Lujo en la capital del comunismo
Moscú alberga ahora una variada oferta gastronómica, aunque sólo al alcance de unos pocos
Mercedes y Gucci se entremezclan entre el Kremlin y las catedrales bizantinas. Las nuevas ofertas gastronómicas aumentan cada vez con más fuerza, pero ningún restaurante supera al Turandot de Moscú, el más lujoso de toda Rusia.
En pleno bulevar Tverskoy se alza este establecimiento que ocupa unos 65.000 metros cuadrados y con una capacidad para albergar alrededor de 500 personas.
Su decoración barroca transporta al comensal a la Rusia de los zares, donde todo detalle esta cuidado al milímetro. Patios interiores, dorados, cúpulas, tapices, pinturas... todo tipo de motivos decorativos que, acompañados con música en directo (clásica, por supuesto) y unos camareros vestidos de época, recrean con plenitud este salto histórico.
Pero no hay que olvidar que se trata de un restaurante y que, junto a este magnífico ambiente, cuenta con especialidades culinarias de lo más exquisitas: róbalo chileno asado a la parrilla en miel china (39 euros), avestruz frita en salsa de frijol amarilla (23 euros), cordero asado a la parrilla con salsa de café (27 euros) o tofu casero cocido con berenjena y pimienta de campana (14 euros). Y después, para reposar de tal banquete, una increíble terraza con vistas a la ciudad.
Son pocos los que pueden darse un capricho de este calibre, pero es cita obligada para aquellos que puedan acudir a Tverskoy Boulevard, 26, korpus 5, para disfrutar del placer del lujo en su máxima representación.


























































