Muere Rafael Palencia, el empresario que admitió pagos a la caja b del PP en una grabación

El expresidente de Degremont, de 84 años y que se encontraba enfermo, falleció el pasado 14 de octubre en Bizkaia, según un escrito de este lunes de la Audiencia Nacional

El empresario Rafael Palencia, en una imagen de archivo.
El empresario Rafael Palencia, en una imagen de archivo.

Rafael Palencia, expresidente de Degremont e implicado en el caso de los papeles de Bárcenas, murió el pasado 14 de octubre a los 84 años, según ha notificado este lunes la Audiencia Nacional. El Juzgado Central de Instrucción 5, encabezado por el magistrado Santiago Pedraz, ha informado a la Fiscalía del fallecimiento del empresario, según consta en un escrito fechado este lunes y al que tuvo acceso EL PAÍS. El magistrado solicitó el 30 de agosto un informe médico sobre el estado de salud del imputado, que se encontraba enfermo, ante la posibilidad de que se encontraran disminuidas sus facultades “intelectivas y volitivas”. Pero el juzgado ha recibido la comunicación de la muerte de Palencia, quien admitió los pagos a la caja b del PP en una grabación incorporada a la causa.

Según los datos facilitados por el Registro Civil, Palencia, que presidió una empresa dedicada al saneamiento y depuración de aguas residuales y vivía en Getxo (Bizkaia), murió en la provincia vasca. Pedraz ha ordenado que se dé traslado de la información al ministerio fiscal “para su conocimiento y a los efectos legales oportunos”, detalla en su resolución, dictada en la línea de investigación que aún sigue viva sobre las presuntas donaciones de empresarios a la contabilidad paralela del partido conservador a cambio de adjudicaciones públicas. El magistrado dio por finalizadas estas pesquisas el pasado 22 de julio, pero aún no ha decidido si procesa a los implicados, entre los que se encuentra también el extesorero popular Luis Bárcenas y la propia formación conservadora.

Rafael Palencia, cuya esquela fue publicada por el diario El Correo, se había convertido en un personaje clave en esta parte de la causa, reabierta en 2017 tras encontrar nuevos indicios sobre las donaciones de empresarios a la caja b. En el marco de la Operación Lezo, otra investigación de corrupción centrada en el expresidente madrileño Ignacio González, la Guardia Civil intervino una conversación de 2008 entre el expresidente de Degremont e Ildefonso de Miguel, exgerente del Canal de Isabel II y mano derecha del político popular, en la que relataba detalles de los pagos periódicos que hacía al PP a cambio de contratos. El propio De Miguel había grabado esa charla:

Rafael Palencia. Yo colaboro permanentemente con el partido —reconocía el empresario—.

Ildefonso de Miguel. ¿Qué haces? Por ejemplo, ¿para cada proyecto de estos les das un...?

Palencia. Yo de momento voy haciendo una serie de entregas a cuenta permanentemente.

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De Miguel. ¿Les entregas dinero?

Palencia. Sí, muchas veces.

De Miguel. ¿Pero les entregas dinero con independencia de que haya adjudicaciones o no?

Palencia. Hombre, un poco relacionado con las adjudicaciones.

De Miguel. ¿Y cuánto, y cuántas veces?

Palencia. Bueno, pues yo periódicamente le entrego 30, 35.000 euros. Es una cantidad que voy allí y entrego yo

De Miguel. ¿Qué se la das, en un sobre o así?

Palencia. Se lo doy en un sobre a Álvaro [Lapuerta] y a él [Luis Bárcenas].

Vínculos entre Kitchen y la caja b

El juez Pedraz ha rechazado, paralelamente, excluir de esta parte del caso un informe elaborado por el inspector jefe de la Policía Manuel Morocho, investigador principal del caso Gürtel, sobre los vínculos entre la caja b del PP y la puesta en marcha de la Operación Kitchen, la trama policial desplegada en 2013 en el Ministerio del Interior para arrebatar supuestamente a Bárcenas documentos comprometedores para altos cargos del PP. El juez ha denegado la petición del PP de expulsar del procedimiento este documento, “sin perjuicio de que las valoraciones efectuadas y la incorporación de una declaración de un procedimiento extraño al presente puedan tenerse por excluidos (sin necesidad de su expulsión) a efectos de la instrucción de la causa”.

En dicho informe, Morocho concluía que Kitchen tenía dos objetivos. Uno de carácter “estratégico”: “desactivar” las pesquisas abiertas por la justicia contra el PP por la red de corrupción liderada por Francisco Correa. Y otro de carácter “operativo”: tener “controlado” al extesorero popular Luis Bárcenas, que entonces amenazaba con tirar de la manta ante el juez Pablo Ruz. Morocho envió este análisis, fechado el 20 de julio, al Juzgado Central de Instrucción 5, dirigido ahora por Pedraz y que en su día encabezó Ruz. Este juzgado llevó las pesquisas de Gürtel y fue obstaculizado directamente por la Operación Kitchen, que actualmente investiga Manuel García-Castellón, responsable del Juzgado número 6.

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