Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un enfermo terminal

La noticia de un recorte de fondos por parte de la Unión Europea para el sector agrario supone añadir efectos devastadores a un sector cuya situación es angustiosa y viene de hace muchos años. Las mismas explicaciones sobre las mismas causas como la subida de costes, la cadena alimentaria, etcétera, se repiten con el tiempo. Pero no hay remedios, solo paliativos. Por mucha buena voluntad que tenga el ministro de Agricultura no puede protagonizar una nueva misión imposible porque no tiene ni medios ni recursos. Los comisarios agrícolas de turno solo dan buenas palabras en las que no esconden su impotencia ante los presupuestos comunitarios cada vez más decrecientes. Desde hace muchos años el campo es un enfermo crónico que se está transformando en terminal y que no se puede aliviar con aspirinas coyunturales.

Jesús Maroto de las Heras. Boadilla del Monte (Madrid)

Puedes seguir EL PAÍS Opinión en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >