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Los hijos de Emilio Aragón le hacen regresar de su elegido anonimato

A los 60 años el actor, productor y empresario vuelve a la actualidad por las actividades de sus tres hijos. La última, la firma de moda del diseñador Juanma Capón que apoyan su mujer y una de sus hijas

Emilio Aragón y su esposa, Aruca Fernández-Vega, el pasado septiembre, en Vitoria.
Emilio Aragón y su esposa, Aruca Fernández-Vega, el pasado septiembre, en Vitoria. GTRESONLINE

Emilio Aragón es mucho más que Nacho Martín, el joven doctor protagonista de Médico de familia, la serie que le catapultó definitivamente a la fama en la década de los noventa y que además de notoriedad y dinero, provocó su retiro mediático para preservar su intimidad y, sobre todo, la de su familia. Se había estrenado ante las cámaras como Milikito, el hijo de Miliki, uno de los más queridos payasos de la tele y sorprendió a todos cuando en pleno éxito decidió buscar su camino en solitario. En una entrevista publicada hace unos tres años se decía que a partir de entonces se dedicó a surfear la televisión y es una buena descripción para comparar su carrera imparable, su energía, su necesidad de tocar todos los campos, con la pasión que derrochan los enamorados de las olas.

A los 22 años dirigía y escribía su propio programa Ni en vivo ni en directo, después llegaron otros muchos: VIP, VIP Noche, El gran juego de la oca… Era el rey del entretenimiento de una televisión en la que las plataformas como Netflix o HBO ni estaban ni se las esperaba. Pero su carácter inquieto, ese que agota a todos los miembros de su familia, le hizo lanzarse a otra aventura creando junto a su mujer, Aruca Fernández-Vega, la productora Globo Televisión que dos años después se escindió para dar paso a Globomedia, de donde salieron series y programas de éxito como El informal, Caiga quien caiga, Qué me dices, El intermedio, Los Serrano o Periodistas. Ha dirigido películas –Pájaros de papel y Una noche en el viejo México–, creado bandas sonoras, se licenció en Boston en Historia y Dirección de Orquesta, ha invertido en bodegas y, desde su nueva productora, Caribe, ha montado espectáculos como Aire, que combina teatro, música y humor e incluso ha vuelto al circo con Circlassica, que las pasadas Navidades se presentó en Madrid con enorme éxito como “un homenaje a los pioneros del circo”.

Pero su curiosidad e inquietudes artísticas y empresariales han viajado en dirección contraria a su deseo de ser famoso, de estar expuesto en los medios. La época de Médico de familia le vacunó para siempre porque conoció los efectos de no poder dar un paseo tranquilo con su familia o saber lo que es tener apostados a los paparazi a la puerta de casa. Aquello superó todas las expectativas posibles y decidió, junto a su esposa, que querían vivir tranquilos, que sus hijos debían crecer en un ambiente alejado de la fama y se marcharon a vivir a Estados Unidos durante una larga temporada, aunque siempre con las raíces bien plantadas en España.

Ahora, justo cuando ha cumplido 60 años, ha sido precisamente su familia quien le ha hecho regresar de su anonimato elegido. Él sigue manteniéndose en un segundo plano pero los proyectos de su familia –en especial la nueva firma de moda en la que están implicadas su mujer y su hija Macarena– han vuelto a poner al polifacético Emilio Aragón en el ojo del huracán de los medios, pese a que mantiene su silencio y su bajo perfil mediático. Aragón y Aruca Fernández-Vega se conocieron casi adolescentes cuando él ejercía de payaso y a la familia de ella, una prestigiosa estirpe de oftalmólogos, no le hizo demasiada gracia el novio de la niña. Aquello es más que historia y los Aragón y los Fernández-Vega son una piña. La pareja se casó en 1983 y tienen tres hijos: Icíar, Macarena y Nacho. 

Emilio Aragón junto a su mujer, Aruca Fernández Vega (derecha) y su hija Iciar (izquierda) en el desfile de Isabel Núñez en la pasarela de Madrid, en enero de 2018.
Emilio Aragón junto a su mujer, Aruca Fernández Vega (derecha) y su hija Iciar (izquierda) en el desfile de Isabel Núñez en la pasarela de Madrid, en enero de 2018. Getty Images

Icíar, la mayor del trío, estudió Business y Marketing en ESIC y un máster en Fine Arts en la Academia de Cine de Nueva York. De regreso a España fundó la agencia de publicidad Crepes & Texas, que en la actualidad forma parte de un conglomerado publicitario de mayor entidad, Make Marketing y Comunicación. Casada con Hugo Rodríguez, la pareja son padres de los dos únicos nietos que tiene hasta ahora Emilio Aragón.

Nacho, el benjamín del grupo, se ha formado en Administración y Gestión de Empresas en Estados Unidos, en la Universidad de Suffolk y la Universidad Internacional de Florida. De momento, su camino profesional sigue más la vertiente empresarial de sus padres y hace unos meses se asoció con dos amigos en Neutrale, un proyecto de moda que nació en 2018 y que, según sus creadores, “diseña prendas sostenibles y atemporales en las que se cuidan los detalles, no sigue las políticas de rebajas y descuentos habituales en el mundo de la moda y se inspira en la vida y los colores del Mediterráneo”.

Macarena, la mediana, ha tenido clara desde pequeña que la moda era su mundo. Ha trabajado como estilista para el grupo Cortefiel y diseña los productos de su propio proyecto, Studio Philocaly, una firma que se dedica a crear zapatos, bolsos y accesorios de diseño. Este mes, ella y su madre, han protagonizado un reportaje en la revista Vanity Fair con motivo de su último proyecto de moda: LexDeux, la firma del modisto madrileño Juanma Capón, discípulo de Ángel Schlesser a la que Aruca Fernández-Vega ha decidido apoyar con su inversión y donde Macarena participa como estilista.

Precisamente en esta entrevista, que trata de poner su proyecto en el ojo de las revistas de moda, se ha devuelto a la actualidad a la familia y con ella a Emilio Aragón, el empresario y hombre del espectáculo que decidió ser anónimo junto a los suyos, en la medida de lo posible.

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