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Fundaron Facebook, Nirvana, Victoria’s Secret o Apple, pero no les vieron potencial y se fueron

Ocho casos históricos de malas decisiones: se bajaron del carro justo antes de tocar el cielo

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Joe Green, Jeffrey Hunter y Jason Everman pudieron haber triunfado en Facebook, 'Star Treck' y Nirvana. Sin embargo, tomaron una mala decisión.

Rozaron el éxito con las yemas de los dedos, pero tuvieron poca visión, poca suerte o poco talento y abandonaron el proyecto –o los echaron– justo antes de que empezase a triunfar. Si crees que tienes mala suerte, lee las historias de estos ejemplos de gafes. De cómo afrontaron lo esquivo que les fue el destino pueden extraerse unas cuantas enseñanzas.

Joe Green fue el compañero de habitación de Mark Zuckerberg. Juntos urdieron Facebook, pero Green se marchó a Silicon Valley y todo cambió.
Joe Green fue el compañero de habitación de Mark Zuckerberg. Juntos urdieron Facebook, pero Green se marchó a Silicon Valley y todo cambió.

- Joe Green: él debió fundar Facebook junto a Mark Zuckerberg, pero...

De quién hablamos. De Joe Green (California, EE UU), el hombre que dijo "no" a Facebook y perdió 400 millones de dólares.

Una mala decisión que le persiguió toda su vida. Los contactos que haces en la Universidad pueden cambiarte la vida, y si no que se lo digan a Joe Green, al que le tocó compartir habitación en Harvard con un entonces anónimo Mark Zuckerberg. Los jóvenes se hicieron amigos y crearon juntos el controvertido “sexy o no”, en el que se puntuaba el atractivo de compañeros de Universidad con fotos cogidas sin su permiso. Pero el escándalo resultante, su interés en política y su deseo de no molestar a su padre al mudarse a Silicon Valley dejando la Universidad le hicieron alejarse del siguiente proyecto de Zuckerberg, que acabaría siendo uno de los elementos definitorios de nuestra era: Facebook. “Fue un error de 400 millones de dólares del que no me arrepiento”, declaró Green.

Dónde está ahora. No puede decirse que le haya ido mal. Sigue implicado en política aunque después de participar en la campaña del demócrata John Kerry en 2004 ha optado por hacerlo de un modo más contemporáneo. Es el creador de herramientas como Causes o FWD.us, que han apoyado causas como la reforma de las leyes migratorias en Estados Unidos. Se relaciona de forma habitual con otros inversores de Silicon Valley, y su antiguo compañero de habitación, el megamillonario Mark Zuckerberg, ha destinado fondos a sus proyectos en varias ocasiones. Eso es un buen contacto.

Uno de los casos más llamativos. Pete Best toca la batería en los primeros meses de los Beatles. Luego fue sustituido por Ringo Starr.
Uno de los casos más llamativos. Pete Best toca la batería en los primeros meses de los Beatles. Luego fue sustituido por Ringo Starr. Foto: Getty

- Pete Best: él fundó The Beatles, pero...

De quién hablamos. De Pete Best (Liverpool, Reino Unido, 1941), seguramente el músico con más mala suerte de la historia del pop.

Una mala decisión que le persiguió toda su vida. Su caso se ha convertido en el paradigma de las personas que tuvieron la desgracia de abandonar un proyecto justo antes de que tuviera éxito. Tanto es así que su nombre es el epítome de estos relatos, y se habla de “el Pete Best de la informática” o “el Pete Best del grunge”. El joven Pete ejercía como batería de los Silver Beatles hasta que el 16 de agosto de 1962 Brian Epstein, el todopoderoso mánager de la banda, le comunicó que sus compañeros habían decidido echarle de la banda para sustituirle por Ringo Starr. A partir de ahí, las conjeturas y las leyendas unidas de forma indisoluble a la carrera de los Beatles han proliferado: que si le echaron porque era “demasiado guapo”, que si se perdía conciertos por pasarse la noche de juerga, que si era demasiado tímido para encajar con las chisporroteantes personalidades de los demás, que si no quería cortarse el tupé para adecuar su peinado al de los otros, que si no era buen batería… Lennon, McCartney y Harrison eludieron el tema siempre que tuvieron ocasión, solo manifestando el primero que se arrepentía de haberle pasado la papeleta del despido a Brian Epstein. El hecho es que Pete Best perteneció al grupo durante dos años; el local The Casbah Coffee Club donde actuaba el grupo era propiedad de su madre, Mona; estuvo en la temporada de Hamburgo, en las actuaciones en The Cavern en Liverpool y en las primeras audiciones en las que el grupo fichó por EMI. Pero ya con Ringo en la batería los Beatles grabaron la versión oficial de Love me do (en cuyas maquetas había tocado Best). El resto es historia. Brian Epstein le ofreció a Best formar otro grupo con él al frente pero el joven lo rechazó, muy deprimido tras el episodio.

