Sánchez y Costa reivindican la rebaja del precio de la luz como un éxito del “socialismo ibérico”

El presidente del Gobierno destaca que la intervención del mercado energético ha servido para “poner la economía al servicio de la gente”

Pedro Sánchez y Antonio Costa, en el 26º Congreso de la Internacional Socialista que se celebra en Madrid.
Pedro Sánchez y Antonio Costa, en el 26º Congreso de la Internacional Socialista que se celebra en Madrid.chema Moya (EFE)

Pedro Sánchez y António Costa han reivindicado este sábado la sociedad que forjaron en 2018, cuando la península Ibérica se erigió en el gran referente de la socialdemocracia en un momento en el que los gobiernos progresistas eran la excepción en la UE. El presidente del Gobierno y el primer ministro portugués han presumido de la llamada excepción ibérica, el mecanismo ideado por Madrid y Lisboa para contener de forma temporal y extraordinaria el alza de los precios de la luz. Su impacto en la rebaja de la factura de la electricidad desde que la Comisión Europea lo aprobó en junio se ha convertido en una de las banderas de ambos Ejecutivos. “El gran valor del socialismo ibérico es que somos capaces de adaptarnos, tomar decisiones y apostar por medidas que trascienden nuestras fronteras”, ha expresado Sánchez en una charla con Costa sobre política energética y la adaptación al cambio climático en la segunda jornada del 26º Congreso de la Internacional Socialista, en la que el secretario general del PSOE ha sido nombrado su presidente para los próximos cuatro años.

Sánchez ha apelado al éxito de la que ha denominado como “solución ibérica” que es el resultado, ha insistido, de la determinación de dos Ejecutivos socialistas cuya relación atraviesa un momento excelente. “Hemos logrado los dos gobiernos la intervención en un mercado que no funciona, que estaba atacando a las familias, empresas e industrias y que por tanto no protegía a la mayoría de los ciudadanos. La solución ibérica representa el compromiso de lo público con los ciudadanos: nosotros ponemos la economía al servicio de la gente y no a la gente al servicio de la economía”, ha incidido el presidente del Gobierno. Sánchez ha incidido además en el volumen cada vez mayor de la energía renovable y en cómo la península ibérica se encuentra en una ocasión única para convertirse en el mayor proveedor de hidrógeno verde de la UE en el futuro: “Que podamos convertirnos en una potencia exportadora de energía limpia y barata es algo por lo que merece la pena trabajar, es una apuesta ganadora para España y Portugal”.

La reivindicación de la excepción ibérica —pese a que sus resultados han sido evidentes, el PP lo ha desdeñado como el “timo ibérico”— contrasta con el malestar que ha provocado el tope al gas que la Comisión Europea ha planteado a nivel comunitario. La propuesta del Ejecutivo comunitario pasa por un tope sobre el precio del gas en el índice TTF holandés —el que sirve de referencia en el conjunto de la UE— que, en la práctica, es casi imposible de aplicar: la cotización tendría que superar los 275 euros por megavatio hora (MWh) durante al menos dos semanas consecutivas. Una situación que no se produjo ni en verano durante los peores momentos de la crisis por al alza de precios. La vicepresidenta tercera y ministra de Transición Energética, Teresa Ribera, lo ha tildado de “tomadura de pelo”.

El primer ministro luso ha ahondado en la idea de que la apuesta por las renovables supone una inversión en autonomía y soberanía energética. “Cuanto más dependientes seamos de los combustibles fósiles, más lo seremos de sus proveedores. Tenemos capacidad de producir energía solar, hídrica y eólica, eso garantiza la seguridad energética y una menor dependencia de terceros países. Tenemos condiciones optimas para hacerlo”, ha destacado Costa. El líder de los socialistas de Portugal también ha puesto el acento en que el cambio de modelo energético desde realizarse “con justicia”. “Por ejemplo, hemos cerrado dos centrales de energía eléctrica que consumían carbón pero tenemos un plan social de desarrollo regional: el impacto de su cierre no puede ser el desempleo. Si no tenemos una transición justa vamos a perder el soporte social a la transición”, ha advertido.

“Frente a quienes desde la derecha practican la política del sálvese quien pueda, con recetas del negacionismo climático, hay que tener una mirada verde, de futuro, de progreso. Un gran enemigo de la transición energética es que algunos pretenden trasladar que tiene un coste inasumible para la sociedad. En realidad supone una enorme oportunidad para el bienestar de todos”, ha compartido la ministra de Hacienda y vicesecretaria general del PSOE, María Jesús Montero.

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Sobre la firma

José Marcos

Redactor de Nacional desde 2015, especializado en PSOE y Gobierno. Previamente informó del Gobierno regional y casos de corrupción en Madrid, tras ocho años en Deportes. Es licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense y Máster de Periodismo de EL PAÍS. Trabajó en Starmedia, Onda Imefe y el semanario La Clave.

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