Meritxell Batet

Ofensiva del PP contra la presidenta del Congreso

Los populares piden que se frenen los ataques al monarca

La presidenta de la Cámara Baja, Meritxell Batet, al término de la sesión plenaria en el Congreso de los Diputados, el pasado 1 de octubre. En vídeo, la intervención de Pablo Casado en la sesión del Congreso del pasado 30 de septiembre.E. PARRA | EUROPA PRESS (VÍDEO: ATLAS)

Los grupos parlamentarios del PP y Ciudadanos no están de acuerdo con la actuación de la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, por no dar la palabra a sus líderes respectivos, Pablo Casado e Inés Arrimadas para quejarse de las críticas al Rey del portavoz de ERC, Gabriel Rufián. Pero la ofensiva contra Batet no se detiene ahí. Aún no cumplido un año desde su elección como presidenta del Congreso, la portavoz del Grupo Popular, Cuca Gamarra, le ha dirigido un escrito en el que sostiene que “la imparcialidad, la neutralidad y el ejercicio de representación de todos los diputados brilla por su ausencia”. Batet rechaza los reproches, defiende a los servicios de la Cámara y lamenta las expresiones que Gamarra utiliza.

“Lamento profundamente los términos utilizados en su escrito”, contestó a Batet a Gamarra en otro escrito, según fuentes de la Cámara. La presidenta admite la “franqueza en cualquier queja que legítimamente se pueda dirigir”, pero le señala a la portavoz popular: “Debemos procurar conducirnos con la cordialidad y respeto mutuo exigidos a la alta representación que ostentamos”.

No están siendo días pacíficos en la Cámara Baja. La presidenta ha tenido que hacer frente a tensas situaciones de griterío en las sesiones de la pasada semana. Las polémicas no quedaron zanjadas en el momento, sino que tanto el PP como Cs han continuado sus quejas. En un caso, dirigiéndose a la presidenta; en otros, con escritos a la Mesa cuya respuesta la tendrán hoy en la reunión de este órgano y con la firma de los letrados. Estos últimos recalcarán que las decisiones de la presidencia no son revisables cuando las toma en el ejercicio de sus funciones de dirección del Pleno.

Todo empezó por las afirmaciones de Rufián sobre el rey Felipe VI, a quien atribuyó la condición de “diputado número 53 de Vox”. El griterío de la bancada de la derecha fue monumental. No quedó ahí, sino que Casado, y después Arrimadas, exigieron a Batet que reprendiera a Rufián y retirara esas palabras. Batet les replicó defendiendo la libertad de expresión de los diputados, aun cuando no se compartan o incluso se rechacen sus palabras. Pero los populares han insistido con sendos escritos.

El PP se ha dirigido a la Mesa para que se pronuncie sobre los “insultos” al Rey. La carta de Cuca Gamarra a la presidenta protesta por un tuit de los servicios de información del Congreso en el que se daba cuenta del debate sobre la creación de una comisión para investigar la operación policial que supuestamente intentó torpedear las pesquisas sobre la financiación del PP. La presidenta alegó a Gamarra que ella no se ocupa de las redes sociales, pero defendió al equipo de comunicación de la Cámara, al que expresa “la más alta consideración”.

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