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Perez Hilton critica la hipocresía de la lapidación de gais en Brunéi porque “el príncipe es homosexual”

"Imagino que el sultán no lo sabe. Yo lo sé porque he pasado tiempo con el principe Azim", dice en un vídeo

El príncipe Azim de Brunéi en una desfile de Versace en Nueva York en 2013. / En vídeo: el colectivo homosexual se defiende ante la pena de muerte en Brunei.

El bloguero Perez Hilton, famoso por el agresivo estilo de los comentarios que difunde sobre celebridades, ha publicado un vídeo en el que habla directamente de la homosexualidad del hijo del sultán de Brunéi, una semana después de la entrada en vigor en el sultanato del castigo con lapidación de la homosexualidad y el adulterio, tras una reforma del Código Penal basada en le ley islámica (sharia).  "Es tan hipócrita", dice. "El hijo de ese tipo es una loca y ahora promulga una ley para lapidar a los gais".

Perez Hilton, el pseudónimo de Armando Lavendeira Jr., hijo de inmigrantes cubanos mudados a Miami, asegura en el vídeo que ya no saca del armario a los famosos como acostumbró a hacer en el pasado, pero la gravedad de los cambios legales en Brunéi le han empujado a hacer una excepción con el príncipe Azim, de 36 años, hijo del sultán que ocupa el cuarto lugar en la línea de sucesión. "Supongo que el sultán de Brunei no sabe que su hijo es un gran homo". Perez Hilton asegura que lo sabe porque "ha pasado tiempo con el príncipe Azim".

Azim, según recoge Newsweek, es conocido por las lujosas fiestas que organiza. A una de ellas, en agosto de 2016, asistió el esquiador acrobático Gus Kenworthy junto a su pareja, el actor Matthew Wilkas. En el círculo del príncipe destaca la presencia de la cantante Mariah Carey, defensora de la comunidad LGBT. 

El pasado 3 de abril entró en vigor en Brunéi la reforma legislativa que incluye la lapidación por delitos de homosexualidad y adulterio; la mutilación de la mano o el pie por robo; la pena capital por blasfemia, difamar el nombre del profeta Mahoma y la apostasía; y la flagelación por aborto, entre otros castigos. El sultán Hassanal Bolkiah, máximo representante del islam en Brunéi, ha consumado así un giro conservador que ha desatado la condena internacional y campañas de boicot contra sus intereses económicos. 

El actor estadounidense George Clooney renovó, en una columna publicada por el medio Deadline, el boicot contra los hoteles de Brunéi, entre ellos el Beverly Hills en Los Ángeles, Plaza Athenee en París o Eden en Roma, una medida a la que se han sumado otros famosos, políticos y colectivos en favor de los derechos humanos.

"Cada vez que nos alojamos, reunimos o comemos en cualquiera de esos nueve hoteles, estamos dando dinero a los que eligen lapidar o pegar latigazos hasta la muerte de sus propios ciudadanos por ser gais o acusados de adulterio", escribió Clooney. El cantante británico Elton John apoyó el llamamiento de Clooney.

La homosexualidad ya era ilegal en el sultanato. Brunéi, próspero gracias a sus ingentes reservas de petróleo y gas, comenzó a introducir los castigos basados en la ley islámica en 2014, con una primera batería de enmiendas para las condenas menos duras, en un plan de dos años por etapas que fue suspendido temporalmente por la campaña internacional de boicot contra el entramado de negocios bajo el patronazgo del país.

Brunéi cuenta con un sistema jurídico doble que combina los tribunales civiles, basados en las leyes británicas —el sultanato fue protectorado británico hasta 1984— y las islámicas.

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