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¿Dónde está el límite?

En Begur estamos viendo con impotencia cómo después del verano empiezan a salir las grúas a destruir el paisaje. He perdido la cuenta de todas las viviendas que están en venta en el municipio, pero se siguen otorgando licencias para destruir nuestros paisajes. El pueblo está sobresaturado, pero aun así se considera normal que haya nuevos proyectos de construcción. ¿Dónde está el límite? ¿Qué será lo siguiente? ¿Destruir más bosque para construir más aparcamientos? Hay que cambiar de paradigma, no se puede mantener este ritmo; los promotores no son los dueños de nuestros paisajes. La construcción y el turismo no pueden decidir el futuro de la ya muy maltratada Costa Brava. Aunque los políticos alaben la belleza del territorio, la realidad es que no hacen lo suficiente para protegerlo. Es necesario promover una economía respetuosa con el territorio y su gente.  

Inés Ripoll Pujol. El Masnou (Barcelona)

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