Santi Vila se ofrece como candidato a alcalde de Barcelona con Centrem si no es inhabilitado

El exconsejero reconoce que “añora” la política, pero tiene pendiente una causa por el traspaso de las obras de Sijena

El exconsejero Santi Vila.
El exconsejero Santi Vila.Albert Garcia

El exconsejero Santi Vila ha abierto la puerta este viernes a ser el alcaldable de Centrem por Barcelona en las elecciones municipales de 2023, siempre y cuando no sea inhabilitado por el caso de las obras de Sijena. En declaraciones a La 2 y Ràdio 4, Vila ha reconocido que “añora” la política municipal -fue alcalde de Figueres (Girona)-, ya que “el cargo más bonito al que puede aspirar alguien a quien le gusta el interés general y el bien común es el de alcalde”.

“Es evidente que, si se diesen las circunstancias, me gustaría ayudar a que la ciudad de Barcelona fuese mejor”, ha explicado Vila, que ha reconocido que Centrem, la formación que impulsa la también exconsellera del PDeCAT Àngels Chacón, lo ha sondeado. “Centrem y el universo posconvergente vinculado al PDeCAT es con quien tengo más afinidad ideológica y más vínculos personales y sentimentales”, ha señalado, por lo que pueden contar con su “simpatía, empatía y complicidad”.

No obstante, ha dejado claro que aún no hay nada decidido, sobre todo porque el 4 de mayo tendrá que comparecer en un juicio y “dar explicaciones” sobre cómo defendió, como consejero de Cultura, las obras de arte de Villanueva de Sijena que “estaban en el MNAC o en el Museo de Lleida”.

Si el juicio se resuelve a su favor y no es inhabilitado, ha admitido que tiene “vocación y ganas” de liderar un proyecto por Barcelona, aunque ha puesto condiciones a Centrem. Primero, ha advertido de que le “incomoda” que Centrem “se autodefina como de centroderecha”, ya que él se considera una persona “centrada y moderada”, que “puede estar en el centroderecha o el centroizquierda. Además, ha subrayado que el proyecto que encabece no puede definirse como “anti-Colau”, ya que si bien Ada Colau es una alcaldesa que “puede ser criticada desde el punto de vista de la gestión en muchas cosas”, le reconoce “el principio de la bondad”. Y en tercer lugar, el suyo no debe ser “un proyecto político personalista”, sino rodearse de “una serie de ciudadanos, profesionales liberales, empresarios”.

Por otra parte, aunque en el referéndum unilateral del 1-O optó por el ‘sí’ a la independencia como “voto táctico”, considera un error emprender un proceso independentista con la mitad de los catalanes en contra, ya que para Cataluña eso ha supuesto “autolesionarse”. A su entender, Carles Puigdemont y Oriol Junqueras “se equivocaron no haciendo caso de las posiciones más tranquilas”, si bien ahora ERC ha dado un “giro” hacia posiciones más pragmáticas.

Sobre la presidenta del Parlament, Laura Borràs, con una causa judicial abierta por presuntas irregularidades en su etapa al frente de la Institución de las Letras Catalanas, se ha mostrado convencido de que “es inocente” y, “si hubo alguna falta administrativa, seguro que era desde una premisa de bondad”, aunque políticamente no comparte los “disparates que plantea”.

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