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¡Dios salve a la madre del punk!

Un documental narra la vida y obra de la diseñadora Vivienne Westwood, de 77 años, quien sigue tan deslenguada, tan creativa y tan reivindicativa como cuando fundó su firma en los años setenta

Vivienne Westwood en la Semana de la Moda de Londres, el pasado 14 de septiembre.
Vivienne Westwood en la Semana de la Moda de Londres, el pasado 14 de septiembre.

“Yo no me consideraba, para nada, una diseñadora de moda, pero me di cuenta de que tenía mucho talento”. Lo dice Vivienne Westwood (Derbyshire, Inglaterra, 77 años): una de las cabezas pensantes más creativas, reivindicativas y deslenguadas que ha dado la historia de la moda en los dos últimos siglos. Westwood, directora creativa de la firma que lleva su nombre y activista –metida hasta la médula en la salvaguarda del planeta Tierra–, se ha convertido, por derecho propio, en todo un ejemplo del feminismo consciente gracias a la libertad con la que da cada uno de sus pasos.

El documental Vivienne Westwood: reina punk (que se estrena el próximo día 23 de septiembre en Movistar+) narra, precisamente, la vida y obra de esta diseñadora que a base de valentía y transgresión ha conseguido darle una lección a los dos hombres con los que se casó, a sus hijos, a la sociedad inglesa y a la industria de la moda siendo la primera en ganar dos veces consecutivas el galardón a la mejor diseñadora británica en los años 1990 y 1991.

Para contarlo, Lorna Tucker –directora de la cinta y curtida realizadora de videoclips para bandas como Queens of the Stone Age, Unkle o The Cult– se zambulló en el universo de Westwood para dar testimonio de la personalidad, la construcción de la identidad estética acuñada por la creadora y el reconocimiento público que ha conseguido, aunque no sin reproches. Tras visionar la cinta, Vivienne Westwood ha criticado la falta de protagonismo que tiene su faceta de activista tal y como declaró en la cuenta de Twitter de su firma: “Lorna Tucker pidió filmar el activismo de Vivienne y la siguió durante un par de años, pero no hay ni siquiera cinco minutos [de] activismo en la película”.

Vivienne Westwood en una protesta contra el cambio climático, en Londres, el pasado 5 de junio. ampliar foto
Vivienne Westwood en una protesta contra el cambio climático, en Londres, el pasado 5 de junio.

Desacuerdos aparte, en el documental se agradecen las honestas declaraciones de sus dos hijos: Ben Westwood y Joseph McLaren. De su segundo marido, socio y 50% de la firma, Andreas Kronthaler y de su inseparable CEO, Carlo D’Amario: el artífice de su expansión internacional con el que lleva trabajando 38 años.

También las divertidas y dulces palabras de amigas y musas –son solo unas pocas las escogidas– como Pamela Anderson, Christina Hendricks, Naomi Campbell o Kate Moss, quien narra una anécdota genial: “Recuerdo los desfiles, pero no me acuerdo de cuál fue. Estábamos en el backstage y me dijo: ‘Kate, nunca me han ido las mujeres. Pero tú, me hubieras podido gustar’. Y me dio un abrazo. ¡Podría haber sido su única amante lesbiana!¡Toma ya!”.

La crucifixión y otras decepciones

Vivienne Westwood, cuyo nombre de soltera es Vivienne Isabel Swire, relata con la sorna que le caracteriza cómo, siendo una niña, su vida cambió al ver una imagen de la crucifixión. "¿Cómo era posible que el angelical Niño Jesús terminara en esas condiciones y su padres no se lo hubieran contado?", se preguntó. Fue entonces cuando pensó: “No puedo confiar en la gente de este mundo. Lo he tenido que averiguar yo sola”. Tras su primera decepción con los hombres (y con la humanidad), llegó la segunda a los 21 años. A esa edad se casó con su primer marido y padre de su primer hijo, Ben. Poco después se separó de él y se unió a Malcolm McLaren con el que tuvo a su segundo hijo, Joseph.

Con Mclaren formó una de las parejas más chispeantes de la década de los setenta. Él ideó el grupo de punk Sex Pistols, ella los vistió. Y juntos les convirtieron en ese referente de actitud ante la vida que cambió la historia de la música e hizo que la existencia de cientos de miles de jóvenes no volviera a ser la misma después de escucharles. A pesar del éxito, los problemas no tardaron en llegar: “Malcolm empezó a tenerme mucha envidia cuando yo me dediqué a la moda y él se metió en la industria de la música. Pero llegó un momento en que le superé, él se estancó y acabó por aburrirme intelectualmente”, confiesa la diseñadora.

A lo largo de su carrera Vivienne Westwood ha conseguido algo casi imposible: crear tendencia sin seguir la moda y hacer que sus clientas se adapten a su filosofía (y no al revés), tal como ha hecho la Primera Ministra de Inglaterra, Theresa May; Victoria Beckham el día de su boda o la televisiva Carrie Bradshaw. Y todo ello con un solo propósito: desbancar al poder establecido sin perder un ápice de convicción.

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