Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los animales

Pese a que quita los pecados del mundo yo no como cordero desde que los vi hacinados en un camión en dirección al matadero

Bendición de animales en la Iglesia de San Antón, en el centro de Madrid.
Bendición de animales en la Iglesia de San Antón, en el centro de Madrid.

En la mitología clásica algunos animales eran dioses y lo siguen siendo en la religión cristiana, donde se adora al Cordero Divino y al Espíritu Santo en forma de paloma. When the Saints go marching in… Esta primera estrofa de gospel, popularizada por Louis Armstrong, se canta en los funerales de Nueva Orleans y en los desfiles de carnaval acompañados por bandas de jazz y en ella se expresa el misterioso consorcio que existe entre los santos, la naturaleza y los animales a lo largo del calendario. El día 17 de enero, san Antón, los curas bendicen a las bestias de labor y a las mascotas vestidas por sus dueños con disfraces disparatados. El 3 de febrero, san Blas, patrón de los enfermos de garganta, predice la llegada de las cigüeñas. El 15 de marzo, san Raimundo, trae las golondrinas a los nidos de antaño. Santa Gertrudis, 17 de marzo, elevó los gatos a la categoría de héroes por combatir la invasión mundial por las ratas. San Marcos, evangelista, el 25 de abril, es representado por el león; san Juan, el 24 de junio, por un águila y el 16 de agosto, san Roque, abogado contra la peste, se hacía acompañar por su perro Melampo que le lamía las llagas. Toda clase de vírgenes amparan los frutos del verano y las cosechas de otoño. Y así los santos siguen ordenando la naturaleza hasta finales de año en el que san Martín, 11 de noviembre, anuncia la festiva matanza del cerdo, tan cristiana frente al sacrificio del cordero que es esencialmente judío y mahometano. Durante la Pascua los judíos vierten en este humilde animal todos sus pecados y luego se lo comen para ser perdonados. El cerdo chilla, protesta, se rebela cuando presiente que lo van a matar; en cambio el cordero se entrega al matarife sabiendo que ese es su destino. Pese a que quita los pecados del mundo yo no como cordero desde que los vi hacinados en un camión en dirección al matadero.

Puedes seguir EL PAÍS Opinión en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >