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Una familia real... como la vida misma

Es irrelevante si la madre del Rey llevaba dos años sin ver a sus nietas, si Letizia quería que se respetase el severo protocolo que ha impuesto o si la futura reina no traga a su abuela. Lo único importante es el espectáculo denigrante que ofrecieron las tres. Una, por forzar la situación; otra, por enfrentarse públicamente, y la otra, por desprenderse de la mano de su abuela de forma despreciativa y agresiva.

Para muchos españoles, monárquicos o no, la familia real ha sido digamos “intocable” pero porque hubo una época en que no trascendían los lógicos conflictos que perturban la convivencia en todas las familias. Felipe ha conseguido el respeto de muchos españoles, por lo que podríamos decir que el balance de su reinado es positivo. Desde aquí, humildemente, pido a las tres reinas, la que fue, la que es, y la que será, que no nos recuerden públicamente que su familia vive la misma realidad que padecen muchísimas familias españolas.— José María Lorente Hernandis. Valencia.


No confundamos el papel de reina con el de una ejecutiva, y me temo que nuestra actual reina no acaba de aprender. Lo siento, pues fui de las personas que defendió la elección de esposa del príncipe de Asturias, si bien hace tiempo que ya no pienso lo mismo, y su actuación en Palma de Mallorca confirma mis temores. Creo que le pasará factura.— Elidia E. Colomer. Madrid

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