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Ephraim Ngiribwa, uno de los empleados del Centro de Rehabilitación de Primates de Lwiro, abraza a un joven chimpancé.
Ephraim Ngiribwa, uno de los empleados del Centro de Rehabilitación de Primates de Lwiro, abraza a un joven chimpancé.

Un hogar para los simios liberados

12 fotos

El equipo del Centro de Rehabilitación de Primates de Lwiro (CRPL) gestiona un programa para que los primates que consigan rehabilitarse psicológicamente de la separación de sus familiares sean reintroducidos en los espacios naturales del Congo. Así funciona

  • Suena es uno de los residentes más antiguos del Centro de Rehabilitación de Primates de Lwiro (CRPL). También tiene una de las historias más tristes. Tras pasar 14 años encerrado en una jaula diminuta y recibir numerosas palizas, llegó al santuario con todo tipo de trastornos psicológicos. No podía tolerar la presencia de otros chimpancés ni de los humanos. El equipo del CRPL tardó cinco años en conseguir integrarlo en el grupo con los que ahora convive.
    1Suena es uno de los residentes más antiguos del Centro de Rehabilitación de Primates de Lwiro (CRPL). También tiene una de las historias más tristes. Tras pasar 14 años encerrado en una jaula diminuta y recibir numerosas palizas, llegó al santuario con todo tipo de trastornos psicológicos. No podía tolerar la presencia de otros chimpancés ni de los humanos. El equipo del CRPL tardó cinco años en conseguir integrarlo en el grupo con los que ahora convive.
  • El equipo del CRPL está diseñando ahora mismo un programa para que los primates que consigan rehabilitarse psicológicamente de la separación de sus familiares y estén sanos sean reintroducidos en los espacios naturales del Congo y puedan relacionarse con otros grupos en libertad.
    2El equipo del CRPL está diseñando ahora mismo un programa para que los primates que consigan rehabilitarse psicológicamente de la separación de sus familiares y estén sanos sean reintroducidos en los espacios naturales del Congo y puedan relacionarse con otros grupos en libertad.
  • El 84% de los primates que llegan al CRPL son individuos muy jóvenes. Tienen menos de tres años. Los furtivos los separan de sus familiares antes de su destete. Por eso, a menudo, arrastran numerosos traumas.
    3El 84% de los primates que llegan al CRPL son individuos muy jóvenes. Tienen menos de tres años. Los furtivos los separan de sus familiares antes de su destete. Por eso, a menudo, arrastran numerosos traumas.
  • Ephraim Ngiribwa, uno de los empleados del CRPL, abraza a un joven chimpancé. Su trabajo consiste en proporcionar a los que han sido separados de sus familiares el cariño y las atenciones que necesitan.
    4Ephraim Ngiribwa, uno de los empleados del CRPL, abraza a un joven chimpancé. Su trabajo consiste en proporcionar a los que han sido separados de sus familiares el cariño y las atenciones que necesitan.
  • Lina Nturubika, la veterinaria del CRPL, revisa el estado de salud un chimpancé recién llegado al centro. Es una hembra muy joven. Tiene de dos a tres años. El equipo decidirá bautizarla como Aïcha.
    5Lina Nturubika, la veterinaria del CRPL, revisa el estado de salud un chimpancé recién llegado al centro. Es una hembra muy joven. Tiene de dos a tres años. El equipo decidirá bautizarla como Aïcha.
  • Antes de ser introducidos en las instalaciones del centro con otros ejemplares de su especie, todos los primates pasan al menos una semana con un cuidador que nunca se separa de ellos. De esta manera, los trabajadores del CRPL demuestran a los recién llegados que ahora están en un lugar seguro. En la fotografía, Itsaso Vélez, la directora técnica del santuario, comprueba el estado de salud de Aïcha.
    6Antes de ser introducidos en las instalaciones del centro con otros ejemplares de su especie, todos los primates pasan al menos una semana con un cuidador que nunca se separa de ellos. De esta manera, los trabajadores del CRPL demuestran a los recién llegados que ahora están en un lugar seguro. En la fotografía, Itsaso Vélez, la directora técnica del santuario, comprueba el estado de salud de Aïcha.
  • El CRPL ha desarrollado un programa de sensibilización medioambiental que solamente en el 2018 alcanzó a más de 3.500 personas.
    7El CRPL ha desarrollado un programa de sensibilización medioambiental que solamente en el 2018 alcanzó a más de 3.500 personas.
  • Con sus programas de sensibilización medioambiental, el CRPL intenta implicar a los pueblos que viven alrededor del santuario y del parque nacional de Kahuzi-Biéga en la conservación y el respeto a los primates.
    8Con sus programas de sensibilización medioambiental, el CRPL intenta implicar a los pueblos que viven alrededor del santuario y del parque nacional de Kahuzi-Biéga en la conservación y el respeto a los primates.
  • El programa de sensibilización del CRPL está dirigido para todos los sectores de la sociedad congoleña, también para los policías y militares.
    9El programa de sensibilización del CRPL está dirigido para todos los sectores de la sociedad congoleña, también para los policías y militares.
  • En una región donde el desempleo es rampante, el CRPL contrata a 53 trabajadores congoleños. Ellos se encargan tanto de los programas de sensibilización como de los cuidados de los simios. El centro les ofrece, además de sus sueldos, seguros sanitarios para ellos y sus familiares.
    10En una región donde el desempleo es rampante, el CRPL contrata a 53 trabajadores congoleños. Ellos se encargan tanto de los programas de sensibilización como de los cuidados de los simios. El centro les ofrece, además de sus sueldos, seguros sanitarios para ellos y sus familiares.
  • Los chimpancés no son los únicos huéspedes del CRPL. Este centro es hogar de 13 especies de primates, algunos de ellos mundialmente amenazados. En la fotografía, un cercopiteco de cola roja.
    11Los chimpancés no son los únicos huéspedes del CRPL. Este centro es hogar de 13 especies de primates, algunos de ellos mundialmente amenazados. En la fotografía, un cercopiteco de cola roja.
  • Los seres humanos compartimos con los chimpancés un antepasado común que vivió hace unos cuatro u ocho millones de años, además del 98,7 de nuestro código genético. Por eso, muchos detalles anatómicos de estos grandes simios son enormemente parecidos.
    12Los seres humanos compartimos con los chimpancés un antepasado común que vivió hace unos cuatro u ocho millones de años, además del 98,7 de nuestro código genético. Por eso, muchos detalles anatómicos de estos grandes simios son enormemente parecidos.