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La era de la formación mutante

Los centros buscan adaptar sus posgrados a la velocidad de vértigo con la que evolucionan profesiones y empleos

La formación de habilidades tecnológicas es imprescindible.
La formación de habilidades tecnológicas es imprescindible. Getty Images

En un mundo que cambia a velocidad de vértigo, más rápido que nunca, inmersos en una revolución tecnológica y un mundo laboral mutante, es difícil seguir el ritmo. Por eso las escuelas de negocios tienen que permanecer con los ojos y los oídos bien atentos para estar a la última y ofrecer a la sociedad la formación que la realidad demanda.

Los másteres y posgrados que ofrecen estos centros se enfocan en recién graduados que buscan su primera salida en el mundo laboral, pero también a altos directivos o en aquellos profesionales con una carrera a sus espaldas, que buscan reciclarse y no perder oportunidades ni competitividad en un mundo cada vez más exigente y donde el conocimiento es lo que prima.

La prerrevolución

"Yo creo que estamos todavía en una prerrevolución", opina Roque Adrada, responsable de carreras profesionales de la Deusto Business School. "Los cambios van a ser disruptivos, exponenciales, muy rápidos, y hay que estar preparados. Se van a ver afectados los negocios, pero también el entorno político y social".

Entre los programas que ofrecen en Deusto los hay dedicados a tecnologías como el blockchain, "que afectará al mundo empresarial, financiero y jurídico", opina Adrada; la ciberseguridad, indispensable durante la llamada transformación digital de las empresas; el big data, investigando qué oportunidades puede dar este a las empresas, o la business innovation, porque "la innovación es clave en las organizaciones: las empresas que no innoven van a dejar de existir o a tener problemas", resume el responsable. Este último programa tiene la particularidad de incluir un viaje a Florencia en el que rastrear la innovación de la poderosa familia Médici durante el Renacimiento. Ya se innovaba entonces, y mucho.

"En Deusto creemos que, además de entender estos temas, hay que adoptar una perspectiva humanista: las decisiones de empresa tienen que tener a la persona en medio, eso está en nuestro ADN", dice el responsable. Otro de sus cursos trata sobre Asuntos Públicos y Relaciones Gubernamentales, enfocado a la profesionalización del lobby y a la representación de los propios intereses ante los poderes públicos. "Sobre el lobby hay mucha falta de información, y aunque tenga mala prensa, es una profesión regulada, que representa unos intereses, muy común en el mundo anglosajón", opina Adrada.

Nuevas herramientas

En la escuela IDE-CESEM apuestan en su oferta formativa por herramientas como el SAP. "Se trata de una herramienta informática alemana para la gestión financiera, logística y de gestión de recursos que están utilizando todas las empresas del Ibex y se está haciendo hegemónica", explica Esther Álvarez, directora de estudios del centro. El mercado demanda con fuerza a profesionales especializados en esta herramienta a nivel nacional e internacional, como es el caso de la empresa Indra, con la que colabora IDE-CESEM.

Otra apuesta es por la llamada fintech, o tecnología financiera, toda la industria basada en la aplicación de las nuevas tecnologías a las finanzas, cuyo máximo exponente podría ser el dinero electrónico, ahora en el candelero, aunque no solo; también big data, ciberseguridad, herramientas de operación y pago... Y es que el banco físico, la sucursal de la esquina, como vamos observando en las calles, es un espacio en vías de extinción. "Esta disciplina aún genera algo de desconfianza", dice Álvarez. "En España nos cuesta entrar en esa banca que ha migrado a la nube desde las sucursales físicas, lejos del banco clásico".

Los recursos humanos (RR HH) son otra de sus líneas. "Es el capital humano el que más sufre en las empresas cuando vienen momentos de crisis", dice la directora, "ya no valen RR HH como los de antes. Ahora convivimos diferentes perfiles, edades y culturas; diferentes formas de trabajo, que tienen que funcionar como un engranaje, y hay que entender la casuística de cada uno". La gestión del talento es uno de los retos de presente y de futuro de las empresas, y ahí también deben entrar cuestiones candentes como el teletrabajo o la conciliación con la vida familiar y personal.

