La Operación Kitchen

Bárcenas detalla el supuesto audio de Rajoy: “Me lo sé de memoria porque me lo he oído 300 veces”

EL PAÍS reproduce parte del interrogatorio al extesorero por parte de la Fiscalía Anticorrupción

Luis Bárcenas, en la Audiencia Nacional durante la celebración del juicio sobre la caja b del PP, el pasado marzo.
Luis Bárcenas, en la Audiencia Nacional durante la celebración del juicio sobre la caja b del PP, el pasado marzo.ANDRES BALLESTEROS / AFP

Luis Bárcenas detalló el pasado 18 de diciembre al magistrado Manuel García-Castellón, instructor del caso Kitchen —la trama parapolicial urdida en el Ministerio del Interior para presuntamente arrebatar al extesorero popular documentos comprometedores para el PP—, el contenido de la supuesta conversación que, según su versión, mantuvo en 2009 con Mariano Rajoy en su despacho, cuando le entregó una copia con datos de la caja b y este los destruyó en una trituradora de papeles. Bárcenas insiste ahora que captó ese episodio en audio, que llegó incluso a encargar sin éxito la destrucción de una de las copias, pero que otra que tenía se la robó el grupo de policías que le espió. Eso sí, ha cambiado de versión sobre esta grabación del expresidente del Gobierno y en otras ocasiones ha aseverado que no existía.

Rajoy ha negado siempre esta escena: “A mí no me ha entregado ninguna contabilidad. La primera vez que vi [los papeles de Bárcenas] fue publicados en un diario nacional, [EL PAÍS], el 31 de enero de 2013. Por tanto, es metafísicamente imposible que los destruyera”, dijo el expresidente en el juicio de la caja b, el pasado 24 de marzo: “Yo no he triturado lo que no ha estado en mis manos”.

Esta es la reproducción exacta de la conversación entre el extesorero y el fiscal que se produjo el pasado 18 de diciembre, que ha permanecido bajo secreto de sumario hasta esta semana:

Fiscal. Esto dice que estaría... se puede llamar un doble fondo, tal como usted lo ha descrito, de un banco.

Bárcenas. Bueno, sí, sí. Sería un doble fondo, pero no un doble fondo preparado. Se da la casualidad de que es un banco grande acolchado de color marrón con un asiento muy cómodo, pero como es un rectángulo, al abrir la tapa, el espacio lo han mantenido hueco pues para que tenga una segunda utilidad. Y la utilidad que yo le di, porque coincidían las carpetas a lo ancho, fue guardar documentos dentro.

F. ¿Y eso no lo mueve usted de allí hasta que entra en prisión?

B. Y eso no lo muevo de allí hasta que entro en prisión, efectivamente.

F. Desde que entra usted en prisión, ¿ordena usted a Rosalía [Iglesias, su mujer] o al conductor que ese material que está en ese doble fondo del banco se mueva del lugar o vaya a otro sitio?

B. No, no. Primero, porque ninguno de ellos sabía que yo había hecho esa selección. Bueno, mi mujer vería que había cosas que había metido ahí, pero yo nunca le di ninguna explicación, como se puede imaginar. Y, por supuesto, al conductor no. Mi mujer podría habérsela dado, ¿no?, pero no dije el porqué había hecho esa separación. Y, desde luego, al conductor en ningún caso.

F. ¿Esas grabaciones puede usted determinar qué contenido tenían?

B. Las grabaciones, la del señor Rajoy me la sé de memoria porque me la he oído 300 veces. La del señor Arenas, al ser una grabación más larga, porque fue el resultado de una comida que tuvimos... Yo me desplacé a Sevilla expresamente para poder vernos, comimos en un restaurante que se llama Oliza, muy cerca de la sede del partido. Es una conversación larga, pero la conversación con el señor Rajoy la recuerdo perfectamente. Insisto, porque la he vivido, la conversación [...] Entró en el despacho: ‘Luis, qué tal, ¿Cómo estás?’ [Yo le digo]: ‘Vengo a verte porque Javier Arenas me ha planteado lo siguiente: nos queda un saldo en la contabilidad extracontable del partido a disposición, como es evidente, en función. No vamos a seguir con la que está cayendo. No vamos a seguir haciendo uso de esto. Le he preguntado a Javier qué hago con el remanente y me ha dicho: ‘yo creo que lo debes meter en un sobre y entregárselo a Rajoy’. Eso es exactamente lo que yo le traslado. Entonces él me dice: ‘Pero Luis...’. Y voy con el papel con el saldo final y le entrego una fotocopia, y le entrego una fotocopia del papel. ‘Pero Luis cómo guardas estos papeles’. Y digo: ‘Bueno, pues por una razón muy sencilla. Porque tanto Álvaro [Lapuerta] como yo hemos querido esto tenerlo documentado, por si en algún momento surgía alguna duda en cuanto al correcto empleo de las cantidades o en cuanto a que las percepciones que un determinado empresario o persona particular ha dicho que entregaba al partido, que no surgiese ninguna duda que estaban anotadas y que el empleo ha sido el que tenía que ser, ¿no? Un empleo correcto’. Entonces coge la nota y claro: ‘Esas notas y tal’, [dice Rajoy]. Se da la vuelta en el sillón y, esto se oye en la cinta, la mete en la destructora de papeles y se oye el ruido de la destructora destruyendo el papel en cuestión. Le hago entrega del sobre, se queda con el sobre... y yo creo que poco más. No sé. Yo creo que ahí termina mi conversación y me voy del despacho.

F. ¿En esa grabación se dan nombres de personas receptoras de esos sobresueldos?

B. No, en absoluto. La conversación es prácticamente literal lo que yo le acabo de contar.

F. ¿La grabación corresponde a toda la entrevista con el señor Rajoy o solo un tiempo de ella?

B. Corresponde a toda la entrevista.

F. ¿Qué duración tiene?

B. Pues no creo que sean más de tres minutos. Es una visita rápida, sin cita previa, en la que yo subo después de ver al señor Arenas. Subo a su secretaria, le digo si está solo, si puedo pasar un momento. Yo no sé si llego a sentarme siquiera, me imagino que sí... Pero no debe durar más de tres minutos.

F. ¿Confirma usted que estaba solo entonces con el señor Rajoy en ese momento?

B. Absolutamente.

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