La policía baraja que los huidos de un avión en Palma improvisaron para quedarse en España

La fuga de 21 personas desde una aeronave procedente de Marruecos, que había aterrizado por una emergencia médica, obligó a suspender el tráfico aéreo tres horas

Una patrulla de la Guardia Civil escolta el autobús que traslada al resto de los pasajeros que volaban en el avión de la Royale Air Marroc, este viernes.Foto: CATI CLADERA (EFE)
Palma de Mallorca -

Más incógnitas que certezas. La Policía Nacional y la Guardia Civil continúan investigando los motivos que llevaron este viernes a 21 pasajeros del vuelo de Air Arabia procedente de Casablanca a correr por las pistas del aeropuerto de Palma y saltar la valla que rodea las instalaciones para huir campo a través. El avión había aterrizado por una emergencia médica. Hasta el momento, las patrullas policiales han localizado en áreas cercanas al aeropuerto a nueve personas que permanecen detenidas en dependencias de la Policía Nacional de Palma junto a la persona que provocó el aterrizaje de emergencia, su acompañante fugado y posteriormente detenido y un pasajero que agredió a un Guardia Civil en el interior del avión. Otras 12 personas están en paradero desconocido. En total son 24 los viajeros, la mayoría marroquíes y un palestino, que no volaron de madrugada de regreso a Casablanca, adonde se dirigió el avión de Air Arabia tras el inusual incidente.

La secuencia de este rocambolesco suceso arranca con el despegue del avión desde el aeropuerto de Casablanca con destino Estambul pasadas las cuatro de la tarde con unos 150 pasajeros a bordo. Poco antes de las siete de la tarde el comandante avisa de una emergencia médica a bordo y pide permiso para aterrizar en el aeropuerto de Palma, catalogado como aeropuerto sanitario internacional, para atender al pasajero indispuesto. La tripulación pide por la megafonía interna la ayuda de pasajeros con conocimientos de medicina y un par de ellos constatan que uno de los viajeros está sufriendo un problema de salud que requería atención urgente. A las siete de la tarde, la aeronave toma tierra en el aeródromo de Son Sant Joan y se activa el protocolo habitual en estos casos.

El avión queda aparcado en uno de los laterales de la zona de pistas y una ambulancia se dirige al lugar con el médico de los servicios sanitarios del aeropuerto. Una escalera permite el acceso de los sanitarios, que atienden al viajero dentro de la nave para estabilizarlo. El médico del aeropuerto constata que el viajero padece una emergencia de salud y pide su traslado en ambulancia hasta el cercano hospital de Son Llàtzer. El protocolo indica que el pasajero puede ir acompañado de una persona durante el traslado, que tiene que realizarse con custodia de la Guardia Civil porque la ambulancia circula por la zona aeroportuaria. Tras evacuar al paciente sobre las 19.30, la tripulación y el pasaje permanecen en el interior del avión, mientras el comandante solicita un mecánico y la posibilidad de repostar en la pista.

Una hora y cuarto después de aterrizar, sobre las 20.15, el comandante avisa de que un grupo de personas ha huido de la aeronave y ha invadido la zona de pistas. Las 21 personas tuvieron que recorrer los más de 400 metros que separan la aeronave de la valla que rodea el aeropuerto. AENA decide en ese momento suspender la operatividad del aeropuerto porque se trata de una situación peligrosa. Mientras tanto, la Guardia Civil se dirige al avión donde uno de los pasajeros se pone nervioso y agrede a un agente. El hombre acabó detenido por un presunto delito de atentado contra la autoridad. El aeropuerto suspendió la operatividad durante más de tres horas, afectando a alrededor de 50 vuelos que fueron desviados a aeropuertos alternativos o cancelados. Sobre las 23.30 se reanudó la actividad, tras constatarse que no había personas en las pistas.

Los investigadores tratan ahora de averiguar qué ocurrió durante ese tiempo y si los pasajeros improvisaron en el momento para aprovechar la situación y tratar de quedarse en España. Los nacionales de Marruecos no necesitan visado actualmente para entrar en Turquía por una estancia inferior a 90 días, mientras que para solicitar el visado Schengen precisan aportar documentación variada, como el pasaporte, un certificado de solvencia o copias del seguro médico, informa María Martín. “Se intenta determinar si es todo un hecho orquestado y planificado o un hecho aislado. No tenemos ningún dato que nos permita afirmar a día de hoy que se trata de una operación orquestada”, afirma la delegada del Gobierno, Aina Calvo.

La delegada ha explicado que las declaraciones de los detenidos en sede policial han resultado contradictorias. Fuentes cercanas a la investigación confirman que algunos arrestados han declarado que se dejaron llevar por el pánico pensando que ocurría una emergencia en el momento del tumulto, mientras que de otros se sospecha que tenían la intención de quedarse en el país. De hecho, algunos de los viajeros fueron arrestados muy cerca del aeropuerto, desorientados. “No se puede descartar nada, llevaban bastante tiempo en el aeropuerto tras el desembarco de la persona enferma, hay declaraciones que se mueven en direcciones distintas y todavía no podemos ser contundentes a la hora de explicar el porqué esas 21 personas deciden lanzarse a la carrera por las pistas del aeropuerto”, ha subrayado. Calvo ha insistido en que el parte médico del enfermo “arroja evidencias de que la persona no se encontraba bien”, aunque no puede descartar que él mismo se provocara la crisis diabética de la que le trataron para forzar el aterrizaje del avión. Los investigadores, sin embargo, tampoco descartan que los pasajeros tuvieran una relación previa y no han querido aclarar si proceden de la misma ciudad.

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Por el momento, los detenidos se encuentran bajo custodia de la Policía Nacional de Palma y ya se ha abierto sobre ellos un expediente de devolución, aunque será la autoridad judicial la que determine si se les imputa algún delito relacionado con el incumplimiento de las normas de seguridad aérea, lo que condicionará su ingreso en un centro de internamiento para migrantes en la Península o Canarias. Tendrán que pasar a disposición judicial antes de las 72 horas preceptivas. Mientras tanto, la Delegación del Gobierno sigue analizando los protocolos que se pusieron en marcha en el aeropuerto y ha abierto la posibilidad de que puedan ser revisados “visto este acontecimiento insólito en nuestro país”.

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