Dónde está ahora. Ya fuera de los Beatles, en los siguientes años formó otros grupos con los que tuvo nulo éxito antes de dejar del todo la música para trabajar como funcionario, mientras sus antiguos compañeros conquistaban el mundo y se convertían en "más famosos que Jesucristo", como dijo Lennon. En 1988 decidió retomar su carrera artística formando The Pete Best Band, con los que ha salido de gira y grabado un par de discos, el último en 2008. El hoy septuagenario no reniega de sus orígenes sino que presume de ellos, sabedor quizá de que esa fama que le fue esquiva de una forma cruel aún puede proporcionarle algunas migajas.

Al principio de su carrera Martes y 13 eran tres. De izquierda a derecha, Millán Salcedo, Fernando Conde y Josema Yuste.
Al principio de su carrera Martes y 13 eran tres. De izquierda a derecha, Millán Salcedo, Fernando Conde y Josema Yuste.

- Fernando Conde: él fundó Martes y Trece, pero...

De quién hablamos. De Fernando Conde (Ibdes, Zaragoza, 1952), el tercero de Martes y Trece.

Una ¿mala? decisión que le persiguió toda su vida. El popular dúo Martes y Trece comenzó siendo trío: así les conoció el gran público cuando salieron en Un, dos, tres imitando a las Trillizas de Oro. Siendo tres rodaron sus primeras películas y se curtieron en salas de espectáculos por toda España. Pero Fernando Conde se consideraba sobre todo actor, no humorista, por lo que en 1983 decidió dejar el grupo para centrarse en su carrera interpretativa, sobre todo en el teatro. Poco después, ya sin él, llegaría el sketch de las empanadillas de Móstoles y el éxito arrasador de Josema y Millán durante más de una década.

Dónde está ahora. Para Fernando Conde la decisión no fue mala. No se arrepiente en absoluto de haber dicho no a una carrera de fastos (y mucho dinero) como humorista. De su trayectoria en el cine destacan Noviembre o El perro del hortelano y ha realizado muchos episodios en televisión, en series como Farmacia de guardia, Hospital Central, El Ministerio del Tiempo o La que se avecina. Y en cuanto al teatro, exhibe una carrera llena de papeles importantes. En su caso se demuestran que el éxito y la satisfacción personal son conceptos muy relativos.

La mujer de Jeffrey Hunter le dijo que el episodio piloto de 'Star Trek' era
La mujer de Jeffrey Hunter le dijo que el episodio piloto de 'Star Trek' era "horrible". Así que el actor dejó la serie. Luego todos sabemos lo que pasó con ella. En la imagen, Hunter en el capítulo piloto. Foto: Getty

- Jeffrey Hunter: él fue el capitán en 'Star Trek', pero...

De quién hablamos. Del actor Jeffrey Hunter (Nueva Orleans, EE UU, 1926), que fue el capitán del Enterprise de 'Star Trek' durante solo un capítulo.

Una mala decisión que le persiguió toda su vida. El atractivo Jeffrey Hunter empezó como galán juvenil, se dejó ver en clásicos del western como Centauros del desierto e incluso había encarnado a Jesús de Nazareth en Rey de Reyes, de Nicholas Ray. Pero la década de los sesenta  no fue propicia con su carrera. Por este motivo en 1964 aceptó interpretar a Christopher Pike, el capitán de una nave espacial en una serie para la televisión sobre viajes intergalácticos que respondía al nombre de Star Trek. Sin embargo, la cadena NBC rechazó el episodio piloto, The Cage. Cuando hubo que rodar un segundo piloto, Hunter, con preferencia por trabajar en el cine y no en la tele y aconsejado por su esposa, que consideraba que la serie era “horrible”, se negó. Y el capitán Pike de la ficción pasó a ser el antecesor del capitán Kirk, interpretado por William Shatner, que sería quién pilotaría la nave durante tres temporadas. 80 episodios que sirvieron para hacer de Shatner uno de los nombres más relevantes de la cultura pop de nuestro tiempo. Las imágenes del piloto serían rescatadas a modo de flashback en un episodio posterior.

