Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Tiempo de homenajes

Cayetana Álvarez de Toledo se ha convertido en la más "dura" de las duras

Cayetana Álvarez de Toledo el pasado mes de octubre en el Congreso de los Diputados.
Cayetana Álvarez de Toledo el pasado mes de octubre en el Congreso de los Diputados.

No hay un PP duro y otro PP blando, solo hay un PP. Lo ha dicho el jefe del partido, Pablo Casado, con una contundencia que deja fuera de toda duda, razonable o no, de quienes parecen buscar divisiones que no hay en la derecha.

Pero, por si acaso alguien se resistía a darse por enterado, a las grandes declaraciones —que, como les pasa a todos los líderes cuando las hacen, no son otra cosa que peticiones al Altísimo— han seguido los hechos. O sea, que ha dimitido Borja Sémper, uno de los considerados “blandos”, y se espera que presente también su dimisión antes de 10 años Cayetana Álvarez de Toledo, la más “dura” de las duras una vez caído, ya hace tiempo, Jaime Mayor Oreja.

O sea que los incrédulos como yo, por no ir más lejos, tenemos que esperar solo a la dimisión de Cayetana para seguir observando a un PP cada vez más centrista. El miedo que nos asalta a los que esperamos es que el PP puede frenar tarde.

No es otra cosa que frenar tarde la estrategia frente a Vox, que consiste en una sutileza de enorme calibre: ser más borricos que la extrema derecha. Cayetana en eso no tiene rival.

Si el electorado no lo entiende, allá él. O quizás allá los demás, porque ese sería el momento, cuando Cayetana mandara de verdad, de tener que irse del país, ahogado de nacionalismo central y periférico.

En cualquier caso, mientras no haya elecciones de verdad, y Sánchez parece empeñado en que no las haya, todo son encuestas que no votos. Ya habrá tiempo para cambiar mensajes si hay que hacerlo.

Así que a quienes, como yo, y posiblemente el líder de Vox, Santiago Abascal (algo tenemos en común), no tragamos con lo del PP blando reconvertido en lo que diga el jefe, hay que decirnos con voz firme algunas cosas, y lo tiene que hacer Cayetana.

La más importante ya la ha dicho Casado: solo hay un PP que ahora parece duro pero ya veremos.

La siguiente en importancia es que España no se rompe. Si hay que liquidar a la mitad de los ciudadanos, se les liquida; ya pasó una vez.

Bueno, la segunda no urge.

Cayetana nos dirá qué hay que decir en los homenajes a los militantes del PP que dieron la cara y la nuca contra ETA y quieren que haya una derecha moderada en España.

Puedes seguir EL PAÍS Opinión en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >