Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Javier Bardem: “Los actores sabemos cómo se nos tilda cuando levantamos la voz”

La Academia de Cine organiza una jornada de cine y solidaridad, con Elena Anaya, Fernando León, Dani Rovira, Paco Arango o Mabel Lozano entre otros creadores

El actor Javier Bardem, este lunes en las jornadas Cine, Ayuda y Solidaridad, que celebra la Academia de Cine. Ampliar foto
El actor Javier Bardem, este lunes en las jornadas Cine, Ayuda y Solidaridad, que celebra la Academia de Cine. EFE

El cine influye y transforma. Desde el social hasta el más comercial, desde los documentales hasta los grandes taquillazos. “Lo que hay que hacer es usarlo”, contaban varios de los participantes en dos mesas redondas que la Academia de Cine ha organizado este lunes en torno al cine y la solidaridad, y en la que ha anunciado la creación del premio Cine, Ayuda y Solidaridad, que esta primera edición ha sido concedido a Pilar Bardem. Sendas reuniones de cineastas y de creadores de fundaciones que apuestan por el audiovisual como “una herramienta transformadora”, según una acertada definición de la actriz y documentalista Mabel Lozano, que ha centrado sus esfuerzos en dar voz a las víctimas de la trata de mujeres.

Entre los actores presentes, Dani Rovira, creador junto a la también actriz Clara Lago de la fundación Ochotumbao, apuntó en cambiar las maneras de involucrar a la gente: “Hoy, solidaridad y benéfico son palabras denostadas; la gente las escucha y cambia de conversación. Debemos enamorar al público para que se sumen a nuestra causa, porque nos toca ser referentes. Pocas veces la gente te convence de algo desde el enfado, sino desde la alegría, desde la energía positiva”. Una idea que también subrayó Elena Anaya, implicada en la lucha para cuidar el medioambiente: “Hay tiempo para lograr cambios”.

Javier Bardem lleva años involucrado en acciones y producción de documentales para Médicos sin Fronteras y para dar voz al pueblo saharaui. Este lunes apuntó: “Los actores somos ciudadanos. Sabemos cómo se nos tilda a quienes levantamos la voz y se nos invita a estar en una esquina calladitos. Por suerte, cumplimos con nuestra obligación como ciudadanos”. Y sobre la fama, el actor incidió: “La popularidad al menos ayuda para que te cojan el teléfono, después tiene que hablar el documental. Nunca he antepuesto la popularidad a ser ciudadano. Es cierto que puedo tener más repercusión, a cambio sufres una crítica desmesurada. Bueno, pros y contras. En el momento en que tienes una opinión, te nacen enemigos. Hay que vivir con ello”. Y por eso, a veces te caen encima los clichés. Un ejemplo es Fernando León, cineasta consagrado en la ficción y en el documental: “Lucho contra la etiqueta [de cineasta social], pero fracaso. Haces películas para visibilizar, para concienciar, de acuerdo. Sin embargo, es necesario que la obra también surja de ti para que te satisfaga. Todo funciona con un mismo mecanismo, el de la empatía”. Peligroso mecanismo, como contó Lozano: “El daño que hizo Pretty Woman en la imagen de la prostitución. El audiovisual crea mitos dificilísimos de desmontar: la realidad es más sórdida”. Lo sabe bien Paco Arango, cuya segunda película como director, Lo que de verdad importa, destina todos sus beneficios a ONG: “Yo peco de comercial para llegar a todo el mundo”.

De izquierda a derecha: el actor Dani Rovira; Paula Farias, expresidenta de Médicos sin Fronteras; Javier Bardem; Elena S. Sánchez, periodista y presentadorade 'Días de Cine'; la actriz Elena Anaya; el director Fernando León de Aranoa y Javier Corcuera, director y guinista, este lunes en las jornadas Cine, Ayuda y Solidaridad que ha celebrado la Academia de Cine. ampliar foto
De izquierda a derecha: el actor Dani Rovira; Paula Farias, expresidenta de Médicos sin Fronteras; Javier Bardem; Elena S. Sánchez, periodista y presentadorade 'Días de Cine'; la actriz Elena Anaya; el director Fernando León de Aranoa y Javier Corcuera, director y guinista, este lunes en las jornadas Cine, Ayuda y Solidaridad que ha celebrado la Academia de Cine. EFE

El cómico Manuel Burque, que además de sus trabajos habituales participa en Radio Gaga —un programa del canal 0 en Movistar que da voz a los invisibles—, habló de la posibilidad real de influir: “Como creadores, debemos de ser conscientes que por muy acotada que esté la película que vamos a hacer siempre se pueden incluir cambios. No tenemos obligación de ser responsables, pero si lo eres, hay muchas posibilidades de realizar cambios”. Y por eso subrayó: “En el humor ahora triunfa el cinismo. Pues os aviso, el cinismo está pasado de moda, el buenismo es el nuevo punk”. O como apuntaron Rovira y José Carnero, creador publicitario y fundador de la ONG Uno entre Cien Mil, dedicada a la leucemia infantil: “¿Cansa que un mismo actor apoye a siete causas? No es que canse, es que es necesario”. Puede que, volviendo a lo dicho por Bardem, Lozano apuntó a otras disciplinas: “El cine es un medio más empático, que por ejemplo, el fútbol”.

De izquierda a derecha: Mónica Esteban, presidenta de Juegoterapia; el moderador y publicista, Jorge Martinez; el presidente de la Fundación Uno entre cien mil, José Carnero; y los directores Mabel Lozano y Paco Arango, participan en las jornadas Cine, Ayuda y Solidaridad, que ha celebrado hoy la Academia de Cine. ampliar foto
De izquierda a derecha: Mónica Esteban, presidenta de Juegoterapia; el moderador y publicista, Jorge Martinez; el presidente de la Fundación Uno entre cien mil, José Carnero; y los directores Mabel Lozano y Paco Arango, participan en las jornadas Cine, Ayuda y Solidaridad, que ha celebrado hoy la Academia de Cine. EFE

Junto a ellos participaron Paula Farias, expresidenta de Médicos sin fronteras; Javier Corcuera, director de documentales y fundador del festival de cine FISahara (que apuntó sobre la pujanza del cine: “Es un instrumento muy fuerte. Yo he hecho películas por solidaridad, y otras han generado solidaridad”), y Mónica Esteban, fundadora y presidenta de Juegaterapia. Todos los participantes han hablado de sus causas, de cómo la vida les ha llevado a ellas, y de cómo, a pesar de las trabas, hay que contar esas historias con protagonistas invisibles: “Si no, ¿quién lo haría?", resumió Fernando León.