Crisis del coronavirus

Teatros, auditorios y cines de Barcelona y su área metropolitana amplían su aforo al 70%

El Procicat avala la medida que reclamaba el sector desde hacía meses como condición indispensable para su viabilidad

Protesta del sector de la cultura protestando en julio por el anuncio del Govern del nuevo cierre para hacer frente a la pandemia.
Protesta del sector de la cultura protestando en julio por el anuncio del Govern del nuevo cierre para hacer frente a la pandemia.Albert Garcia / EL PAÍS

Los teatros, auditorios y cines de Barcelona y su área metropolitana ampliarán su aforo del 50 al 70% después del acuerdo al que han llegado los departamentos de Salud e Interior, a instancias de Cultura, y que ha sido validado hoy por el Procicat. La medida, que se aplica de momento solo a Barcelona y 15 ciudades del área metropolitana, tendrá validez cuando se publique en el Diari Oficial de la Generalitat, y es una victoria del sector que llevaba meses asegurando que las salas de teatro y cine eran seguras y que sostenían que la apertura a medias no era rentable. También es una victoria de la nueva consejera de Cultura, Àngels Ponsa, que lleva tan solo 14 días en el cargo y que se había comprometido firmemente con el sector a sacar adelante el aumento reclamado.

El acuerdo, que ha sido dado a conocer pasado mediodía, afecta a Barcelona, Badalona, Castelldefels, Cornellà, Esplugues de Llobregat, L’Hospitalet de Llobregat, Gavà, Montcada i Reixac, el Prat de Llobregat, Sant Adrià de Besòs, Sant Boi de Llobregat, Santa Coloma de Gramenet, Sant Joan Despí, Sant Just Desvern, Sant Feliu de Llobregat, Viladecans. Quedan fuera Sabadell, Sant Cugat y Terrassa, con restricciones de movilidad por el avance de las cifras de infectados, que seguirán manteniendo el 50% del aforo.

La ampliación del aforo se produce en un momento en el que la tasa de riesgo de rebrote ha subido, pasando de 154 al 168, pero está muy lejos del 680 que viven otras comunidades como Madrid. La medida llega también en un momento delicado, con las imágenes de la protesta del público el domingo en el Teatro Real de Madrid por no guardarse las distancias de seguridad y la consiguiente suspensión de la representación. “Eso no ocurrirá en ningún caso aquí. La gente no estará nunca codo con codo”, explican desde Cultura. Por su parte, desde el Procicat se pide al sector cultural catalán extremar los controles en las zonas comunes de los equipamientos para evitar aglomeraciones.

Daniel Martínez, presidente de Focus, ha valorado muy positivamente la decisión de aumentar los aforos. “Estamos muy contentos”, ha dicho a este diario, “se ajusta lo que veníamos reclamando sostenidamente, con uñas y dientes, y cumple con justicia con lo que es la realidad del sector, en el que se están aplicando rigurosamente todas las medidas sanitarias anticovid”. Martínez, cuya empresa gestiona cuatro de los teatros más importantes de la ciudad (Romea, Villarroel, Goya y Condal), además de La Latina en Madrid, ha subrayado que “era un absurdo brutal” mantener los aforos en el 50%. “Esperamos que la medida del aumento, que de momento es solo para los teatros de Barcelona y el área metropolitana, se extienda pronto al resto del territorio”. Martínez ha destacado que la situación en Madrid era muy diferente con aforo al 70 % y ha señalado que ahí se han producido importantes aumentos de taquilla este fin de semana.

Y es que el aumento del aforo ha sido una reivindicación de los teatros privados y públicos catalanes que lo consideraban como imprescindible para rentabilizar la apertura de las salas y consideraban que con el 50% era difícil e incluso inviable mantener la temporada.

Desde el Palau de la Música aseguran que prefieren conocer los detalles del acuerdo antes de valorarlo, pero destacan que si se mantiene el hecho de que no se podrá superar nunca la cifra de 1.000 personas sentadas, ellos, con 2.140 butacas disponibles, no podrán llegar ni al 50%. Queda en el aire también saber qué pasará con respeto a las salas de conciertos y discotecas, espacios culturales que se consideran ocio nocturno en el que el público no permanece sentado en sillas manteniendo la distancia de seguridad.

El tema del aforo ha ido cambiando a lo largo de la pandemia. En mayo, a los tres meses del cierre de todos los espacios, se reabrió permitiendo que solo 30 personas, sin superar nunca el tercio del aforo. En la Fase 3 del desconfinamiento el Ministerio de Sanidad estableció que las salas de artes escénicas y musicales podían llegar a tener un tercio de su capacidad. Con la reapertura las salas tenían que levantar los ERTE aplicados al 100% de sus plantillas mientras que la actividad solo era del 30% ocasionando un grave perjuicio económico a sus responsables.

La consejera Ponsa no ha aportado información alguna sobre otro tema que se esperaba que anunciase en Lleida: la declaración de la Cultura como bien esencial que, aseguró, se producirá en la reunión del Govern de mañana martes.

“No sería prudente hablar hoy de este tema sin que antes se aprobara”, se limitó a decir. La medida supondrá, por ejemplo, que, en el caso de nuevas restricciones ante un eventual agravamiento de la pandemia, si los servicios esenciales pueden seguir desarrollando su actividad con normalidad, con las restricciones estableciesen las autoridades sanitarias, el sector la cultura fuese uno de estos servicios esenciales y por lo tanto librerías, museos y equipamientos culturales podrían seguir abiertos y no tener que cerrar como ocurrió el pasado mes de marzo. La medida también afectará a proveedores y colaboradores que podrían evitar la interrupción de la actividad como pasó en el último estado de alarma.

27 millones para museos y equipamientos

La nueva consejera ha viajado a Lleida donde ha visitado diferentes equipamientos y entidades de la ciudad de Lleida. Desde la Delegación del Govern en esa ciudad y en compañía de la directora general de Patrimonio Elsa Ibar, que ha sido ratificada en su puesto tras la llegada de la nueva consejera, explicó que se destinarán 27 millones de euros para 57 proyectos, en museos, espacios escénicos y edificios patrimoniales y yacimientos catalanes que se beneficiaron de Fondos Feder pero que la pandemia acabó destinando los recursos europeos para luchar contra la covid. “Se ha trabajado a marchas forzadas para no perder estos recursos”, dijo. Entre los proyectos que se beneficiarán están la Seu Vella y el Museo Diocesano de Lleida, el Museo Pau Casals de El Vendrell, el Auditori y el Macba (para llevar a cabo su deseada ampliación) de Barcelona.

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