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Carlos Lozano, desesperadamente televisivo

El mítico presentador de OT, que triunfó en las pasarelas y trabajó para Almodóvar, protagoniza en la actualidad un culebrón sobre su vida en los platós

Carlos Lozano el pasado septiembre en el programa 'Gran Hermano VIP'.
Carlos Lozano el pasado septiembre en el programa 'Gran Hermano VIP'. CORDON PRESS

No publica nada en Instagram desde mediados de julio, y su último tuit es del 23 de agosto. En la red social de las fotos, Carlos Lozano compartió sus vacaciones junto a su hija Luna, de 14 años. En Twitter, el presentador lanzó una cadena de mensajes contra el programa Sálvame ya que ese día se hablaba de él. Un mes después de despotricar ante sus veinticinco mil seguidores sobre este tipo de programas y de haber alardeado históricamente de no haber vendido nunca su vida porque se la ha ganado con su profesión, el pasado sábado Lozano se sentó en el Deluxe. Allí volvió a criticar a Miriam Saavedra, su última pareja y concursante de Gran Hermano VIP. La acusó de infiel, después de haber protagonizado una semana antes un agresivo encuentro a tres y en directo con ella y con la madre de su hija, Mónica Hoyos. Un culebrón del que muchos cuestionan su autenticidad, más aún después de las respuestas poco coherentes que el presentador dio a Ana Rosa Quintana al lunes siguiente. A punto de cumplir 56 años, este es el panorama del que fue el presentador más popular de España a principios de siglo.

La historia de Carlos Lozano con Mónica Hoyos y Miriam Saavedra que hoy monopoliza la trama de Gran Hermano es el cuento de nunca acabar. Lozano conoció a la primera en 1999, y vivieron su amor en el momento álgido de la carrera de él, cuando presentó la primera edición de Operación Triunfo. Terminaron hace diez años, pero nunca se han separado del todo. Más allá de su hija, han mantenido un contacto continuo en forma de amistad pero con la licencia de opinar sobre las relaciones del otro. La modelo y actriz peruana confesó recientemente que el presentador influyó para que no funcionara su noviazgo con Cayetano Martínez de Irujo. Él explotó contra ella hace dos semanas durante la gala de GH por haberse entrometido continuamente en su vida en pareja con Miriam Saavedra. Lo hizo en presencia de esta última, una modelo peruana 30 años más joven que conoció a principios de 2016 y con la que presuntamente ya no está. Ambas mujeres han estado en guerra desde el minuto uno por la atención del presentador. Hoy ellas comparten la casa de Guadalix mientras los tres se lucran de sus desavenencias.

Carlos Lozano ha decidido sacar tajada también del espectáculo que protagonizan sus exmujeres. Lejos quedan sus años de modelo, en los que llegó a desfilar en las principales pasarelas del mundo y para las mejores firmas, como Versace o Armani. Su salto a la pequeña pantalla fue en La Ruleta de la Fortuna, y a partir de ahí su progresión fue de ascenso continuo. Estuvo en Con T de Tarde junto a Terelu Campos, en Noche de Fiesta junto a José Luis Moreno, y de ahí a su gran salto: presentar la reedición de El Precio Justo, donde conoció a Mónica Hoyos que trabajaba como azafata. Antes había tenido un pequeño papel en la oscarizada Todo sobre mi madre. De ponerse a las órdenes de Pedro Almodóvar a presentar uno de los programas más exitosos de la historia. El fenómeno de Operación Triunfo convirtió a Carlos Lozano en una de las caras más conocidas, y también popularizó la forma en que se refería a Chenoa o Rosa de España, con expresiones como “guapísima”, o “mi niña”.

El triunfo de OT se apagó tres años después y desde entonces Lozano ha participado en proyectos televisivos mucho menores. En 2016 se recuperó su figura para el gran público y encarnó una historia de segundas oportunidades al participar como concursante en Gran Hermano VIP. Llegó a la final, pero no ganó. Sin embargo dejó los mejores momentos del reality y consiguió que se hablase de él más que de nadie. Desde entonces ha presentado dos programas de telerrealidad más para Mediaset y ha trabajado en Sálvame a principios de este año como defensor de la audiencia. De trabajar en el programa de Jorge Javier Vázquez a hablar pestes del formato en Twitter para después sentarse como entrevistado. Además, un colaborador del programa asegura que el culebrón no es más que un montaje entre Carlos Lozano y Miriam Saavedra para ganar dinero y que ambos siguen juntos. Real o no, hoy los minutos de televisión para él pasan por exhibir su intimidad.

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