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Multas por llegar tarde a clase

Las escuelas de un condado inglés pueden sancionar con hasta 135 euros a los padres cuyos hijos no sean puntuales

Niños haciendo cola para entrar en una escuela primaria británica
Niños haciendo cola para entrar en una escuela primaria británica

Los padres de Staffordshire, uno de los 47 condados de Inglaterra con más de un millón de habitantes, se enfrentan a partir de este año a multas que pueden llegar a ser de hasta 120 libras (135,50 euros) si sus hijos llegan constantemente tarde a clase. El Consejo del Condado acaba de publicar nuevas normas sobre la puntualidad en las escuelas. Aunque queda en manos de los directores aplicar o no la normativa, llegar de forma frecuente después de que haya sonado la campana le puede costar caro a los alumnos y a sus padres.

En Staffordshire, ya se abría un expediente a la familia si se producían 20 retrasos sin autorización en un periodo de 12 semanas y se contemplaban sanciones económicas, pero rara vez se aplicaban. Ahora, el número de incidencias permitidas antes de que haya consecuencias se ha reducido a 10 -antes eran 12- semanas, según informa el diario británico The Independent. Además, se han añadido sanciones económicas para los impuntuales con el fin de alentar a niños y padres a hacer un esfuerzo para estar en la escuela a su hora. 

Este periódico precisa que la multa por llegar tarde 10 veces es de 60 libras (casi 68 euros) si se paga dentro de un primer plazo de 21 días. La cuantía se duplica a 120 libras (135,50 euros) si se tardan 28 días en abonar la multa. Si los padres se niegan a pagar la sanción, pueden ser llevados a los tribunales, donde se enfrentarían a multas de 2.500 libras (más de 2.800 euros) o incluso hasta tres meses de cárcel.

Philip White, del gabinete del Consejo del Condado de Staffordshire para el aprendizaje y la empleabilidad, explica que el organismo vio la necesidad de endurecer las medidas después del caso de los padres de la isla de isla de Wight, que fueron condenados por faltar su hija a clase de Primaria para ir a Disney World en unas vacaciones familiares dentro del periodo lectivo y no autorizadas por el centro. White recuerda que "el juicio del Tribunal Supremo es muy claro: los niños deben ir a la escuela todos los días, porque la ausencia afecta a su rendimiento y es perjudicial para el resto de la clase". 

White puntualiza que, al igual que sucedía antes, los directores tienen la potestad de decidir si el motivo alegado para la tardanza es suficiente o no para informar al Consejo, que es quien procesa el aviso de penalización. Por su parte, el jefe de educación del consejo, Paul Senior, advierte a los padres de que si su hijo llega tarde deben "notificar a la escuela el motivo" con el fin de que puedan ofrecerles "algún tipo de consejo o de apoyo".

Según el diario, el Consejo del Condado de Staffordshire consultó a más de 300 directores de la zona para conseguir elaborar su nueva propuesta de regulación.  A las familias no les ha sentado muy bien la medida, ya que consideran los castigos económicos demasiado severos. Muchos padres se han quejado en las redes, como recoge Yahoo, que cita, por ejemplo, a Christopher John Higgins: "Las familias necesitan ayuda, no castigos".

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