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Los planes inmediatos de Collboni para Barcelona: acelerar la obra de La Rambla, revisar carriles bicis y basta de superilla

El nuevo alcalde de Barcelona recuerda a la Generalitat el compromiso de invertir 340 millones y apuesta por pactar con Junts en la Diputación

Jaume Collboni, el día de la investidura, flanqueado por las ahora tenientes de alcalde Laia Bonet y Maria Eugènia Gay.
Jaume Collboni, el día de la investidura, flanqueado por las ahora tenientes de alcalde Laia Bonet y Maria Eugènia Gay.Albert Garcia
Clara Blanchar

El nuevo alcalde de Barcelona, Jaume Collboni (PSC), ha desgranado este martes algunas de sus actuaciones inmediatas: acelerar las obras de reforma de La Rambla para acortar su ejecución de seis a tres años, limpiar graffitis en paredes y persianas y multar a sus autores, y no materializar ninguna peatonalización más de las previstas en el programa Superilla de su antecesora, Ada Colau. Durante una entrevista en RAC1, Collboni también se ha mostrado partidario de revisar carriles bici que han suscitado quejas de los vecinos: como el de Via Augusta, en una de las entradas de la ciudad, en un barrio con 344 coches por cada 1.000 habitantes; o el de la Zona Franca. “Reevaluarlos en materia de coste-beneficio” para saber si hay que rectificar algo. Y ha asegurado que lo primero que hará será centrarse en “ordenar el espacio público: limpieza, seguridad y mantenimiento”.

En un plano más político, Collboni ha advertido a la Generalitat de que vigilará el cumplimiento de inversiones comprometidas por Pere Aragonès en el presupuesto: 340 millones de euros, una buena parte para el metro. Se ha mostrado a abrir su débil gobierno a un socio que le dé estabilidad pasadas las elecciones --”es obvio y razonable pensar en ampliar el gobierno más adelante y también que se lo he ofrecido a Barcelona en comú”--; y ha apostado por mantener el ejecutivo de la diputación con Junts per Catalunya. “Yo he defendido que se acuerde con Junts, creo que es la mejor decisión, ha funcionado y lo que funciona no hay que cambiarlo, es la mejo prueba de que, cuando has pasado una etapa, hay que ser práctico y mirar por las instituciones y la gobernabilidad”. El exalcalde Xavier Trias, de Junts, también ha avalado este pacto.

Sobre los compromisos de inversión pactados por el líder del PSC en el Parlament, Salvador Illa, y el president, ha recordado que se trata de 340 millones. En partidas como la ampliación de la L1 hasta Badalona, L3 hasta Esplugues y L4 hasta la Sagrera. Mejoras en estaciones céntricas (plaza de Catalunya, Urquinaona), 600 plazas de Mossos en Barcelona en los próximos cuatro años, ampliación del hospital del Mar, mejoras en centros de atención primaria, guarderías o plazas de residencias para personas mayores. “Los servicios públicos garantizan la cohesión social”, ha defendido. Y también ha recordado que el compromiso en el acuerdo del presupuesto incluye convocar “la comisión técnica que debe decidir sobre la ampliación del aeropuerto de El Prat”.

Collboni ha revelado que este lunes, primer día de su mandato, dio “instrucciones a los servicios técnicos para que la previsión de obras en la Rambla pase de 72 meses a la mitad, 36″. Es una obra compleja, por la ubicación del icónico paseo, complicada y delicada por la afectación que genera, de ahí que haya ordenado acelerarla. Respecto a la Superilla, el proyecto estrella de Colau, que consiste en peatonalizar una de cada tres calles del distrito del Eixample, el más céntrico, ha asegurado que no hará ni una más, y que su apuesta es recuperar interiores de manzana y convertirlos en plazas con verde. “¿Ejes verdes? No estamos de acuerdo, no lo haremos. Recuperaremos interiores de manzana, tenemos 30 en cartera, 15 en cuatro años. Permite ganar verde donde la morfología del Eixample lo permite”. Collboni, que se ha declarado “motero” pero ha señalado que “el transporte público es sagrado”, ha dejado claro que terminará la unión de las dos redes del tranvía se hará, sin precisar si será por la Diagonal. “Primero hasta Verdaguer y después hemos de ver cómo se hace la conexión. Pero ¿cómo no se ha de conectar?”, ha respondido.

El alcalde ha señalado en varias ocasiones el “orden y civismo” como uno de los objetivos de su gestión y cuando ha sido preguntado por el fenómeno de los graffitis, ha afirmado que, más allá de los muros habilitados, las pintadas en paredes o persianas “son suciedad: es muy, muy costoso limpiarlo y hay que hacerlo y que no se repitan, que los incívicos paguen sanciones”. ¿Hay que aumentarlas? “Lo estudiaremos”, ha contestado. “En materia de incivismo, no cumplir comporta sanciones”, ha repetido.

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En la carpeta de turismo, ha considerado que no hay que dar nuevas licencias para pisos turísticos y que la capacidad hotelera (con 4.000 camas más previstas) ha tocado techo. “Se pueden buscar cuestiones singulares, pero la ciudad está al límite de carga turística”, ha señalado. Y ha defendido los cruceros que tienen origen o final en Barcelona, más que las escalas, por el impacto de miles de visitantes concentrados en Ciutat Vella en pocas horas.

Collboni también ha aplaudido lo que considera, más allá del turismo, “la economía del visitante”: directivos que viajan a Barcelona, la conocen y toman decisiones sobre sus empresas que revierten en empleo de la ciudad. Ha recordado que la capital catalana es la ciudad española con menos paro y ha cuestionado la calidad del empleo de empresas como Uber: “Hay que evitar las consecuencias negativas de la economía de plataforma, sobre las que hay un gran consenso en que fundamenta en precarización y no cumple los estándares de calidad del servicio”, ha argumentado.

"No puedo poner el modo avión, soy el alcalde de Barcelona"

A los pocos minutos de comenzar la entrevista en RAC1, a Jaume Collboni le ha sonado el móvil. El periodista Jordi Basté le ha preguntado si se podía saber quien era y el alcalde ha afirmado: "El presidente de una entidad social de Barcelona, obviamente no se lo puedo coger". Y a la sugerencia de que podría poner el móvil en modo avión, el alcalde ha respondido contundente: "No puedo, soy el alcalde de Barcelona, debo tener el teléfono 24 horas abierto". Collboni no ha revelado si tiene línea fija en casa, pero ha expilcado que desde que fue investido el pasado sábado ha respondido "más de mil mensajes" y tiene todavía "800 por leer de amigos, entidades, familiares o compañeros de facultad". En el plano personal, también ha revelado que en vistas a la verbena de Sant Joan contemplo dos planes distintos: si era alcalde y si no lo era.

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Clara Blanchar
Centrada en la información sobre Barcelona, la política municipal, la ciudad y sus conflictos son su materia prima. Especializada en temas de urbanismo, movilidad, movimientos sociales y vivienda, ha trabajado en las secciones de economía, política y deportes. Es licenciada por la Universidad Autónoma de Barcelona y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

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