Ir al contenido
_
_
_
_
Cartas al director

Mi patria querida

Mi corazón no es ni de Cataluña ni de España. Mi corazón es de mi patria querida, mi familia. Y todo aquello que se interponga entre nosotros será de mi desagrado. El procés lo ha hecho. Ha conseguido llegar a lo más profundo de mi familia rompiendo en pedazos el querido vínculo que nos unía. Este fin de semana, los cálidos besos de mi abuela se tornaron en amargas lágrimas de impotencia por parte de ella. No sé cómo, ni cuándo, ni por qué… Sólo sé que los ejecutores de la gran mentira que es el procés han logrado radicalizar a mi abuela: una mujer ejemplar, risueña, sencilla. Creo que nada vale tanto como para justificar esta grandísima fisura que hemos sufrido el pueblo de Cataluña. Pero desde luego, sé que no quiero formar parte de ello.— Marc Gay Bartol. Cervelló (Barcelona).

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_