Dentro de la complejidad

"En ESADE combinamos la utilidad de nuestra formación con los valores, el humanismo, la ética", dice Javier Busquets, director del Executive Master en Digital Business. "Respecto a la utilidad, tenemos que formar en materias que tengan que ver con el futuro que podemos prever y formar en esas capacidades, en la gestión de retos, en la gestión de equipos, de cara a ese futuro". Para ello han desarrollado un digital hub con programas como Executive Master en Digital Business o Executive Master en Business Analytics, etcétera, además de otros en Big Data o Inteligencia Artificial. Aunque suenen demasiado tecnológicos, "los directivos también tienen que estar familiarizados con los lenguajes tecnológicos para poder hablar un mismo código con los técnicos y generar empatía". En algunos de sus programas colaboran con instituciones tan notorias como el CERN de Ginebra o la Singularity University de Google y la Nasa.

Busquets destaca la gestión de la complejidad como uno de los mayores retos a futuro: "La complejidad consiste en la mezcla de cosas que conocemos con cosas que no conocemos", explica. "Hoy día las decisiones que toma un directivo no siempre tienen una consecuencia predecible". La complejidad es fruto de los contextos digitales y de lo que se trata es de "comprender mejor el contexto, ordenarlo y crear las capacidades internas para moldear esa complejidad", dice el director. Para ello es preciso crear organizaciones que trabajen en red y que permitan ser más flexibles y una distribución del conocimiento más rápida. "Hay que dar sentido a un entorno que no sabemos entender y combinar la estructura en red con la jerarquía que dan los problemas prioritarios".

Metodologías ágiles

En EAE siempre están atentos a las demandas de los alumnos (no solo mediante el recuento de sus solicitudes, sino también mediante búsquedas de tendencias en Internet y técnicas de big data) y también a lo que piden las empresas en cada momento: están en permanente contacto con directivos de empresa, consejos de asesores de las diferentes áreas que tocan, realizan reuniones donde rastrean qué perfiles son los más necesitados.

Entre las novedades que presenta la escuela EAE se encuentra la formación en la metodología Agile, un sistema que viene a trocear los problemas en partes más pequeñas y que se adapta a las mayores velocidades del mundo contemporáneo: "Proviene del área de la ingeniería y se aplica en el área de operaciones, logística, marketing, finanzas y otros ámbitos", dice Irene Vilà, vicedecana de la Escuela de Posgrado de EAE Madrid. "Permite trabajar en proyectos y equipos de forma ágil y flexible".

Otro programa es el Global Compliance, donde lo que se trata es de formar expertos en el cumplimiento normativo: "Cada vez hay más directivas de la Unión Europea que van entrando en los países; las empresas tienen que cumplir esa normativa legal y lograr que se eviten ciertos escándalos que hemos visto. En la raíz de la crisis financiera también está el incumplimiento de normativas", explica Vilà. Así, en muchas empresas ya incorporan a profesionales de este perfil para que estén ojo avizor a los cambios que se producen en las leyes y que ayudan a que sus empresas se adapten.

Su máster Design Thinking y Customer Experience permite a las empresas observar de forma innovadora cómo cubrir las necesidades de los clientes, entender sus demandas, detectar sus necesidades no satisfechas. "Intentamos empatizar con el cliente, explorar ideas que pueden ser interesantes, diseñar prototipos e implementar aquellos que funcionan", dice Vilà. Según informan, un estudio de Manpower dictamina que en torno al 40% de los empleadores muestran escasez de talento y que la revista Forbes, en un análisis sobre la situación laboral, considera que no estamos en una crisis de empleo, sino en una "crisis de habilidades".

