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Cambiemos

Cada día que quemamos carbón, tiramos plástico al río o repostamos gasolina, nuestro mundo es destruido. Sin embargo, aún podemos provocar un cambio. Este cambio debe afectar especialmente a las grandes empresas, pues son las verdaderas responsables de esta situación. Sin ese cambio, no podemos conseguir nada. A mí se me parte el corazón al ver que algún día ni yo ni mis familiares más jóvenes podrán disfrutar del mundo en el que estoy disfrutando yo.

Ignacio A. Doménech Arellano. Madrid

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