Casado rechaza “la tregua política” que pide Arrimadas y sigue en el bloqueo

El líder del PP no renovará los órganos constitucionales si sigue Podemos

Pedro Sánchez y Pablo Casado se saludan este miércoles antes de comenzar la reunión en La Moncloa. En vídeo, el PP no apoyará los presupuestos. ANDREA COMAS (VÍDEO: ATLAS)

Ni siquiera la pandemia ha sido capaz de cambiar la dinámica política entre los dos grandes partidos en España. El bloqueo sigue. El líder del PP, Pablo Casado, tras una reunión de dos horas en La Moncloa con Pedro Sánchez, dejó más claro que nunca que no renovará los órganos constitucionales mientras Unidas Podemos esté en el Gobierno. Esto implica que no se podrán renovar esos órganos durante todo lo que queda de legislatura, esto es, más de tres años —un récord inédito—, salvo que el PSOE rompa con Unidas Podemos. El Gobierno le acusó de no reconocer su legitimidad y de ir contra la Constitución. De esta forma el líder del PP rechazó la “tregua política” que pidió este miércoles la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, tras reunirse por la tarde también con Sánchez. “Se juzgará a todos por lo que hemos hecho durante la pandemia”, aseguró Arrimadas.

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Casado insistió este miércoles en que la pelota está en el tejado del Gobierno. Pero si la condición es que no esté Unidas Podemos en él, el escenario es claro. Organismos clave como el Consejo General del Poder Judicial, que llevan casi dos años pendientes de renovación, podrían llegar a estar más de cinco años así, algo totalmente inaudito. Por eso la ministra portavoz, María Jesús Montero, acusó al PP de “ir contra la Constitución”, porque la renovación está fijada por este texto. Casado, por el contrario, sostiene que él frena esta renovación para defender la estructura constitucional, porque pactar con el Gobierno implicaría aceptar a Unidas Podemos, que en su opinión está “contra el régimen constitucional”. Hay otros organismos clave, como el Tribunal Constitucional, el consejo de RTVE o el Defensor del Pueblo, que solo se pueden renovar con el concurso del PP. El mundo judicial está presionando al PP para que se avenga a esa renovación, pero Casado se niega. Es la segunda vez que sucede algo así: la otra, también con el PSOE en el Gobierno y el PP en la oposición. Entonces se llegó a los dos años de prórroga, nunca a cinco.

Casado se ha quedado prácticamente solo en ese bloqueo: Inés Arrimadas, de Cs, reclamó una “tregua política” a todos los partidos ante la gravedad de la situación, con una crisis política que se suma a los estragos de las crisis sanitaria y económica. Pero la negativa de Casado es rotunda. El líder del PP señaló que no puede pactar con Unidas Podemos la renovación porque rechaza la monarquía, critica a la justicia y su partido está imputado por malversación tras una denuncia por financiación irregular. “El vicepresidente del Gobierno está en una petición de régimen constitucional. Si vamos a negociar con alguien que pide la demolición de la Constitución empezamos muy mal. Si hay un partido que está implicado en financiación ilegal quien tiene el problema es el Gobierno”, señaló. Casado también dejó claro, como estaba previsto, que no negociará los Presupuestos con el Ejecutivo. Algo que sí aceptó la líder de Ciudadanos. Inés Arrimadas confirmó después de su encuentro con el presidente del Gobierno en La Moncloa, de algo más de dos horas, la voluntad “firme y real” de su partido a negociar unos Presupuestos “moderados, sensatos, que incorporen correctamente la ayuda europea y que no tengan ideologías contrarias a lo que necesita este país”, y aceptó que en las conversaciones estará también Unidas Podemos. “Se juzgará a todos por lo que hemos hecho durante la pandemia. Se juzgará a los Gobiernos, pero también a los partidos que hemos estado en la oposición. Podremos equivocarnos, pero vamos a dormir con la conciencia tranquila”, reflexionó Arrimadas.

El Gobierno reaccionó con enfado a la “actitud obstruccionista” del líder del PP, según se quejó después la ministra Montero. “El PP sigue instalado en el frentismo, en la confrontación y en el no es no”, señaló la portavoz, muy dura con la negativa de Casado a pactar la renovación de los órganos constitucionales, que atribuye a que el principal partido de la oposición no concede legitimidad al Gobierno elegido por las urnas. “Hay un Gobierno legítimo que el señor Casado directamente no quiere aceptar”, se quejó.

Sin embargo, a pesar del bloqueo, Casado insiste en que él no rechaza los acuerdos. “Yo no soy el del no es no, si acaso soy el del así no”, sentenció para después ofrecer acuerdos a Sánchez. En especial, el de la creación de una agencia para la recuperación económica para gestionar las ayudas europeas y los planes de emergencia, que dejaría las decisiones en manos de un organismo independiente con control parlamentario y no del Ejecutivo. Casado señala así que no apoyará los Presupuestos pero trata de combatir el principal argumento del Gobierno, esto es, que sin esas cuentas no se puede gastar el dinero europeo. El líder del PP propone esta alternativa, aunque parece difícil que si PSOE y PP no se ponen acuerdo en la renovación de los órganos constitucionales, algo que siempre se ha logrado, incluso en los peores momentos, sí lo hagan en cómo gastar el dinero europeo.

Sánchez no rechazó de plano la creación de esta agencia, pero el Gobierno entiende que es un señuelo de Casado sin efectos prácticos. No tiene sentido rechazar el apoyo a los Presupuestos, que son claves para ejecutar los fondos europeos, y a la vez pedir una agencia, señalan fuentes del Ejecutivo. “Es una propuesta instrumental de Casado, el presidente le ha contestado educadamente que la estudiará pero es un instrumento accesorio ante los retos que tenemos como país. Si Casado pide una agencia que vea los fondos que se planifique por personas que no están en el Gobierno, entones no se ha enterado de nada de lo que hemos negociado en Bruselas. Me parece ofensivo que se diga que se hace así para evitar los lobbies [grupos de presión]. Todo lo que habla Casado es ofensivo hacia este Gobierno. Son debates menores que no pueden ocupar la reunión”, aseguró Montero.

Casado se quejó del trato de Sánchez. “Llevábamos sin hablar cuatro meses a pesar de estar atravesando nuestro país la peor pandemia en un siglo”, arrancó. “Me preocupa la falta de liderazgo de este Gobierno parapetado en las comunidades autónomas. Hay 100 muertos semanales. Esto pasa dos semanas después de que el presidente hubiera derrotado el virus. No son los españoles los que se han relajado, es el Gobierno el que ha optado por la autocomplacencia”, señaló. También propuso un gran pacto por la sanidad al estilo del pacto de Toledo sobre las pensiones, que ya ha cumplido 25 años. Sin embargo, ha insistido en que no aceptará el marco político que plantea Sánchez. “Esto no es solo una cuestión de pedir unidad para acallar a la oposición”, remató.


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