Maragall rectifica y levanta el veto al presupuesto de Colau “para servir al interés general del país”

El líder de ERC en Barcelona asume “las contradicciones” tras haber votado no a las cuentas municipales

Ernest Maragall (a la izquierda de la imagen), la alcaldesa Ada Colau y su socio Jaume Collboni al anunciar el pacto de presupuestos en Barcelona en febrero de 2021.Vídeo: Carles Ribas/ EFE

El sí de los comunes al presupuesto de la Generalitat ha tenido un efecto inmediato en el del Ayuntamiento. El grupo municipal de ERC, que el pasado miércoles votó no a la tramitación del proyecto de cuentas de la alcaldesa Ada Colau, ha comparecido este lunes en el Parlament para anunciar que “facilitará” su aprobación definitiva en el pleno de diciembre. Visiblemente molesto (con los comunes en primera instancia y también con la dirección de ERC), el concejal y también diputado Ernest Maragall no ha aclarado si votará a favor o se abstendrá. Lo que sí ha dejado claro es su disgusto por un pacto sobre el que ha admitido: “Se ha hecho sin nuestra participación”.

Maragall ha asegurado que “mantiene su posición crítica” con las cuentas de Barcelona, pero que las apoyará “para servir al interés general del país”. Ni siquiera, ha dicho, tiene intención de negociar partidas. El concejal ha reprochado a los comunes: “Han sucursalizado Barcelona, han situado la ciudad y sus cuentas como pieza de negociación política de cara a la obtención de un rol favorable, un protagonismo en la Generalitat”. Durante el pasado fin de semana, y preguntados los comunes si el acuerdo con ERC en el Govern suponía un cambio de cromos con las cuentas del Ayuntamiento, varias fuentes respondieron con un rotundo “no” y afirmando que los presupuestos “son independientes”, mintiendo sobre sus intenciones.

Este lunes, el concejal de Presupuesto, Jordi Martí, ha celebrado los dos acuerdos por unas cuentas -ambas expansivas y positivas, ha señalado-, para salir de la crisis. Preguntado por el enfado de Maragall, ha respondido: “Me sorprende que la gente se enfade ante las buenas noticias, le propongo que nos sentemos para mejorar el presupuesto de Barcelona”. Martí ha negado la utilización de la ciudad criticada por el republicano: “Aquí no hay sucursalización, sino colaboración entre fuerzas de izquierda”.

Maragall ha recibido durísimas críticas por parte del PSC, socio de Colau, y de Junts per Catalunya socio en el Govern. El teniente de alcalde socialista Jaume Collboni, ha considerado: “Maragall ha dilapidado en 72 horas su credibilidad, cuando decía ‘no a todo’ y ahora dice ‘sí' y no dice a cambio de qué o a cambio del apoyo de los comunes al presupuesto de la Generalitat. Nunca había visto un gesto de tanta subordinación de Barcelona a la política catalana liderada por ERC y el señor Maragall”. La concejal y diputada Elsa Artadi ha reprochado a ERC que haya “aprovechado el ‘no’ de la CUP para abrir las puertas a los comunes, que han demostrado que tienen entre sus objetivos romper la mayoría del independentismo”. “Maragall se convierte en la muleta del peor Gobierno que ha tenido Barcelona, ha renunciado a hacer oposición o ser un candidato creíble”, ha remachado Artadi.

La semana pasada, y contra todo pronóstico, porque ERC ha apoyado los anteriores presupuestos de la ciudad en este mandato, Maragall anunció su no a la tramitación inicial de las cuentas. La dirección de ERC lo sabía, aseguran fuentes próximas al concejal. El miércoles se acabaron tramitando con los tres votos de Barcelona pel canvi, el partido fundado por Manuel Valls que también facilitó la última investidura de la alcaldesa Colau. Y todo el escenario se rompió al anunciar la CUP su no al presupuesto y ofrecerse los comunes a pactarlos. Según estas fuentes, el cambio de cromos de los comunes (sí a las cuentas del Govern a cambio del sí a las cuentas de la ciudad) suponen una “herida abierta” que marcará lo que queda de mandato en el Ayuntamiento.

Antes Maragall tendrá que tragarse el sapo de facilitar la aprobación de las cuentas de la ciudad en el pleno del 23 de diciembre. “Permitiremos la aprobación de los presupuestos en el Ayuntamiento con la doble convicción de que nuestra posición queda confirmada en el voto de la semana pasada, y que la facilitación tiene que ver con lo que sucede en esta Cámara [el Parlament]”, ha dicho. “Tomamos nota, no estamos cambiando nuestra posición en el Ayuntamiento y servimos al interés general del país asumiendo la contradicción entre lo que votamos y votaremos”, ha insistido con resignación. Y ha advertido de que seguirán “siendo críticos y ejerciendo la oposición en Barcelona”.

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Maragall ha comparecido en la sala de prensa del Parlament arropado por tres concejales y dos cargos de la federación de Barcelona de ERC. Y a la pregunta de si lo ocurrido afecta a su credibilidad como candidato a las municipales de 2023, ha resuelto que es “la menor de las cuestiones”. “Tengo suficiente experiencia para saber que estas cosas llegan, pasan, se asumen y los eventos futuros dirán qué significan en términos de consecuencias personales y políticas, hay tiempo”. Maragall, que tiene 78 años, ha insistido en que su comparecencia de este lunes muestra “la capacidad del grupo municipal de tener posición propia y defenderla con la cara bien alta actuando en nombre del interés general del país y será reconocida y entendida por la ciudadanía”.

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