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Uno de cada cinco menores práctica el ‘sexting’

El perfil de la persona que sufre acoso en el entorno digital es el de una niña o adolescente de entre 10 y 17 años

“Era como tener todo el rato un dolor en el dedo, un corte”, afirma Oriana. Hoy tiene 19 años. Cuando cursaba 5º de primaria sufrió acoso. En clase, pero también a través de Tuenti, la red social que en los primeros años del siglo XXI, en pleno apogeo del mundo 2.0, aglutinó a miles de niños, niñas, adolescentes y jóvenes españoles. “El espacio digital actúa como facilitador y como multiplicador de la violencia offline. Tiene una capacidad de extensión que no existe en el mundo físico”, ha señalado Andrés Conde, director ejecutivo de Save the Children. Por eso Oriana sentía la violencia hacia ella como un corte que nunca se cura, porque la violencia en el entorno digital no tiene un fin, duele siempre. O al menos durante mucho tiempo. Y es viral.

Violencia Viral, así precisamente se llama el informe presentado esta mañana por Save The Children para denunciar la violencia a la que se ven sometidos los niños, niñas y adolescentes españoles en el entorno digital. Una violencia que en palabras de Conde “está naturalizada, invisibilizada (no existen registros ni datos disponibles, porque las denuncias solo son la punta del iceberg), y desatendida políticamente”. Y una violencia de alta prevalencia. Según los datos del informe, realizado a partir de una encuesta a 400 jóvenes de entre 18 y 20 años de toda España, el 70% de ellos habría sido víctima de violencia en el entorno digital siendo menor de edad.

Entre los tipos de violencia destacan por su prevalencia la exposición involuntaria a contenidos de carácter sexual o de violencia (“Hay una cierta impunidad con estos contenidos”, ha denunciado Conde), que afecta de forma frecuente a uno de cada dos menores, el ciberacoso, que en distintos grados de gravedad han sufrido el 40% de los encuestados, y el grooming o ciberembaucamiento (21%). El informe también alerta sobre la práctica del sexting, que se estima que practican uno de cada cinco menores y que, aunque en sí mismo no es violencia, sí es una práctica de riesgo. No en vano el 3,7% de los encuestados reconoce haber sufrido la forma violenta del sexting.

“Es inaceptable que la mitad de los niños reciban contenidos sexuales y violentos sin que hagamos nada, que muchos niños estén sufriendo hostigamiento sin que hagamos nada, que un 20% de nuestros niños sean contactados por adultos para involucrarles en actividades de carácter sexual sin que estemos haciendo nada. La violencia contra los niños no es natural, no es inevitable”, ha destacado vehemente el director ejecutivo de Save The Children.

Una violencia con cara de niña

El perfil de la persona que sufre violencia en el entorno digital, según el informe Violencia Viral, es el de una niña o adolescente de entre 10 y 17 años, generalmente víctima de otro tipo de violencia y con un entorno familiar complicado, que pasa mucho tiempo conectada, chatea con personas desconocidas y sube información personal a las redes. Por lo general son niñas con baja autoestima a las que tener muchos contactos y likes en redes sociales les hace sentir más importantes y populares. En lo que respecta al ciberacoso, por ejemplo, casi la mitad de las chicas encuestadas reconoce haberlo sufrido. Una cifra que cae hasta poco más de 33% en el caso de los chicos.

Sufrir violencia en el entorno digital se traduce en aislamiento, pérdida de autoestima, episodios de depresión y en, los casos más extremos, en ideaciones suicidas. Desde Save the Children se ha pedido en ese sentido vigilancia a los padres, ya que los niños víctimas de violencia suelen presentar unos síntomas comunes como un descenso en el rendimiento académico, mayor irascibilidad y tristeza, o falta de deseo de realizar actividades que antes les resultaban satisfactorias.

“Eso los padres debemos detectarlo. Hay que generar un vínculo de confianza para tener con nuestros hijos conversaciones significativas”, ha añadido Conde, que ha destacado que según los datos del informe más de la mitad de los niños que reconocen haber sufrido violencia online no había recibido ningún tipo de pauta por parte de sus padres sobre cómo comportarse y actuar en el medio online: “Padres y madres también andamos algo perdidos porque es un fenómeno relativamente nuevo para nosotros”.

Ana Sastre, directora de Sensibilización y Políticas de Infancia de Save the Children también ha llamado a la “corresponsabilidad de los padres” para, sin prohibir, “saber acompañar a los niños y predicar con el ejemplo haciendo un uso responsable y seguro de las nuevas tecnologías”. En el caso de detectar que nuestro hijo es víctima de violencia digital, Sastre ha recomendado “calma, respeto, nunca culpabilizar a los niños, buscar ayuda en medios profesionales y denunciarlo en el caso de que sea un delito”.

Medidas para combatir la violencia online

En relación a los preocupantes resultados del informe Violencia Viral, Save the Children ha propuesto durante la rueda de prensa una serie de medidas “urgentes e imprescindibles” para acabar con una curiosa paradoja: “Existe una preocupación social por la violencia en el entorno digital, pero no existe una acción social en lo referente a medidas familiares, políticas y educativas”.

Entre esas medidas los responsables de la ONG han pedido al nuevo Gobierno que apruebe la Ley de Protección de Violencia contra la Infancia, el desarrollo de una Estrategia Integral y dotada presupuestariamente para la aplicación de la Ley, la elaboración de un registro unificado de violencia contra la infancia y de herramientas estandarizadas para su evaluación, y la aplicación efectiva de la edad (actualmente fijada en 14 años) para el acceso a los servicios de internet y del consentimiento para compartir datos de carácter personal, una medida que en opinión de Ana Sastre “es viable pero necesita de un compromiso firme” por parte del Gobierno y de las empresas tecnológicas.

A nivel de prevención, por su parte, la directora de Políticas de Infancia ha pedido el empoderamiento de la infancia para que sea capaz de detectar situaciones de riesgo y de denunciar las mismas a sus adultos de referencia a través de educación en ciudadanía digital y educación afectivo-sexual; y el desarrollo de campañas de sensibilización y concienciación a las familias para que utilicen el diálogo en el ámbito familiar como herramienta de prevención. En ese sentido, por último, Ana Sastre ha anunciado la apertura en la Escuela de Padres de Save the Children de una guía online con pautas para dotar a los padres de herramientas para formar a sus hijos “en un uso seguro y responsable del medio digital”.

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