Felipe VI pide a la OTAN que la guerra de Ucrania no le haga descuidar las amenazas del sur

El Rey preside la celebración del 40º aniversario del ingreso de España en la Alianza Atlántica, a la que faltan los ministros de Unidas Podemos

Pedro Sánchez recibe al secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, en el Palacio de la Moncloa.Foto: CLAUDIO ÁLVAREZ | Vídeo: QUALITY PRODUCCIONES

Felipe VI ha reafirmado este lunes el compromiso de España con el reforzamiento del este de Europa ante la amenaza que supone la invasión rusa de Ucrania, pero ha pedido a la OTAN que no descuide el riesgo que representa la creciente inestabilidad y el avance del yihadismo en el flanco sur. Lo ha hecho en el acto solemne de celebración del 40º aniversario del ingreso de España en la OTAN, celebrado en el Teatro Real, en presencia del secretario general de la Alianza Atlántica, Jens Stoltenberg, y de los embajadores de los 30 países aliados que conforman el Consejo Atlántico, trasladado en bloque a Madrid. Una ciudad que, como ha recordado el Rey, sufrió en 2004 el mayor atentado del terrorismo yihadista en suelo europeo.

“España comparte plenamente la importancia crucial de mantener una sólida disuasión y defensa en nuestro flanco oriental. Como saben, está haciendo efectivo dicho compromiso, no solo sobre el papel sino también sobre el terreno. Contribuye y seguirá haciéndolo con importantes capacidades, tanto terrestres como aéreas y marítimas”, ha dicho Felipe VI. “Pero nuestra seguridad colectiva también requiere que la Alianza preste cada vez más atención a los desafíos de la dirección estratégica sur, donde el terrorismo de matriz yihadista amenaza directamente a nuestras sociedades y donde, además, otros actores, estatales y no estatales, que no comparten los valores presentes en la Carta de las Naciones Unidas, lo intentan hacer de forma indirecta”, ha añadido, en alusión a los mercenarios rusos de la compañía Wagner, presentes ya en varios países africanos.

La ceremonia se ha celebrado a un mes de que tenga lugar en Madrid, el 29 y 30 de junio, una cumbre de la OTAN marcada por la invasión de Ucrania, la incorporación de Finlandia y Suecia a la Alianza Atlántica y la aprobación del nuevo Concepto Estratégico, que fijará la hoja de ruta de la organización en los próximos 10 años. El Rey ha agradecido la confianza depositada en España al elegirla como sede de esta cumbre y ha asegurado que asume el encargo “con la mayor responsabilidad y siendo plenamente consciente de la dimensión histórica de la misma, por lo que no escatimará esfuerzos para garantizar su éxito”. Ya en inglés, ha concluido asegurando que, para la España de 1982, “la OTAN significaba el futuro”, mientras que “ahora, en 2022, Madrid sentará las bases para el futuro de la OTAN. Es fundamental que estemos a la altura de este desafío histórico y estoy convencido de que juntos lo lograremos”.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha aprovechado su discurso para justificar la necesidad de un fuerte incremento del gasto en Defensa, que el Gobierno se ha comprometido a duplicar (del 1,03% al 2% del PIB) en esta misma década. Sánchez ha recordado que la seguridad es “un bien público fundamental” y que, “cuando la sociedad está en peligro, todos sus fundamentos corren el riesgo de colapsar”. “Hoy, nuestra seguridad está amenazada por el régimen de [Vladímir] Putin”, ha enfatizado, subrayando que la invasión de Ucrania “ha abierto los ojos a las sociedades europeas, también a la española”, y que muchas personas han entendido que “la seguridad no está garantizada de forma indefinida”. Por ello, ha añadido, “es imprescindible” reforzar las capacidades de disuasión, aunque tenga un alto coste económico. “Somos muy conscientes de ello”, ha dicho, pero “debemos hacer ese esfuerzo, porque es mucho mayor el coste de quedarse con los brazos cruzados”.

Al acto han acudido la vicepresidenta tercera, Teresa Ribera, y los ministros de Asuntos Exteriores, Defensa, Interior, Justicia, Presidencia, Hacienda y Agricultura, todos del PSOE, pero ninguno del socio minoritario de coalición, Unidas Podemos, del que tampoco ha acudido ningún representante parlamentario. Por el contrario, han estado presentes los presidentes del Congreso, el Senado y el Poder Judicial, así como el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y los expresidentes Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero (es decir, todos los que han estado al frente del Gobierno español en estas cuatro décadas, a excepción de Mariano Rajoy, y de Leopoldo Calvo-Sotelo, ya fallecido).

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Antes de que el Rey cerrara el acto, se ha celebrado un debate entre cuatro exsecretarios generales de la OTAN (Javier Solana, George Robertson, Willy Claes y Anders Fogh Rasmussen), todos los que han dirigido la organización tras el ingreso de España, salvo Jaap de Hoop Scheffer.

La decisión de entrar en la OTAN la tomó el centrista Leopoldo Calvo-Sotelo, de la desaparecida UCD, con la feroz oposición del PSOE. Felipe González se comprometió a someter la permanencia en la OTAN a referéndum. Y cumplió. Aunque la consulta, celebrada en marzo de 1986, ya no fue para salir, sino para quedarse, lo que convirtió a España en el primer país que pertenecía a la OTAN por decisión popular, como ha recordado Pedro Sánchez.

El Gobierno lleva trabajando meses en la cumbre de finales de junio. La Moncloa estuvo intentando que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, recibiera por primera vez en la Casa Blanca a Sánchez antes de viajar a la capital española, pero esta posibilidad ya se ha descartado. En cambio, se ha cerrado un encuentro del mandatario estadounidense con su anfitrión en los márgenes de la cumbre aliada, aseguran fuentes diplomáticas españolas. Biden viajará a Madrid desde Baviera, donde el día 28 de junio concluye la cumbre del G-7, y se espera que acuda esa noche a la cena que Felipe VI ofrecerá a los mandatarios asistentes a la cumbre aliada que se inaugura al día siguiente. Se espera que Sánchez reafirme ante los aliados su compromiso de doblar el presupuesto español de Defensa para llegar al 2% en 2030 como máximo.

Sobre la firma

Miguel González

Responsable de la información sobre diplomacia y política de defensa, Casa del Rey y Vox en EL PAÍS. Licenciado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) en 1982. Trabajó también en El Noticiero Universal, La Vanguardia y El Periódico de Cataluña. Experto en aprender.

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