Dónde está ahora. Después de su paso frustrado por Star Trek, a Hunter solo le ofrecían papeles en películas de serie B, y el actor comenzó a abusar del alcohol. En 1968 Hunter sufrió un aparatoso incidente mientras rodaba ¡Viva América! en España: durante una escena con una persecución de coches con tiros y granadas, la ventanilla del coche que conducía explotó en su cara. Perdió el conocimiento y, aunque se recuperó, comenzó a quejarse de dolores de cabeza, mareos e incluso amnesia. Ya en Estados Unidos llegó a tener parálisis de un brazo, pero Hunter estaba ocupado casándose con Emily McLaughlin, estrella de Hospital general, por lo que no hizo caso a sus problemas. Hasta que un día le encontraron inconsciente en su casa. Se había caído por las escaleras golpeándose en la sien. La hipótesis que se baraja es que una hemorragia cerebral le provocó la caída y no se sabe cuánto tiempo estuvo inconsciente antes de que le encontraran. Falleció el 27 de mayo de 1969 a los 46 años de edad. Su hijastra defiende la teoría de que no se cayó sino que le golpearon en la nuca.

Jason Everman, el segundo por la izquierda al lado de Kurt Cobain. Cuando llegó el bombazo de 'Nervermind', Everman ya había desaparecido.
Jason Everman, el segundo por la izquierda al lado de Kurt Cobain. Cuando llegó el bombazo de 'Nervermind', Everman ya había desaparecido.

- Jason Everman: él tocó en Nirvana y formó parte de Soundgarden, pero...

De quién hablamos. De Jason Everman (Ouzinkie, Alaska, 1967), que dejó un grupo destinado al éxito no una sino dos veces.

Una mala decisión que le persiguió toda su vida. Aunque nacido en Alaska, Everman pasó su infancia y adolescencia en Seattle. Y si eras aficionado a la música en esa ciudad durante los tardíos ochenta, eso significaba que antes o después ibas a toparte con el grunge. Así le sucedió al joven, y de qué manera: en 1989 se convirtió en el segundo guitarrista de una banda local llamada Nirvana. El grupo necesitaba dinero para grabar su primer álbum, Bleach, y fue el recién llegado el que proporcionó los 606,17 dólares necesarios, pese a no haber tocado una sola línea en él. El grupo salió de gira y aquellos días de convivencia durante 24 horas dejaron claro que el melenudo Jason no encajaba con sus compañeros por su carácter introspectivo y tímido. Años después Kurt Cobain le definiría como “un metalero melancólico”, y eso es mucho decir por parte de alguien que acabaría suicidándose tras continuas depresiones. A Everman no le quedó mucho tiempo para estar ocioso: en el mismo año 1989 Hiro Yamamoto dejó Soundgarden, que era en ese momento un grupo mucho más famoso y respetado que Nirvana, y el joven consiguió un puesto como bajista. Tampoco funcionó esta vez. Su carácter no encajó con el resto del grupo y fue despedido en 1990. Con su sustituto al frente, Ben Shepherd, Soundgarden fichó por una multinacional y se convirtió en un grupo de éxito. Y con Dave Grohl en la formación, Nirvana se convirtió en Nirvana. Nevermind vendió 30 millones de ejemplares y aquel primer disco, Bleach, también despachó más de dos millones. El grupo nunca le devolvió a Jason Everman los 600 dólares de su contribución. Estos avatares le valieron el apodo de “el Pete Best del grunge”. Lo fue dos veces, además.

Dónde está ahora. La trayectoria de Everman tras dejar el mundo de la música podrá ser muchas cosas, pero desde luego no predecible ni aburrida. Se alistó en el ejército de Estados Unidos en 1994, llegando a combatir en Afganistán e Iraq, donde fue condecorado como héroe de guerra. Tras dejar el ejército en 2006 dio un nuevo giro a su vida cuando se matriculó para estudiar filosofía en la Universidad de Columbia. Cuando le preguntaron en una entrevista en el New York Times cómo era ser de nuevo un estudiante, respondió: “Es ser anónimo, justo lo que me gusta”. A la pregunta de si se convertiría en profesor de filosofía, su respuesta fue: “Qué va, no tengo la paciencia necesaria. Probablemente me convierta en camarero en cualquier lugar”. Genio y figura este Jason.

