Narcotráfico

La calle del ‘gremio’ de la marihuana de la Sierra de Cádiz

14 personas acaban detenidas por cultivar cannabis en 19 casas de una misma vía en las que se consumía más luz que el hospital comarcal

Un vecino entrega las plantas de marihuana que cultivaba en su casa de Puerto Serrano (Cádiz)
Un vecino entrega las plantas de marihuana que cultivaba en su casa de Puerto Serrano (Cádiz)El País

Era una calle gremial, como las que antiguamente se dedicaban a los bordadores, los tinteros o los curtidores. Pero el oficio al que se dedicaban en esta vía de pueblo de Cádiz era bastante más reciente, rentable e ilegal. En la avenida del Guadalete, en el municipio de Puerto Serrano, 14 vecinos habían copado hasta 19 casas para crear, supuestamente, su particular gremio de los cultivadores de marihuana. El tramo de viviendas llegó a consumir más energía que el hospital comarcal de la zona, según asegura la Guardia Civil.

Puerto Serrano es un pueblo humilde de la Sierra de Cádiz en el que buena parte de sus 7.000 vecinos se dedican al campo y a ser jornaleros. Pero en una de la avenida del Guadalete, una calles de la periferia de la localidad —conocida por los agentes por la conflictividad de algunos de sus moradores— algunos de sus vecinos decidieron dedicarse a un cultivo más rentable. Acumularon hasta 22 plantaciones, camufladas en 19 viviendas y terrenos, para criar 5.500 plantas de cannabis. Este conglomerado de la maría estaba dirigido por El Piño, líder de un clan local, conocido por pasearse por el pueblo a bordo de coches de alta gama.

Hace ya meses que el Porsche Panamera y el Mercedes de última generación del narco local, aparcado a las puertas de sus viviendas de lujo llamó la atención de la Guardia Civil de Puerto Serrano y de la Policía Judicial de este cuerpo en Arcos de la Frontera. Los vehículos contrastaban con el contexto de la “pobreza más absoluta” que suele existir en esa barriada, según aseguran fuentes del Instituto Armado en Cádiz. No era el único indicio. Los vecinos de la zona estaban hartos de los constantes cortes de luz y de las frecuentes visitas al municipio de narcos con “comportamiento altivo y desconsiderado”, que generaban sensación de inseguridad, tal y como asegura el mismo agente.


Uno de los cultivos desmantelados en la avenida del Guadalete de Puerto Serrano (Cádiz), donde 19 casas estaban dedicadas a plantaciones
Uno de los cultivos desmantelados en la avenida del Guadalete de Puerto Serrano (Cádiz), donde 19 casas estaban dedicadas a plantacionesEuropa Press

Las sospechas se convirtieron en la denominada operación ‘Chulengo’ el pasado 20 de mayo. En pleno estado de alarma por la crisis del coronavirus, decenas de guardias civiles decidieron acabar con el conglomerado de la maría de la avenida del Guadalete. Llevaban diez órdenes judiciales de registro de propiedades particulares en las que creían que se ocultaban plantaciones, autorizadas por el Juzgado de Instrucción número 2 de los de Arcos. Pero se quedaron cortos. “De un registro saltaba a la vista otra plantación”, aseguran las mismas fuentes. Al final, la jornada se saldó con nueve entradas más de las previstas y tres entregas voluntarias de plantaciones: 5.500 macetas de maría en total.

Los investigadores necesitaron varios vehículos y camiones para poder incautar todo el material descubierto: lámparas de gran potencia con sus acumuladores de corriente, ventiladores de pared, equipos de aire acondicionado, filtros de carbono para enmascarar el olor característico de estos cultivos o extractores de aire. También intervinieron hasta tres vehículos de alta gama en los que El Piño solía pasearse por el pueblo, uno de ellos valorado en más de 70.000. Al capo se le atribuye la organización de toda esta red de cultivadores de la calle Guadalete.

No es la primera vez que el narco y su familia se ven las caras con los agentes. En un vídeo colgado por su propia madre en Facebook, conocida en el pueblo como La Latera, la mujer presume de haber estado en la cárcel y amenaza a los vecinos que los delataron con represalias cuando su hijo salga de la prisión, después de que el juez decretase su entrada provisional. Pero la matriarca fue más allá y acabó agrediendo al alcalde de la localidad y amenazando de muerte a uno de los guardias civiles del puerto de Puerto Serrano. La mujer, que también ha acabado detenida por estos hechos, culpaba al regidor de que “no la hubiera avisado de la operación que se estaba realizando”, según explica la Guardia Civil.

La operación ha puesto al descubierto un fraude eléctrico paralelo que provocaba constantes cortes de luz en el pueblo, debido a la sobrecarga que soportaba la red. Aunque no han precisado datos exactos, la Guardia Civil de Cádiz asegura que solo en el tramo de calle que El Piño y los suyos habían dedicado a la maría se consumía más electricidad que en el hospital comarcal de la zona, el Virgen de las Montañas, ubicado en la localidad de Villamartín.

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