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Evolución Revolución "del centro Cerámico Talavera en el Museo Cerralbo.
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La cerámica de Talavera es más de lo que parece

Una exposición en el Museo Cerralbo celebra el 25º aniversario del centro toledano que heredó la tradición de trabajar el barro y la mantiene fresca

  • Las realidades no se pueden separar y una de las citas culturales del año acaba de ocurrir: el viernes pasado se estrenó en España 'Blade Runner 2049', 35 años después del estreno de la primera de Ridley Scott que dejó imágenes y palabras que ya son historia del cine, como la figura de origami con la que juguetea Rachel (Sean Young). A la papiroflexia imita también la pajarita, obra de Jacinto de Manuel, que se puede ver en la imagen, pero está hecha con otra técnica tradicional, la que los ceramistas y alfareros utilizan en Centro Cerámico Talavera, un taller que para celebrar su primer cuarto de siglo se muestra, hasta el 15 de octubre, en el Museo Cerralbo (Madrid) en 'Evolución-Revolución. 25 años de cerámica', una exposición de las piezas que salen de sus hornos y en las que se conjuga el peso de la tradición talaverana y la innovación de los diseños actuales.
    1Cosas que no creeríais... Las realidades no se pueden separar y una de las citas culturales del año acaba de ocurrir: el viernes pasado se estrenó en España 'Blade Runner 2049', 35 años después del estreno de la primera de Ridley Scott que dejó imágenes y palabras que ya son historia del cine, como la figura de origami con la que juguetea Rachel (Sean Young). A la papiroflexia imita también la pajarita, obra de Jacinto de Manuel, que se puede ver en la imagen, pero está hecha con otra técnica tradicional, la que los ceramistas y alfareros utilizan en Centro Cerámico Talavera, un taller que para celebrar su primer cuarto de siglo se muestra, hasta el 15 de octubre, en el Museo Cerralbo (Madrid) en 'Evolución-Revolución. 25 años de cerámica', una exposición de las piezas que salen de sus hornos y en las que se conjuga el peso de la tradición talaverana y la innovación de los diseños actuales.
  • Lo primero que se encuentra el visitante al entrar en la exposición es una recreación de un taller. El comisario, Guille García-Hoz, se ha permitido la licencia de situar en el centro de la sala una mesa de carpintero y sobre ella, ahora ya sí, ha colocado el material de trabajo utilizado por los alfareros, llaman especialmente la atención los moldes, que se pueden ver en la imagen. Pero no solo trabajan la técnica del moldeado, también el modelado y el torno. Este espacio quiere sugerir cómo se hace el producto final, reparar en el proceso antes de mostrar la multitud de resultados que se pueden ver en las siguientes salas.
    2En el taller Lo primero que se encuentra el visitante al entrar en la exposición es una recreación de un taller. El comisario, Guille García-Hoz, se ha permitido la licencia de situar en el centro de la sala una mesa de carpintero y sobre ella, ahora ya sí, ha colocado el material de trabajo utilizado por los alfareros, llaman especialmente la atención los moldes, que se pueden ver en la imagen. Pero no solo trabajan la técnica del moldeado, también el modelado y el torno. Este espacio quiere sugerir cómo se hace el producto final, reparar en el proceso antes de mostrar la multitud de resultados que se pueden ver en las siguientes salas.
  • Otra parte del taller, además del trabajo con el barro, es la dedicada a la decoración de las piezas: su pintura. Aunque han superado las series tradicionales de la cerámica talaverana: de las mariposas, de los helechos, de pabellones, de guirnaldas... y su paleta de colores: azules, policromía y tricolor (siempre sobre fondo blanco), dos de los fundadores del Centro Cerámico, Ana Fernández Pecci y Ramón González, aseguran que se mantienen fieles a la historia dándole una visión actual y que si algún proyecto les interesa y han de saltarse estas normas lo acogen sin problema, como el de Díaz-Faes, en cuyas figuras han utilizado esmalte negro y no el blanco habitual. En la imagen se ven varios dibujos, los esquemas que se adaptarán al tamaño de las piezas a las que se trasladarán. Los colores se adquieren ya hechos de manera industrial, pero a manera de reliquia algunos los hacen allí.
    3De colores Otra parte del taller, además del trabajo con el barro, es la dedicada a la decoración de las piezas: su pintura. Aunque han superado las series tradicionales de la cerámica talaverana: de las mariposas, de los helechos, de pabellones, de guirnaldas... y su paleta de colores: azules, policromía y tricolor (siempre sobre fondo blanco), dos de los fundadores del Centro Cerámico, Ana Fernández Pecci y Ramón González, aseguran que se mantienen fieles a la historia dándole una visión actual y que si algún proyecto les interesa y han de saltarse estas normas lo acogen sin problema, como el de Díaz-Faes, en cuyas figuras han utilizado esmalte negro y no el blanco habitual. En la imagen se ven varios dibujos, los esquemas que se adaptarán al tamaño de las piezas a las que se trasladarán. Los colores se adquieren ya hechos de manera industrial, pero a manera de reliquia algunos los hacen allí.