Ronald Wayne ahora y antes. Cuando tenía pelo tomó una mala decisión: vendió su 10 % de Apple por 800 dólares. Las estimaciones más bajas apuntan a que hoy su cuenta corriente tendría unos 65.000 millones de dólares. Nos preguntamos por qué demonios sonríe.
Ronald Wayne ahora y antes. Cuando tenía pelo tomó una mala decisión: vendió su 10 % de Apple por 800 dólares. Las estimaciones más bajas apuntan a que hoy su cuenta corriente tendría unos 65.000 millones de dólares. Nos preguntamos por qué demonios sonríe.

- Ronald Wayne: él fundó Apple, pero...

De quién hablamos. De Ronald Wayne (Cleveland, EE UU, 1934), el tercer fundador de Apple.

Una mala decisión que le persiguió toda su vida. En los mitos y leyendas de las tecnologías que transformaron nuestro mundo no falta un mártir, y este es Ronald Wayne. Su caso es tan conocido que merece el triste apodo de “El Pete Best de la informática”. Ronald era un empleado de Atari cuando fundó en abril de 1976, junto a Steve Jobs y Steve Wozniak, Apple, una empresa cuyo nombre pronto sería leyenda. Él fue el que diseñó la primera versión del logo de la manzana (una especie de grabado decimonónico como homenaje a Newton, la controversia sobre si el guiño era a Alan Turing y su suicidio llegaría después) y redactó el manual del Apple I. Hasta ahí todo bien: su nombre iba encaminado a formar parte de la historia. Pero dos semanas después todo se truncó y su nombre pasó a, como mucho, nota a pie de página: Ronald Wayne decidió vender el 10% que le correspondía de la compañía por 800 dólares. Ese mismo año, las ventas de Apple generaron 174.000 dólares. Pero es que dos años después, fueron más de 7 millones de dólares, y en 1982, 1.000 millones. La pregunta es: cuánto ha dejado de ganar Ronald Wayne por vender su parte a cambio de unos 800 dólares. Hay estimaciones que dicen que llegaría a los 60.000 millones; otros que 95.000. En cualquier caso, mucho, mucho, mucho dinero.

Dónde está ahora. Una bonita lección para los que se tiran de los pelos solo con pensar en la vida de Wayne es que él declara que nunca se ha arrepentido de aquella decisión. A diferencia de los veinteañeros Jobs y Wozniak, Wayne tenía ya 40 años y venía de un fracaso en una empresa de máquinas tragaperras. Ellos eran jóvenes y valientes, pero es que tenían mucho menos que perder, por eso podían arriesgar más. Para Wayne, saber que Jobs había pedido un préstamo de 15.000 dólares supuso un hecho desestabilizador: en caso de facturas impagadas, irían a embargar sus propiedades porque era el único que las tenía. En su autobiografía Adventures of an Apple Founder cuenta que sabía que estaba tratando con gigantes, personas de otra generación mucho más avispados que él y que su poco talento para los negocios le hubiera convertido en el más rico del cementerio. Durante estos años Wayne se ha dedicado a la filatelia y al coleccionismo, y hoy vive a una hora de Las Vegas gracias a los pequeños ingresos que todavía le da estas aficiones y las ayudas de la Seguridad Social.

Roy Raymond fundó Victoria's Secret, pero vendió la empresa porque no le veía potencial. Raymond acabó suicidándose.
Roy Raymond fundó Victoria's Secret, pero vendió la empresa porque no le veía potencial. Raymond acabó suicidándose.

- Roy Raymond: él fundó Victoria’s Secret, pero...

De quién hablamos. De Roy Raymond (Connecticut, EE UU, 1947), el fundador de Victoria’s Secret.

Una mala decisión que le persiguió toda su vida. Hoy la marca Victoria’s Secret ha convertido la lencería íntima en un espectáculo de masas, pero en 1977 era una pequeña tienda en Palo Alto (California) recién creada por Roy Raymond. La fundó porque se había sentido incómodo en una tienda tras intentar comprar un conjunto de ropa interior para su mujer. En mente tenía un concepto completamente nuevo: una mezcla de mercería con burdel victoriano dedicada al cliente sobre todo masculino. Cinco años después, en 1982, la tienda iba tan bien que el empresario textil Leslie Wexler le hizo una oferta a Roy Raymond para comprar el concepto por un millón de dólares. Y Roy aceptó. A partir de ahí, el auge de la empresa (y declive de su creador): Wexler reorientó la marca hacia la clientela femenina y comenzó su meteórico ascenso hacia el gigante televisivo/publicitamodelos/vendebragasdeencaje que hoy factura 1.000 millones de dólares (unos 874 millones de euros) y se extiende con más de 600 tiendas alrededor del mundo.

