Tropas de asalto
Acudir a un acto público en Cataluña organizado por un partido no separatista se ha convertido en una actividad peligrosa. Las amenazas y los altercados son cada vez más frecuentes y más graves; Arrimadas, Abascal o Alejandro Fernández se llevarán un mamporro un día de estos o alguien que pasaba por allí resultará herido. La deriva totalitaria de quienes han renunciado a la vía legal para defender el derecho que creen tener, les lleva también a echar mano de viejas herramientas totalitarias. Si la Generalitat organizara comandos para dar palizas a simpatizantes de Ciudadanos todos tendrían claro qué está ocurriendo; pero los episodios de violencia aparecen como meros accidentes, y esto hace que no se valoren en su justa medida.
Jacobo Saucedo Jiménez
Montequinto (Sevilla)


























































