Inés Arrimadas

Arrimadas insiste en que no apoyará las cuentas si no se rectifica la Ley de Educación

Adriana Lastra descarta que vayan a ceder ante Ciudadanos: “El PSOE no va a retirar su apoyo a la enmienda”.

Inés Arrimadas, en la reunión del Comité Permanente de Ciudadanos, este lunes. En vídeo, sus declaraciones este martes en Cadena Cope.MARTA FERNÁNDEZ JARA / EUROPA PRESS / VÍDEO: COPE

Ciudadanos está cada día un poco más lejos del acuerdo para los Presupuestos. La presidenta del partido, Inés Arrimadas, sostiene a diario que sigue con la mano tendida y que no se levantará de la mesa de negociación con el Gobierno hasta el final. Pero el final está cada vez más escrito. Cs pone ya como condición inamovible que el Ejecutivo revierta la supresión del castellano como lengua vehicular en la enseñanza, pero la portavoz del PSOE en el Congreso, Adriana Lastra, le cerró ayer el paso: “El PSOE no va a retirar su apoyo a la enmienda”.

Inés Arrimadas busca estos días dejar clara su estrategia ante la negociación de los Presupuestos con el Gobierno. Después del agrado con el que buena parte del Ejecutivo recibió el apoyo decidido de EH Bildu a las cuentas, la líder del partido mantiene su intención de no levantarse de la mesa de negociación hasta el último día para “obligar” al presidente Pedro Sánchez “a elegir entre Bildu y ERC” o ellos. “Hay voces dentro del PSOE y dentro del Gobierno que prefieren pactar con Ciudadanos, y otras voces que prefieren la vía radical. Al final veremos quién manda. Si Sánchez va por esa vía radical es porque quiere”, sostuvo este martes la líder del partido en una entrevista en la Cope.

Aún quedan por delante dos semanas de negociación. La última condición impuesta por Ciudadanos a cambio de su apoyo —que el Gobierno revierta la enmienda a la Ley Celaá, pactada por el PSOE y Unidas Podemos con ERC— los aleja del acuerdo, pero centra de nuevo a la dirección del partido liberal, cuya estrategia había generado descontento entre algunos miembros de la formación.

La presidenta de Cs mantiene su empeño por devolver al partido a sus orígenes, con un marcado ideario centrista y vocación de ejercer de bisagra entre los dos grandes partidos, PSOE y PP. “A mí me gustaría que hubiera grandes acuerdos de Estado entre el PSOE, el PP y Ciudadanos. Creo que es bueno para España. Un país en el que Iglesias, Rufián y Otegi no marcaran el rumbo”, afirmó este martes.

Las críticas por la “mano tendida” al Gobierno de la que desde hace meses hace gala, y que sirvió para sacar adelante las últimas prórrogas del estado de alarma durante la primera ola de la pandemia, se han sucedido tanto desde los otros partidos de la oposición (PP y Vox) como desde su propio partido, incluido su antecesor, Albert Rivera. La líder asegura, sin embargo, que “tender puentes” forma parte de su trabajo, y niega que haya renunciado a ninguno de los principios fundacionales: “Ciudadanos nació para defender la igualdad entre los españoles y lo vamos a seguir haciendo”, sostiene.

En un primer momento, hace unas semanas, Arrimadas se vio tentada a separar la negociación de los Presupuestos de 2021 de la ley educativa, que recurrirá como el PP ante el Tribunal Constitucional. Su intención era seguir negociando su apoyo a través de las enmiendas parciales al borrador. Revertir las “medidas podemitas” de las cuentas, según explicó. Pero todo cambió en la reunión de la ejecutiva del partido de la semana pasada, en la que los suyos mostraron su malestar por la estrategia. El todo o nada al apoyo de Ciudadanos se juega ahora en una vía que todo el Gobierno de coalición da por cerrada: retirar la enmienda de la ley que Arrimadas sostiene que “tacha al español”, al eliminar la referencia a que debe ser una lengua “vehicular” en la escuela.

En el Congreso, Ciudadanos dio este martes un paso más para redoblar su apuesta. Vox defendió una proposición de ley para facilitar, entre otras cosas, que se pueda estudiar “exclusivamente” en castellano en todo el territorio nacional, y garantizar que esta sea lengua vehicular de comunicación y trabajo de todas las administraciones. Incluso el PP presentó una enmienda, que fue rechazada por la ultraderecha, para defender la coexistencia de las lenguas cooficiales y la exigencia de que se garantice que ambas sean vehiculares dentro del sistema educativo. A la espera de lo que decidan los populares, todos los partidos avanzaron que el jueves votarán en contra de la propuesta. Todos menos Ciudadanos, que en este caso, según adelantó, dará el sí a Vox.

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