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El diamante azul de Isabel de Farnesio, vendido por 5,6 millones

Sotheby's había estimado el precio de esta joya tallada en forma de pera y de 6,16 quilates entre 2,9 y 4,1 millones

Una empleada de la casa de subastas Sotheby's exhibe 'El Azul Farnesio' en su presentación en Sotheby's en Ginebra (Suiza).
Una empleada de la casa de subastas Sotheby's exhibe 'El Azul Farnesio' en su presentación en Sotheby's en Ginebra (Suiza). EFE

Un diamante azul que perteneció a la segunda esposa del rey Felipe V, Isabel de Farnesio (1692-1766), ha sido vendido este martes en una subasta de joyas nobles y magníficas celebrada en Ginebra (Suiza) por 6,7 millones de dólares (5,6 millones de euros). El precio final de venta de la joya, conocida como El Azul de Farnesio y descrita por la casa de subastas Sotheby's como "uno de los diamantes históricos más importantes del mundo", supera el valor en el que se había calculado esta histórica pieza.

Sotheby's había estimado el precio de este diamante tallado en forma de pera y de 6,16 quilates entre 3,5 y 5 millones de dólares (de 2,9 a 4,1 millones de euros). La identidad del nuevo propietario de esta histórica pieza se mantiene en secreto.

Retrato de la reina Isabel de Farnesio, por Jean Ranc, en la colección del Museo del Prado.
Retrato de la reina Isabel de Farnesio, por Jean Ranc, en la colección del Museo del Prado.

"Hemos tenido resultados muy satisfactorios, especialmente en el caso del diamante Farnese (por el nombre original de su propietaria), mi favorito por su fantástica historia: 300 años en manos de miembros de la misma familia", ha comentado al término de la subasta la vicepresidenta para Europa de Sotheby's, Daniela Mascetti. "Esperábamos buenos resultados, pero empezamos con 3,5 millones y llegamos con 6,7 millones de dólares. Esta pieza realmente ha superado nuestras expectativas", ha agregado.

Mascetti cuenta que el diamante fue un regalo de boda a Isabel de Farnesio en 1715. Felipe V se casaba en segundas nupcias tras enviudar de su primera esposa, María Luisa de Saboya, fallecida a los 25 años. La elegida debía ser católica y, por la política de alianzas internacionales, estaban descartadas Francia, Austria e Inglaterra. Finalmente fue escogida Isabel, de la italiana, aristocrática y católica Casa de Parma. Tenía 22 años y, según las crónicas de la época, no era muy agraciada.

En aquel momento, España se había empobrecido por la Guerra de Sucesión y, como las arcas reales no estaban para fiestas, se ordenó a todas las colonias que enviaran regalos, especialmente joyas, para obsequiar a la nueva reina. Una flota formada por 12 embarcaciones cargadas de oro, esmeraldas y otras piedras preciosas salió desde Cuba, pero 10 días más tarde un huracán hundió la mayor parte de los barcos en el golfo de Florida. De la llamada Flota de oro, solo se salvó un buque, precisamente el que transportaba el diamante.

La joya había sido enviada por el gobernador de Filipinas, colonia española entre 1565 y 1821, como se cuenta una placa de plata pegada en el interior del estuche. "Remarcable brillante de color azul. Esta piedra histórica fue un obsequio de las Islas Filipinas a Isabel de Farnesio, reina de España, esposa de Felipe V, bisabuelo del conde de Villafranca, actual propietario de esta piedra", se lee en francés en la placa. El conde de Villafranca fallecido en 1883 y es bisnieto de Felipe V y de Isabel de Farnesio. 

A diferencia de la nutrida colección de arte que pertenece a Patrimonio Nacional (la mayor parte en el Museo del Prado, el Palacio de la Granja y el Real Sitio de Aranjuez), esta joya no se quedó en España. La reina decidió legarla no a su hijo Carlos III sino a Felipe I de Parma.

Así, el diamante fue heredado sucesivamente por los descendientes de la reina Isabel que formaron parte de las familias reales más importantes de Europa: España, Francia, Italia y Austria. Oculto durante 300 años, este diamante azul fue testigo de grandes acontecimientos en la historia europea, desde la Guerra de Sucesión española (1701-1713) al fin del Imperio Austrohúngaro a finales de 1918. "Lo que todavía lo hace más especial es que hasta hoy, solo sus sucesivos propietarios sabían de su existencia", subraya Mascetti.

Aunque la casa no aclara cómo ha llegado a sus manos y la información que publica Sotheby's para promocionar la venta del diamante se detiene en la propiedad de Elías de Borbón y María Ana de Habsburgo, se cree que su última propietaria pudo ser la infanta Alicia, duquesa de Calabria. Alicia, nacida con la caída del imperio austriaco en 1918 y muerta en 2017, se casó con el duque de Calabria y se instalaron en España, donde tuvieron dos hijas, un hijo y más de una docena de nietos. 

Según el presidente global del departamento de alta joyería y presidente de Sotheby's Suiza, David Bennett, "es difícil poner palabras la emoción que se siente cuando uno tiene tal tesoro en sus manos, descubierto hace cientos de años en las míticas minas de Golconde en India". "Esta piedra es testigo de más de 300 años de historia y su color recuerda a los diamantes azules más bellos de la Golconde como el famoso diamante 'Hope", sentencia.

El diamante ha sido el lote con el tercer precio más elevado de la velada, por detrás de un diamante de 51,7 quilates engastado en un anillo y que fue comprado por 9,2 millones de dólares (7,6 millones de euros) y que se convertía así en la pieza más cara de la subasta. En segundo lugar ha quedado otro diamante de 50,9 quilates y también montado en un anillo, que se ha rematado en 8,1 millones de dólares (6,7 millones de euros).

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