El coronavirus desplaza la vida social a la red

Internet acapara el entretenimiento y los supermercados en línea ven como se multiplican sus pedidos

Xavier Caballé ofreció un concierto en directo por Instagram el pasado fin de semana.
Xavier Caballé ofreció un concierto en directo por Instagram el pasado fin de semana.

En el primer fin de semana de confinamiento por el brote de coronavirus la red ha recogido imágenes de videoconferencias multitudinarias. Algunos se han ido de cañas con amigos vía Skype, o similar. Artistas han optado por ofrecer conciertos desde sus casas, vía balcón o Instagram. En Barcelona, apps como la comunidad de vecinos Nextdoor se ofrecen para dar servicio a la gente que lo tenga complicado para pasear el perro o ir a comprar. Los servicios de venta de alimentos en línea ven como se multiplican sus pedidos. Las tecnológicas tienen que reinventar rutinas, como la retransmisión de conferencias o facilitar el teletrabajo.

“Tuve unos 80 espectadores y mientras tocaba dejaban comentarios, como si fuera el ambiente de bar que se crea en mis conciertos habituales”, cuenta uno de los miembros del grupo Abast. Xavier Caballé ofreció un concierto en directo por Instagram el pasado fin de semana. “Estos días se pondrá en valor la importancia del entretenimiento”, valora la profesora de los Estudios de Ciencias de la Información y de la Comunicación de la UOC, Silvia Martínez. Las plataformas se están adaptando a la nueva realidad. Es el caso de Filmin, que incluye una nueva categoría de películas llamada “cuarentena”. Es una de las opciones de ocio digital que recomienda el Instituto Catalán de las Empresas Culturales en una página web creada a raíz de la crisis, #LaCulturaACasa.

Nextdoor es una app que fomenta el contacto entre vecinos. Actualmente tiene 357 comunidades en el área metropolitana de Barcelona. Ante el brote de coronavirus, el servicio busca que los ciudadanos se puedan comunicar para prestar ayuda a “personas mayores con falta de movilidad", cuenta la responsable de la compañía norteamericana en España, Joana Caminal. La app busca dar cabida a iniciativas vecinales. Menciona un ejemplo de una vecina de Sants: impartirá clases de yoga todos los días por Internet. Martínez asegura que “la creatividad de los internautas tendrá un gran protagonismo y que, según como se apliquen a las distintas necesidades, nos dará grandes ejemplos de cómo de puede sacar provecho" a las herramientas digitales como resultado de la “reducción de las interacciones cara a cara”.

“Necesitaba practicar con un programa que te permite hacer animaciones. No me había presentado nunca a ningún festival y me pareció una buena iniciativa para pasar la cuarentena, que la estoy viviendo en casa de mis padres”, detalla Ramon Catà, participante del festival de cortos cinematográficos Cuarentena, creado a raíz del confinamiento.

Una de las actividades publicadas en la 'app' Nextdoor.
Una de las actividades publicadas en la 'app' Nextdoor.

Manzaning es una app que ofrece llevar la compra de los mercados de Barcelona a los domicilios. Eva Tomàs, la CEO de la compañía, explica que en los últimos días han visto como los pedidos se han multiplicado por cuatro de media, por diez en barrios donde vive más gente mayor. Entre las medidas de precaución, la empresa ha suprimido la firma que los clientes tienen que hacer al recibir el pedido. Caprabo opta por dejar los productos en la puerta en vez de al interior del domicilio. La cadena rechaza ofrecer cifras concretas pero, realizando una compra ayer, la web proponía la entrega el lunes de la semana que viene como muy pronto. Amazon Prime, dedicada también a los víveres, no ofrecía ayer ninguna opción de entrega en Barcelona y emplazaba a los clientes a intentarlo de nuevo a partir de la medianoche. Con los bares y restaurantes cerrados, la app de repartidores Glovo apuesta también por abastecer a sus clientes con productos de supermercado, distribuidos desde almacenes propios.

La tecnológica WEBfine se dedica a retransmitir eventos presenciales a través de internet. Su director, Ramón Grau, cuenta que la semana pasada tuvieron un alud de cancelaciones. Estos días se están reinventando. Hoy gestionan unas ponencias internas de la Fundación Lucha contra el Sida. “Hemos tenido que grabar a los ponentes por videoconferencia desde sus casas y montar el vídeo de la retransmisión para darla en falso directo”, apunta Grau, expectante a ver cómo evoluciona su forma de trabajar en los próximos días.

Estar en casa puede “aumentar la necesidad de compartir la experiencia personal y comprobar que otros lo viven de la misma manera”, apunta Martínez, que ve en las redes también como una fuente de “consejos para afrontar así nuestro día a día”. Valora también que la crítica también se está canalizando estos días en Internet, para expresar “una insatisfacción que en estos momentos es difícil de expresar de otra manera”.

Contra las ‘fake news’

Caminal destaca que Nextdoor contrasta las informaciones publicadas por los vecinos. En este sentido, Martínez apunta que Internet tiene que servir estos días “para denunciar situaciones fruto de falta de comportamiento cívico de algunas personas”. La experta de la UOC añade que el confinamiento puede ser “una buena oportunidad para potenciar iniciativas de educación mediática”, contra las fake news. Alerta que entre las aplicaciones podemos encontrar una “proliferación de espacios no confiables sobre el coronavirus y ello lleva a que las tecnológicas ven la necesidad de retirarlas de sus espacios de distribución”.

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