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El difícil camino de Bradley Cooper para convertirse en director

El también actor ha explicado las trabas que ha tenido para conseguir debutar tras las cámaras junto a Lady Gaga en 'Ha nacido una estrella'

En vídeo, el tráiler de la primera película como director de Bradley Cooper, 'Ha nacido una estrella'.

Nunca fue el favorito. Él lo sabe, lo admite y ahora hasta se lo toma con cierto humor y una sonrisa. "En mis comienzos no conseguía papeles porque no era 'follable", dice de sí mismo. Pero desde aquellos comienzos han pasado casi dos décadas (su primer papel fue en Sexo en Nueva York allá por 1999) y tres nominaciones al Oscar. Cuando se pelean por él grandes directores, ahora Bradley Cooper va un paso más allá: el director, pese a todas las trabas que le ponga el camino, ahora será él.

No lo ha tenido fácil. Tampoco ahora, donde ha hecho lo que parece un triple salto mortal: se ha lanzado a la dirección nada menos que con un remake, y además de un clásico de Hollywood que ya ha sido adaptado en media docena ocasiones, Ha nacido una estrella. La ha dirigido. La ha coescrito. La protagoniza. Ha creado sus canciones. Y ha rizado la pirueta con un tirabuzón: poner a Lady Gaga (sin tintes ni maquillajes) como protagonista para encarnar a esa chica que llega a Hollywood con ansias de comerse el mundo, un papel que ya interpretaron Barbra Streisand o Judy Garland.

Cooper ha concedido una larga entrevista a la publicación W Magazine en la que habla del proceso de creación de la película (que llega a las salas españolas el 5 de octubre). En ella ha contado cómo se enamoró (artísticamente) de Lady Gaga según la vio y que tenía claro desde el principio que quería dirigir, y no sólo actuar. "Siempre he pensado que tenía en mí seis personajes y ya he hecho unos cuantos de ellos. He sido un soldado, un músico, un cocinero, un hombre desfigurado. Quiero ser un director de orquesta. Y luego, ¿quién sabe?".

Lady Gaga y Bradley Cooper en el estreno en Reino Unido de 'Ha nacido una estrella', el 27 de septiembre en Londres. ampliar foto
Lady Gaga y Bradley Cooper en el estreno en Reino Unido de 'Ha nacido una estrella', el 27 de septiembre en Londres. WireImage

Sin embargo, afirma, muchos le aseguraban que decantarse por una película así como debut tras las cámaras quizá era demasiado. "Al final tienes que prestarle atención al trabajo y no hacer caso de nadie", reflexiona Cooper. "La gente que se preocupa por mí, que me quiere, me dijo que no dirigiera Ha nacido una estrella, que sería demasiado difícil y que tenía que empezar con algo más fácil. Por suerte no les escuché. Me encanta que haya sido tan, tan difícil hacer esta película. Si no, no habría tenido el mismo valor. Y esa ha sido siempre mi meta: hacer algo, no importa lo difícil que sea el reto, que sea recordado".

"No conocía la música de Lady Gaga"

Cooper también ha querido hablar sobre lo difícil que fue tener a Lady Gaga, a la que se refiere como Stefani (puesto que su nombre real es Stefani Germanotta), en la película. Al parecer, la productora no quería contar con ella, no terminaba de confiar en sus dotes como intérprete. Bradley Cooper tuvo que rodar varias pruebas de cámara con la cantante para convencerles de que era la perfecta Ally de su proyecto.

"En realidad no conocía la música de Lady Gaga", explica el actor y director sobre la primera vez que la vio en directo, en una gala benéfica a la que acudió con su madre. "Tenían un invitado musical sorpresa, y Stefani llegó con su pelo echado hacia atrás y cantó La Vie en Rose. Me quedé absolutamente impresionado". El día después llamó a su agente y le pidió ir a casa de la cantante en ese mismo momento. "Conduje hasta Malibú, nos sentamos en su porche y lo siguiente que recuerdo es a mí comiendo espaguetis con albóndigas y diciéndole: '¿Podemos cantar un canción juntos?".

Bradley Cooper y Lady Gaga en una escena de 'Ha nacido una estrella'. ampliar foto
Bradley Cooper y Lady Gaga en una escena de 'Ha nacido una estrella'. AP

Eso hicieron, en su piano. Y Cooper lo tuvo del todo claro. Gaga tenía que ser la protagonista. "Ninguna actriz me daría musicalmente lo que necesitaba que me diera Stefani en 42 días de rodaje. Necesitaba plutonio. Y el plutonio es la voz de Stefani en Ha nacido una estrella", relata en W Magazine el de Filadelfia. No se arrepiente. Considera a Gaga "una de las mejores artistas de la historia", como contaba en el Festival de Cine de San Sebastián, a cuya clausura acudió con esta nueva cinta.

"Hicimos una especie de pacto: creí en ella como actriz y ella creyó en mí como músico", ha contado él, que desde entonces se preparó a fondo para su tarea. Aprendió a hablar como un tipo duro del country, a cantar como ellos. Bajó su voz para que el registro se pareciera más al de los cantantes de ese género musical tan estadounidense. Entrenó durante seis meses, justo hasta que nació su hija Lea, fruto de su relación con la modelo Irina Shayk.

"Hicimos un plan completo de mi agenda", relata él. "Me levantaba y hacía ejercicio, y después dos horas de guitarra y dos de clases de piano. Comía. Después venía Lukas Nelson, mi colaborador, y escribíamos música durante hora y media. El resto del día escribía el guión. Irina estaba embarazada, así que encajó bastante a la perfección. Lea nació una semana antes de empezar a rodar". 

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