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El torero Gonzalo Caballero y Victoria Marichalar, una ‘real’ historia de amor

La hija de la infanta Elena alcanza este domingo la mayoría de edad mientras su relación con el matador prosigue de manera discreta

Victoria Federica de Marichalar durante la feria taurina de Almería el 23 de agosto de 2018.
Victoria Federica de Marichalar durante la feria taurina de Almería el 23 de agosto de 2018. GTRESONLINE

El matador de toros Gonzalo Caballero (Madrid, 1991) es mejor torero que representante de la vida social. Pero su estrecha amistad con Felipe y Victoria Federica Marichalar, hijos de la infanta Elena, lo convierten en pieza codiciada por el cotilleo nacional. Caballero es, además, objeto prioritario de apetito periodístico por su presunto noviazgo con la nieta del Rey emérito, pero cuando alguien ha pretendido averiguar qué hay de cierto en ello, su respuesta siempre ha sido la misma: " Yo no hablo de mi vida privada". El torero es un firme defensor de su privacidad, lo que no hace más que fomentar las noticias que hablan y no paran de su especial relación con la sobrina de Felipe VI, que mañana cumple 18 años.

La verdad confrontada es que son buenos amigos. Un conocido común le presentó un día a Felipe, con quien hubo química desde el principio, y, a continuación, apareció en escena Victoria. La simpatía inicial ha madurado en un afecto mutuo, cimentado, además, por la conocida afición taurina de los nietos de don Juan Carlos, que han heredado de su abuelo y su madre.

Los cuatro son asiduos visitantes de las plazas de toros, y los dos más jóvenes se han convertido en fieles seguidores de Gonzalo Caballero, con el que sufren desde el tendido cada tarde que el torero amigo se viste de luces. Pero hasta ahí se puede leer.

Parece claro que el brindis del diestro peruano Roca Rey a la nieta del Rey emérito en la pasada feria taurina de Málaga no fue más que un inocente equívoco que no interfiere en su relación con Caballero. De hecho, la rumorología bien fundada asegura que entre la joven Victoria Federica y el matador de toros madrileño existe una relación sentimental, aunque el torero prefiere centrarse en su profesión en una localidad del Aljarafe sevillano, cercana a la capital andaluza, donde vive solo.

Allí, con la sapiencia de veteranos banderilleros, sueña con el toro, su pasión absoluta, y con José Tomás, a quien considera un dios, entrena a diario, perfecciona el oficio, hace pinitos como escritor de reflexiones personales, y espera paciente la oportunidad que lo lance definitivamente a la cima del toreo. Porque la carrera taurina de Gonzalo Caballero no está siendo nada fácil a pesar de sus amistades reales.

El torero Gonzalo Caballero durante una corrida de toros perteneciente a la feria taurina en Añover del Tajo el 3 de junio de 2018.
El torero Gonzalo Caballero durante una corrida de toros perteneciente a la feria taurina en Añover del Tajo el 3 de junio de 2018. G3online

Nació en Madrid en el seno de una familia de clase media (su padre, fallecido en abril de 2017, trabajó en el departamento de compras de El Corte Inglés), y es el segundo de tres hermanos, Richie, el mayor, diseñador gráfico, y Virginia, la pequeña, diseñadora de moda. A ellos y a su madre, Chiqui del Hoyo, se siente muy unido, especialmente tras la temprana muerte de su progenitor a los 52 años de edad.

Sus primeros pasos los encaminó al mundo del fútbol, y aunque presume de ser un forofo del Atlético de Madrid, guarda un secreto: durante tres años jugó en las filas del Real Madrid. Se presentó a unas pruebas siendo un niño y lo eligieron para vestir la camiseta blanca.

A los 16 decidió dar un cambio a su vida y entró en la Escuela de Tauromaquia de Madrid. Debutó vestido de luces en 2010; y dos años más tarde, sorprendió gratamente en el inicio de su carrera con picadores en La Maestranza de Sevilla, y lo que parecía una carrera meteórica se detuvo en seco por esas cosas raras del toreo. Entre medias, aprobó la selectividad y se matriculó en la carrera de Ingeniería Informática, pero el veneno taurino fue más fuerte.

Cuando nadie lo esperaba -ni el mismo torero- tomó la alternativa en la Feria de Otoño de Madrid el 3 de octubre de 2015. El percance sufrido el día antes por su compañero López Simón le hizo un hueco sorpresa en un cartel que no estaba pensado para él. Desde entonces, ha toreado poco, -no más allá de veinte corridas-, pero siempre ha llamado la atención por su seriedad en la plaza, su valor estoico, su sentido clásico…

“Ha habido piedras en el camino, y superarlas tiene mucho sabor”, ha comentado en alguna ocasión. “Yo prefiero torear poco y bien que de cualquier manera”.

El pasado mes de marzo con motivo de la presentación de los carteles de la Feria de San Isidro, y en presencia del rey Juan Carlos, protagonizó un acto de rebeldía contra el empresario madrileño en protesta por no haberlo incluido en el ciclo ferial. Aprovechó que le concedían el premio ‘Solidaridad y Tauromaquia’ por su gesto de encerrarse con seis toros en Torrejón de Ardoz a beneficio de los niños con cáncer, para devolver públicamente el trofeo "a la mejor estocada" de la feria madrileña del año anterior. Y sus palabras emocionaron a todos los presentes, incluido el abuelo de Victoria Federica: "Prefiero morir luchando por la libertad de mis manoletinas que ser preso todos los días de mi verdad".

Y ahí sigue, en el Aljarafe, solo, entre sus reflexiones y el apoyo de sus reales amigos, a la espera de ese triunfo que le aúpe a la gloria soñada.

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