El máster en Psicología y Comportamiento del Consumidor trata de analizar la evolución de la sociedad de consumo y la emergencia de nuevos valores en torno a él. Porque no consumimos igual que lo hacíamos antes y muchas veces detrás del consumo hay una ideología. "Están apareciendo una serie de valores en las sociedades a las que la empresa tiene que dar respuesta", dice Vilà. "Por ejemplo, todo aquello relacionado con lo sostenible, lo ecológico, entre otros; hay que entender lo que demandan estas tendencias, incluso aquellas que abogan por el anticonsumismo". Para ello se estudia la psicología de la conducta y diferentes herramientas para conocer mejor a los consumidores. Luego se enseña cómo aplicar estos conocimientos en la empresa en cuanto a innovación en la marca.

Un pie en el presente y el futuro

La transformación digital es importante en IESE: por eso le dedican un Programa para Alta Dirección. ¿Qué es eso de la transformación digital? "Lo primero que creo es que deberíamos llamarlo transformación a secas, es un concepto sobre el que distintas empresas deciden de diferentes maneras", explica Julián Villanueva, director del programa, "aunque es cierto que gran parte de esa transformación pasa por lo digital". Según este concepto, cada compañía debe adaptar su modelo de negocio y su estrategia a un mundo con cada vez más conexiones, con cada vez más densidad digital: eso genera cambios en las estrategias, en los clientes, en los colaboradores, en los competidores, en el contexto en general.

"Nos gusta pensar en escenarios plausibles en el futuro a largo plazo, mirar cómo será el mercado en 10 o 15 años: puede haber cambios políticos, legales, demográficos, de conciencia medioambiental, no solo cambios tecnológicos", apunta Villanueva. El mundo es cada vez más impredecible y la vida media de las empresas decrece. "Es necesaria una estrategia bimodal: con un pie en el presente y otro en asegurar que la organización está preparada para el futuro", dice el director.

Otra de las iniciativas de IESE es en torno a los asuntos públicos, como es el caso de sus Iniciativas de Gestión del Sector Público, que incluye estudios y programas de formación para el sector público y ofrece a los directivos las herramientas necesarias para impulsar un cambio social positivo. Entre estos programas se encuentran el de Comunicación, Liderazgo y Campañas Electorales o el de Liderazgo para la Función Pública, que "ayudan a los participantes a reflexionar con rigor y conciencia social sobre el sector público y el impacto que generan las políticas en los individuos, mercados e instituciones", según informa la escuela.

Aprendices de por vida

En IE cuentan entre sus estudios más innovadores con un máster en Experiencia de Clientes e Innovación, licenciatura en Ciencias del Comportamiento, Global Bachelor of Laws (LLB), la licenciatura en Diseño o el máster en Diseño Estratégico de Espacios. "Analizamos las competencias que se requieren, tanto para las profesiones actuales como las emergentes, y también desarrollamos las competencias que los estudiantes van a necesitar para el éxito durante sus carreras. Convertirse en un aprendiz activo es una competencia muy importante para las personas", explica Nick H. M. van Dam, miembro de la junta directiva de IE University.

Entre las profesiones que tendrán demanda en el futuro citan aquellas que, dada la revolución tecnológica, tengan más en cuenta las habilidades puramente humanas. "Se puede pensar en una serie de competencias como la innovación, la ideación, la creatividad, la creación de equipos de alto rendimiento, el liderazgo, la interpretación de datos, el desarrollo de soft­ware (porque esto requiere resolver problemas y aplicar el pensamiento crítico), la inteligencia emocional y social, la colaboración o el trabajo en áreas interculturales", dice el directivo.

El futuro, explican, favorece al especialista sobre el generalista y continuamos viendo el declive de los roles de gestión tradicionales. "En el siglo XXI, las personas deben dominar dos áreas de competencia: su área de especialización y luego sus habilidades profesionales y de liderazgo. Es importante que las personas desarrollen una mentalidad de aprendices de por vida", concluye Van Dam.

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