El Parlament da pasos para proteger las tiendas históricas

El PSC impulsa una reforma puntual de la ley del patrimonio y todos los grupos piden que sea más ambiciosa

Un momento del Pleno celebrado este miércoles en el Parlament. / PARLAMENT
Un momento del Pleno celebrado este miércoles en el Parlament. / PARLAMENT

El Parlament ha aprobado este mediodía dar un primer paso para intentar poner freno a la sangría que supone el cierre de tiendas emblemáticas en Cataluña. La medida, posiblemente, llega tarde porque no han parado de bajar la persiana, al menos en Barcelona, locales históricos como Emporio Musical, en La Rambla, jugueterías en el barrio Gòtic o locales en Gràcia. El debate se ha reabierto después de que el PSC haya presentado este una proposición de ley para modificar por vía de urgencia y en lectura única la ley del Patrimonio Cultural Catalán, que preserva de establecimientos emblemáticos, de 1993, para que no solo se proteja el continente sino también el contenido y su actividad.

La propuesta de los socialistas ha prosperado por 114 votos a favor y 11 en contra (los diputados de Vox). La medida aspira a extender las medidas de protección también al continente para preservar esos bienes culturales asumiendo así una reivindicación del sector para equipararlo a otras ciudades europeas. El plan pasa por modificar dos artículos de la actual norma para que los responsables del negocio conserven esos bienes e informen a la Administración con tres meses de antelación si van a cerrar la actviidad para que así ésta pueda actuar. Los socialistas proponen que esa omisión se sancione con una falta leve.

La oposición ha apoyado la propuesta pero la ha considerado insuficiente o un simple parche por lo que la mayoría de grupos han anunciado enmiendas que pueden presentar este viernes para votar en el próximo Pleno y forzar una reforma más ambiciosa de la ley. Con todo, todos los portavoces han coincidido en la necesidad de adecuar la norma y proteger a las tiendas históricas y sngulares por forma parte de la historia y de imaginario colectivo.“Tenemos la obligación de proteger el espacio físico y la actividad. Las grandes marcan y la especulación desdibujan las ciudades”, ha señalado el diputado socialista Juan Luis Ruiz López.

Eugeni Villalbi, de Esquerra, ha recordado que fue su partido el que instó a Xavier Trias, alcalde de Barcelona, a proteger las tiendas emblemáticas de Barcelona. Eso ocurrió en 2014 y entonces había 270 comercios. Ahora, ha recalcado, son 209. “El 75% de locales ha resistido pero 60 han bajado las personas. El paso de hoy es tan minúsculo que es imperceptible”, ha afirmado anunciando la presentación de enmiendas. Carles Riera, de la CUP, ha pedido una mirada más amplia para que la medida no sea un solo “pedazo” cuando se trata de proteger el “paisaje cultural y la memoria emocional”.

El debate se ha centrado en la ciudad de Barcelona. Jéssica González, de los comunes, ha sostenido que el gobierno municipal de Ada Colau había realizado un diagnóstico del mapa de tiendas históricas y ha tildado de “insuficiente” el plazo de tres meses. “No estamos en contra de la pequeña medida pero no basta para proteger”, ha avisado proponiendo dos ideas: ayudar, por un lado, a los dueños de los locales a conservar su patrimonio y a los inquilinos de la especulación con el aumento de alquileres sin renunciar a un plan de la Administración para adquirir locales.

Elsa Artadi, de Junts, ha lamentado que el Ayuntamiento de Barcelona no ha hecho nada desde la época de Trias. Y ha puesto este dato sobre la mesa: en 2016 se catalogaron en Barcelona 209 locales históricos y en cinco años han cerrado o están a punto de hacerlo el 20%. “Eso muestra la urgencia del problema y el poco éxito del Ayuntamiento. Hemos perdido la Granja Vendrell en el Eixample o la camisería Pons en Gràcia, Jocs Mallart en el Gòtic La ley no da una protección operativa y el mecanismo es muy pobre”, ha señalado. Su objetivo es preservar no solo el contenido sino que la actividad sea viable. “El problema es complejo: está el aumento del precio de los alquileres, la fiscalidad o el relevo generacional. Esperemos que unos años no tengamos que repetir las mismas cifras como es el caso de Barcelona”, ha dicho. Todos los grupos han votado a favor menos Vox que ha señalado que la propuesta solo vende humo.

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