Dónde está ahora. Este caso es la cara amarga de Ronald Wayne con Apple; pero si en aquel hay resignación y humildad, en Roy Raymond hubo un resentimiento que le fue envenenando hasta que no pudo más. Se arruinó con los siguientes negocios que emprendió tras la venta, se divorció de su mujer y acabó arrojándose del Golden Gate de San Francisco en 1993. Tenía 46 años.

De pie, primero por la izquierda, Rob Evans. Al lado, Nick Simper y, también de pie, Ian Paice. Abajo, sentados con sus novias, Ritchie Blackmore (izquierda) y John Lord. Son los primeros Deep Purple. Evans se marcharía, entraría Ian Gillan como cantante y Deep Purple se convertiría en una de las grandes bandas de rock de la historia.
De pie, primero por la izquierda, Rob Evans. Al lado, Nick Simper y, también de pie, Ian Paice. Abajo, sentados con sus novias, Ritchie Blackmore (izquierda) y John Lord. Son los primeros Deep Purple. Evans se marcharía, entraría Ian Gillan como cantante y Deep Purple se convertiría en una de las grandes bandas de rock de la historia. Foto: Getty

- Rod Evans: fundó una de las más grandes bandas de rock duro de la historia, Deep Purple, pero...

De quién hablamos. De Rod Evans (Berkshire, Reino Unido, 1947), que formó parte de la primera formación de Deep Purple.

Una mala decisión que le persiguió toda su vida. Fue el primer vocalista de Deep Purple cuando el grupo se formó en 1968. En la convulsa escena musical británica de aquel momento, el grupo grabó tres discos en poco más de un año, con éxito desigual. Descontentos con el trabajo de Evans como cantante, dos miembros del grupo decidieron fichar a Ian Gillan como su sustituto, que puso como condición que su amigo el bajista Roger Glover se incorporase a la banda con él. De este modo, en 1969, Rod Evans junto a Nick Simper fueron expulsados del grupo. E inmediatamente Deep Purple se hiceron grandes. Primero con los discos In rock (1970) y Fireball (1971) y luego con el apoteósico Machine head (1972), el disco con los, seguramente, acordes de guitarra más famosos de la historia del rock: los del tema Smoke on the water.

Dónde está ahora. Tras ser despedido, Evans formó el grupo de culto Captain Beyond, con el que sacó dos discos. Pero quizás el episodio post-banda más famoso de su trayectoria fue el conocido como “el falso Deep Purple” (Bogus Deep Purple). En 1980, cuando el grupo ya llevaba cuatro años disuelto (luego ha vuelto guadianescamente con diferentes formaciones, pero nunca con Evans), una compañía dedicada a reunir a bandas ya inactivas contactó con Evans y le propuso reflotar Deep Purple para realizar una lucrativa gira de conciertos. Había un problemilla a tener en cuenta: de todos los miembros del grupo, tanto los fundacionales como los que llegaron después, solo Rod Evans estaba de acuerdo en volver. Parece que esto no supuso un obstáculo para los impulsores del “reencuentro” ni para el implicado, ya que se creó de igual modo la banda con solo Evans y varios músicos nuevos, aunque en la gira se promocionó lo que parecía ser “el regreso de Deep Purple”. Lo que ocurrió, claro, es que los fans que acudían a los conciertos se indignaban al encontrarse con solo un purple original –y no de sus años de gloria, por lo que era desconocido para buena parte del público- y por la mediocre calidad musical del conjunto. El escándalo llegó a oídos de sus anteriores compañeros, que procedieron a demandarle por daños y prejuicios. La condena le obligaba a satisfacer 600.000 dólares, una suma que excedía con mucho sus posibles. Como solución, Evans tuvo que renunciar a los derechos generados sobre los tres primeros discos del grupo. Desde entonces, el músico desapareció de la vida pública. Ni su inclusión en el Rock and Roll Hall of Fame en 2016 le ha animado a comparecer de nuevo ante medios y fans.

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