Albiol avisa de que la acampada de Gorg no puede ser “indefinida”

Decenas de afectados de la nave incendiada continúan con la protesta

Un grupo de ocupantes de la nave incendiada, este miércoles, en la acampada en el barrio del Gorg. Massimiliano Minocri
Un grupo de ocupantes de la nave incendiada, este miércoles, en la acampada en el barrio del Gorg. Massimiliano MinocriMASSIMILIANO MINOCRI / EL PAÍS

Un campamento formado por unas 10 tiendas de campaña se erige en la Rambla de Gorg de Badalona. Un nutrido grupo de africanos que vivían en la nave incendiada en la que murieron cuatro personas y que protegen su intimidad con sábanas, están concentrados allí a la espera de que se desencalle su situación. El Ayuntamiento dice que ha contactado con 83 afectados y que 58 ya han aceptado el alojamiento mínimo de un mes. El alcalde, Xavier García Albiol, avisó ayer de que la acampada no puede ser “indefinida”, máxime cuando les han ofrecido una alternativa. Sin embargo, no daba ayer la sensación de que fueran a dejar de dormir al raso.

Más información

Ferran Moreno, de Stop Mare Nostrum y de Badalona Acull, revela que muchas de las víctimas dudan en dar su nombre por miedo a ser expulsados. Su deseo, dice, sería mantener la comunidad que crearon y que, según ellos, sería no un hogar pero sí lo más parecido a una casa desde que llegaron a Cataluña. Con gesto abatido, la mayoría ve desfilar las cámaras si querer hablar mientras uno de ellos asa alitas de pollo en una barbacoa que les han cedido.

La acampada mira a unos pisos de lujo con vistas al mar y da la espalda a la nave incendiada, ya casi demolida. Albiol remitió una carta a los vecinos de Gorg diciendo que estaba realizando gestiones para solucionar la acampada de “forma inmediata”. Su plan es prorrogar la estancia en un piso, con la comida incluida, si el frío persiste y otras instituciones colaboran. Los afectados dicen no tener problemas en el barrio y señalan las montañas de ropa donada, comida o baterías para móviles.

Cristina, que actúa de portavoz, de Terrassa y origen guineano, niega que les ofrezcan casa en Badalona y que las que les brindan están en cuatro municipios. Su deseo sería ocupar otra nave de las que están cerradas: “Sus pasaportes se quemaron. No quieren una paga. Quieren un papel para buscarse la vida. Llegaron a nado y no pueden irse igual”. Ocupante de la nave, su desconfianza es tan grande que duda de que solo haya habido cuatro víctimas y lamenta la falta de empatía de la Administración por no haber puesto ni siquiera a su servicio un psicólogo para abordar el horror que sufrieron.


Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50