  • La museografía decidida por el comisario, Guille García-Hoz, -es decir, la manera de presentar la muestra- ha querido reflejar el título de la exposición, 'Evolución-Revolución'. Fernández Pecci y González reconocen que el peso que tiene la cerámica de Talavera en la historia de las artes decorativas tiene parte positiva y negativa: "La cerámica de Talavera es igual a siglo XVII", dijo González confesando que eso a veces es un lastre porque lleva al que lo oye a pensar en algo alejado de la actualidad, pero, por otro lado, el nombre de Talavera vinculado a la cerámica abre puertas. Las mesas llenas de recipientes, los que cuelgan del techo... solo son imágenes que quieren conseguir una apertura de mentes y una adaptación al medio. Una manera distinta de exponer, una ruptura con lo tradicional. Una necesidad de salirse de la norma y de cambiar el punto de vista (literalmente).
    4Superado el siglo XVII La museografía decidida por el comisario, Guille García-Hoz, -es decir, la manera de presentar la muestra- ha querido reflejar el título de la exposición, 'Evolución-Revolución'. Fernández Pecci y González reconocen que el peso que tiene la cerámica de Talavera en la historia de las artes decorativas tiene parte positiva y negativa: "La cerámica de Talavera es igual a siglo XVII", dijo González confesando que eso a veces es un lastre porque lleva al que lo oye a pensar en algo alejado de la actualidad, pero, por otro lado, el nombre de Talavera vinculado a la cerámica abre puertas. Las mesas llenas de recipientes, los que cuelgan del techo... solo son imágenes que quieren conseguir una apertura de mentes y una adaptación al medio. Una manera distinta de exponer, una ruptura con lo tradicional. Una necesidad de salirse de la norma y de cambiar el punto de vista (literalmente).
  • Hace unos años, entre 2011 y 2012, introdujeron en su tipología de objetos, la mayoría de ellos hasta entonces con una función contenedora, las calaveras. Las descubrieron en un viaje a Sicilia donde era un motivo habitual. Ahora es uno de sus símbolos identitarios y les ha servido para acercar este material a otros públicos. Que la cerámica es un material en auge lo constata que está presente en algunos de los diseños de los arquitectos más renombrados como el Centro Botín en Santander, del premio Pritzker Renzo Piano, que está recubierto por unas 280.000 piezas de cerámica circulares.
    5Calaveras Hace unos años, entre 2011 y 2012, introdujeron en su tipología de objetos, la mayoría de ellos hasta entonces con una función contenedora, las calaveras. Las descubrieron en un viaje a Sicilia donde era un motivo habitual. Ahora es uno de sus símbolos identitarios y les ha servido para acercar este material a otros públicos. Que la cerámica es un material en auge lo constata que está presente en algunos de los diseños de los arquitectos más renombrados como el Centro Botín en Santander, del premio Pritzker Renzo Piano, que está recubierto por unas 280.000 piezas de cerámica circulares.
  • Continúan la producción de piezas tradicionales, algunas de ellas con leyenda como esta de la imagen. Un cuenco del diablo, con dibujo azul, típico del Monasterio de los Jerónimos, con un demonio que parece intentar salir de él agarrándose al borde. Lo utilizaban para el vino y se decía: "Hasta ahogar al diablo", cuando les echaban la bebida, lo que significaba que se llenara hasta el borde y al beber y dejarlo seco decían: "Hasta verte, Jesús mío", entonces volvían a aparecer las iniciales IHS (Jesús Hombre Salvador).
    6Ahogar al diablo Continúan la producción de piezas tradicionales, algunas de ellas con leyenda como esta de la imagen. Un cuenco del diablo, con dibujo azul, típico del Monasterio de los Jerónimos, con un demonio que parece intentar salir de él agarrándose al borde. Lo utilizaban para el vino y se decía: "Hasta ahogar al diablo", cuando les echaban la bebida, lo que significaba que se llenara hasta el borde y al beber y dejarlo seco decían: "Hasta verte, Jesús mío", entonces volvían a aparecer las iniciales IHS (Jesús Hombre Salvador).
  • En la imagen: cabezas de galgo, calaveras, jarrones de espiga -con alguna mariposa, guiño a la serie que llevaba este nombre, típica de esa tradición que surgió con la fábrica en el siglo XVI y duró hasta el XIX, y que gozó del máximo apogeo en el XVII cuando está presente hasta en las pinturas de los grandes maestros del Siglo de Oro como Zurbarán- diseños todos del Centro Cerámico más allá de los botes de farmacia, de las jarras, de las fuentes o platos. Pero también aceptan propuestas de artistas contemporáneos que utilizan el barro como soporte de sus obras entre las que hay desde esculturas meramente decorativas hasta las que sirven como amplificador del sonido del móvil como la ballena de Guille García-Hoz, así colaboran con el talaverano Aitor Saraiba, Bakea, Paula Bonet, Ana Locking, Rubenimichi, Abe the Ape...
    7El futuro En la imagen: cabezas de galgo, calaveras, jarrones de espiga -con alguna mariposa, guiño a la serie que llevaba este nombre, típica de esa tradición que surgió con la fábrica en el siglo XVI y duró hasta el XIX, y que gozó del máximo apogeo en el XVII cuando está presente hasta en las pinturas de los grandes maestros del Siglo de Oro como Zurbarán- diseños todos del Centro Cerámico más allá de los botes de farmacia, de las jarras, de las fuentes o platos. Pero también aceptan propuestas de artistas contemporáneos que utilizan el barro como soporte de sus obras entre las que hay desde esculturas meramente decorativas hasta las que sirven como amplificador del sonido del móvil como la ballena de Guille García-Hoz, así colaboran con el talaverano Aitor Saraiba, Bakea, Paula Bonet, Ana Locking, Rubenimichi, Abe the Ape...