave industrial ha sido ingresado en el Vall d’Hebron, donde también permanece ingresado otro herido, de 68 años, con fractura de pelvis y fémur al caerle una farola encima; un hombre de 56 años ha sido tratado al el hospital Trueta, en estado grave, por una pierna “catastrófica” a causa del derrumbe de la pared en la que trabajaba; un joven de 22 años en estado crítico y otro de 23, grave, ambos asistidos en el hospital de Bellvitge; dos personas, de 23 y 35 años, voluntarios de protección civil, han resultado heridas leves y derivadas al hospital de Sant Boi y dadas ya de alta; y dos hombres, de 54 y 51 años, en estado meno graves al caerles un árbol encima, han sido ingresados en el hospital de Olot.
En la autopista AP-7, en La Jonquera, se ha restringido la circulación de camiones, que no pueden circular en dirección hacia Francia. La medida se ha mantenido hasta las dos de la tarde, cuando los vehículos han podido circular de nuevo. También se ha constatado una reducción importante del tráfico en la ciudad de Barcelona, del 30%, con 90.000 vehículos menos de entrada y salida de la ciudad. “Se ha dado una reducción del 80% de las retenciones en toda Cataluña”, ha explicado el Servei Català de Trànsit. Las validaciones en el metro han caído un 44%, la Guardia Urbana ha atendido el doble de incidencias de un día sin temporal y ha habido 354 incidencias en arbolado y 100 contenedores desplazados.
El Govern decidió ayer suspender toda la actividad educativa, deportiva y las intervenciones sanitarias no urgentes a causa del peor vendaval de los últimos 15 años, según informó la consejera del Interior, Núria Parlon. En una comparecencia, pasadas la una de la tarde, la consellera ha anunciado que el episodio perdía intensidad: “Empieza a tener una tendencia a la baja”, ha dicho, pero con un aviso de seguir alerta y manteniendo la prudencia.
🚑 Actualització afectació sanitària #VENTCAT
— Protecció civil (@emergenciescat) February 12, 2026
El @semgencat ha rebut 454 alertes (441 incidents; 359 consultes informatives).
D'altra banda, 86 persones han requerit assistència sanitària i 34 d'elles han estat traslladades a centres sanitaris: 2 en estat greu i 1 crític. pic.twitter.com/fsrcMM4yir
La alerta por el temporal afecta a toda Cataluña, pero tiene especial incidencia en el área metropolitana de Barcelona, y en Tarragona. Todos los parques y espacios naturales no urbanos se han cerrado, y el Govern pide a la ciudadanía evitar “desplazamientos innecesarios”, recomendando el “teletrabajo siempre que sea necesario”. Es más, el secretario de Trabajo de la Generalitat, Francisco Ramos, ha firmado una instrucción recordando a todos los asalariados catalanes que el Estatuto de los Trabajadores permite disponer de “un permiso retribuido de hasta cuatro días por imposibilidad de acceder al centro de trabajo o transitar por las vías de circulación necesarias para acudir” como consecuencia de las recomendaciones o limitaciones establecidas por las autoridades.
La Generalitat tomó ayer una medida inédita, el cierre de la actividad educativa en toda Cataluña a causa del viento. A las seis de la tarde, comunicó a través de un ES Alert —el primero también por un vendaval— las medidas adoptadas y las recomendaciones de no desplazarse si no era necesario. En la ciudad de Barcelona, el alcalde, Jaume Collboni, pidió también extremar las precauciones por las fuertes rachas de viento previstas.

Los mapas del Servicio Meteorológico de Cataluña pintaron todo el territorio en rojo y naranja, con una alerta de seis sobre seis. La directora del organismo, Sarai Sarroca, advirtió que se trataba de una situación inédita. “El episodio más grave de viento de los últimos 15 o 20 años”. Y se refirió a dos únicos temporales previos similares, en intensidad: el vendaval en 2009 en el que murieron cuatro niños en Sant Boi de Llobregat por la caída del túnel de bateo de béisbol donde entrenaban, y en 2014, en Terrassa, cuando dos personas fallecieron al caerles encima un muro.
Protección Civil recomendó durante todo el día informarse de las previsiones meteorológicas y atender a los medios de comunicación. En casa, se advirtió de la necesidad de cerrar y asegurar puertas y ventanas, bajar persianas y recoger toldos. Además de retirar macetas y objetos de las ventanas que pudiesen caer a la calle. También se recomendó vigilar las motos aparcadas en la calle, así como algún elemento de mobiliario urbano. En la calle, conviene alejarse de cornisas, muros y árboles que puedan desprenderse, y vigilar de forma específica al pasar cerca de edificios en construcción o en mal estado.
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