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Un error que puede costar millones: el tráiler que reveló el giro final de la película más esperada de esta Navidad

Se acaba de estrenar 'Last Christmas', comedia británica llamada a ser la nueva 'Love actually'. El único problema es que mucha gente ya se conoce la trama entera por culpa de una campaña demasiado reveladora

pelicula last christmas
Emilia Clarke y Henry Golding, protagonistas de 'Last christmas' en una escena del trailer de la película, que ha recibido críticas por dar a conocer fácilmente el giro final de la trama.

Love actually (2003) es ese tipo de milagro que se da pocas veces en el cine y toda gran productora quiere apuntarse: una película que vuelve a ponerse de moda cada año. En concreto, cada Navidad. Es el diamante que dura para siempre. Cada diciembre, se vuelve a emitir y proyectar. Cada diciembre, vuelve a dar dinero y a generar conversación.

Una vez visto el tráiler, algunos espectadores descubrieron que el título de la película, en su alusión al famoso villancico de Wham! desvelaba la trama entera

Que Last Christmas (Paul Feig, 2019) quiere jugar en esa liga y tomar el relevo de Love actually –o al menos llevarse una porción de la misma tarta– es obvio desde que se anunció su reparto, trama y ambientación. Se trata de una historia de amor entre una joven con aire de perdedora y un apuesto y misterioso desconocido en un Londres estupendamente decorado de luces de Navidad y con un humor inglés suficientemente equilibrado como para resultar exótico, pero no demasiado críptico para el espectador extranjero. Una fórmula que al cine británico ya le había funcionado antes de Love actually: El diario de Bridget Jones ya había arrasado con esos elementos en 2001.

Bien, por ahora el plan está funcionando a medias con Last Christmas. La crítica no ha sido muy amable con la película (aunque tampoco lo fue en su día con Love actually y el público la ha convertido igualmente en un clásico navideño). La taquilla (ya se ha estrenado en Estados Unidos y el Reino Unido, en España llega el viernes 29 de noviembre), por su parte, tampoco ha arrancado de modo espectacular (al menos ha cubierto su presupuesto), pero le faltan países en los que estrenarse. Pero otra cosa que le ha ocurrido a Last Christmas es una curiosa torpeza que va más allá de los resultados de taquilla o crítica: desde el estreno de su tráiler, el pasado agosto, cientos de comentaristas en Internet, por ejemplo, en el propio vídeo del tráiler en versión original en YouTube (que acumula 12 millones de reproducciones), han declarado que en él deja claro el giro final de la película.

El tráiler en español de 'Last Christmas', que lleva acumuladas 2.750.000 reproducciones. Ojo con las consecuencias de dar al 'play': es fácil deducir cómo termina la película.

No, es aún peor: una vez visto el tráiler, los espectadores descubrieron que el título de la película, en su alusión al famoso villancico de Wham! (la banda de George Michael y Andrew Ridgeley), desvelaba la trama entera. No recordaremos la letra por si algún espectador joven quiere acudir sin saber nada, pero poca gente de más de 30 años ignora qué cantaba George Michael justo después de "Last Christmas...".

Los tráilers son un arma infalible para vender una película, pero a menudo se convierten en un dolor de cabeza. Hay ejemplos históricos en los que la película se contaba casi completamente

No, no leerá aquí detalles sobre la trama, pero es demasiado tentador proponer al lector que, si le apetece, compruebe por sí mismo si al ver el tráiler es capaz de adivinar no solo el giro final de la película, sino la naturaleza real de la relación entre los dos personajes protagonistas y qué hecho del pasado los ha unido. Recomendamos no acudir a los comentarios del tráiler en versión original si uno no quiere detalles de la trama: hay algunos en los que usuarios de YouTube celebran haber averiguado de qué va y cómo termina la película y lo comparten con el mundo.

Esto se quedaría en anécdota si no fuera porque el propio director de la cinta, Paul Feig, ha hablado de ello para la web digital de entretenimiento Digital Spy. “Yo no era partidario de incluir la parte médica [en referencia a algunos flashbacks de la protagonista en un hospital], porque me imaginaba que iba a ser demasiado reveladora. Pero cuando sometieron a prueba los tráilers, descubrieron que esa parte enganchaba al público. […] Es duro decirlo, pero ojalá no hubiesen puesto eso. Vender una película es tan complicado”. Ante Vulture, Feig lamentó amargamente que la gente no dejase de revelar el supuesto final de la película en Internet: "¡Es como si hubiésemos hecho Matrix, o algo así! Todavía no entiendo por qué todo el mundo decidió que querían averiguar el final y reventarlo. Por favor, ¡parad! ¡Vivid una experiencia pura! ¡Divertíos!".

El original tráiler de 'Femme fatale', de Brian de Palma.

Los tráilers son un arma infalible para vender una película, pero a menudo se convierten en un dolor de cabeza. Hay ejemplos históricos en los que la película se contaba casi completamente. Y en algunos casos eso no minimizó para nada su impacto cultural o en la taquilla: algunas fueron igualmente auténticos éxitos. Por ejemplo, el de Superman III (“¿Esto es el tráiler? ¡Y luego la gente se queja de que los de ahora revelan demasiado”, comenta sorprendido un usuario de YouTube). O el de Náufrago, una película sobre Tom Hanks abandonado en una isla tras un accidente de avión, en el que se le muestra regresando a casa. O el de La sombra de la traición, en el que Richard Gere busca desesperadamente a un hombre…, cuya identidad se revela en el minuto 2.03 del tráiler. O el de Lo que la verdad esconde, el taquillero thriller de Harrison Ford y Michelle Pfeiffer en el que se revela la trama entera, al igual que en la frase promocional del póster en español (“Parecía el marido perfecto…”).

Viene aquí a cuento señalar uno de los tráilers más originales y refrescantes del siglo XXI: el de Femme Fatale (2002), una joya olvidada de Brian de Palma cuyo anuncio mostraba casi toda la película, desde los créditos iniciales a los finales, pasada a cámara superrápida. Es una parodia de todos los grandes tráilers de Hollywood que han arruinado una historia. Al final, un letrero se dirige al espectador lanzándole un guiño: "Acabas de ver la nueva película de Brian de Palma. ¿No la has entendido? Inténtalo otra vez".

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