DEUDA PÚBLICA

La deuda del Ayuntamiento de Barcelona ascendía a 800 millones a finales de 2020

El consistorio formalizó nuevos préstamos a largo plazo por valor de 66 millones

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, durante el último pleno de 2020.
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, durante el último pleno de 2020.Quique Garcia / EFE

El Ayuntamiento de Barcelona formalizó nuevos préstamos a largo plazo durante el ejercicio 2020 por un valor total de 66 millones de euros con KutxaBank, Bankia y Caixa d’Enginers. Tras estas tres operaciones, la deuda del consistorio a fecha 31 de diciembre se situaba en 800 millones de euros (concretamente, 799,7 millones).

El consistorio informó ayer en un comunicado de que se ha formalizado un préstamo con KutxaBank por un importe de 35 millones de euros y vencimiento a 10 años; otro sostenible de 25 millones de euros a ocho años con Bankia; y un tercero de seis millones a ocho años con Caixa d’Enginyers.

El Ayuntamiento de Barcelona explicó que recibió un total de 24 ofertas de préstamos a largo plazo de seis entidades financieras diferentes. Y destacó que en el caso de Bankia, el préstamo incorpora una fórmula de sostenibilidad vinculada a la financiación por la que la entidad financiera se compromete a bonificar el coste financiero del préstamo si se cumplen determinados objetivos de sostenibilidad del Ayuntamiento.

Con la formalización de estas nuevas operaciones financieras (de las que se han dispuesto seis millones de euros en 2020), que se suman a los 50 millones de euros dispuestos del préstamo con el Banco del Consejo de Europa (CEB) y a los 45 millones de euros dispuestos del préstamo con el Banco Europeo de Inversiones (BEI), el endeudamiento del Ayuntamiento de Barcelona a 31 de diciembre de 2020, tras atender los 81,4 millones de euros de amortizaciones del ejercicio, se sitúa en 799,7 millones.

En el comunicado el consistorio señala que “Barcelona busca la diversificación de sus vías de financiación más allá de los préstamos con la banca tradicional”. Así, la distribución del total de la deuda, según sus fuentes de financiación, es la siguiente: un 57,1% banca pública; un 34,2% procede de banca tradicional y del mercado de capitales; 4,4% son bonos verdes y sostenibles, y un 4,3% procede de banca ética y cooperativa.

Desde que llegó al Ayuntamiento, el ejecutivo de Ada Colau ha mantenido la deuda en un 30% del total de los ingresos municipales. Un porcentaje pequeño respecto a lo que permite la ley. En 2021, para afrontar un presupuesto récord de 3.200 millones, entre otras medidas, aumentará la deuda hasta un 36% con nuevas operaciones de crédito.

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