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20 años reduciendo el daño de las drogas: así es Energy Control

La organización trabaja para que el consumo de estupefacientes se haga de la forma más segura, con toda la información disponible, Hablamos con uno de sus responsables, el doctor Fernando Caudevilla

20 años reduciendo el daño de las drogas: así es Energy Control

No a la droga: ha sido el mensaje tradicional de las políticas estatales para tratar con estas sustancias. Para prevenir los problemas derivados del consumo de drogas se ha considerado que lo mejor es que nadie las tome (las ilegales, claro, otras como el tabaco o el alcohol son permitidas por la ley y aceptadas por la sociedad). Todo ello debajo del paraguas internacional de lo que se llamó la Guerra contra la Droga que promovieron presidentes de EE. UU. como Richard Nixon o Ronald Reagan y que no ha dado los resultados esperados. “La guerra contra las drogas ha terminado”, ha dicho el filósofo Antonio Escohotado, y parece que no se ha conseguido ganarla. Conseguir droga es tan fácil hoy en día como pedir una pizza, si uno tiene los contactos adecuados, y con frecuencia el repartidor tarda menos. Con este modelo se mantienen, según denuncian los críticos, las organizaciones mafiosas de narcotráfico y se ha dejado un reguero de desigualdades económicas, corrupción, cárcel y muerte. “La educación sobre drogas tiene que enfocarse al uso y no a la abstemia”, también ha dicho el filósofo.

“Adulterantes como el antiparasitario Levamisol, [FCG2] presente en casi el 50% de la cocaína que se vende en España, pueden generar problemas en el sistema inmune o en la piel”

Así que la férrea prohibición habitual no es la única forma de meterle mano al tema de las drogas. La organización Energy Control cumple este año dos decenios abordando el problema bajo otro enfoque: si la gente se va a seguir drogando, como lleva haciendo desde los tiempos más remotos, ya sea por motivos religiosos, espirituales o recreativos, tratemos de que lo hagan de la forma más segura y responsable, con toda la información disponible sobre qué y cómo se está tomando. Lo llaman estrategias de Gestión de Placeres y Riesgos. “Partimos de la idea de que los programas sobre drogas basados en la abstinencia no solucionan el problema”, explica el doctor Fernando Caudevilla (conocido en el entorno como DoctorX), asesor médico de la organización, “en cambio los programas de reducción de riesgos en la heroína (intercambio de jeringuillas, metadona) o en el alcohol (promoción del consumo responsable) no tienen como objetivo principal la abstinencia absoluta. Pero de entrada consiguen que no se mueran, y muchas veces a partir de allí se pueden trabajar más cosas. Y están suficientemente avalados por la ciencia”.

Una de las actividades más conocidas de Energy Control (un proyecto de la ONG Asociación Bienestar y Desarrollo) es la labor de análisis de droga e información sobre su uso en el propio lugar de consumo que llevan a cabo voluntarios: festivales de música, sesiones de electrónica, clubs y discotecas. Su filosofía es que si los jóvenes no van a los centros de salud, ellos van donde están los jóvenes, en un viaje al fin de la noche. “No pretendemos que la gente se lea nuestros folletos a las cuatro de la mañana, pero se lo llevan a casa y al día siguiente sí que pueden leerlos”, dice Caudevilla. Otras de sus actividades son las intervenciones en el medio educativo, el asesoramiento a municipios, la investigación o el asesoramiento personal en sus sedes de Madrid, Barcelona, Mallorca y Andalucía (o por Internet. “Informamos sobre problemas de adicción (que no es el problema principal de las drogas recreativas), pero también sobre problemas legales, efectos secundarios y demás. Por ejemplo, personas con diabetes que quieren informarse sobre los efectos que les puede causar cierta sustancia”, afirma el médico.

20 años reduciendo el daño de las drogas: así es Energy Control

Desde el Plan Nacional sobre Drogas “respetan, agradecen y valoran el trabajo que desde hace mucho tiempo realiza Energy Control”. Según Francisco Babín, delegado del Plan, que también reivindica la actividad estatal en el ámbito de la reducción de riesgos, "políticas como el intercambio de jeringuillas o los programas de metadona fueron aciertos monumentales que al principio no se entendían”. En palabras de Babín, “son políticas útiles con la población consumidora, que es una minoría, aunque no se pueden extrapolar a la gran mayoría que no lo hace”, al tiempo que discrepa en otras propuestas que en ocasiones se manejan sobre el consumo de drogas: “Está estudiado que liberalizar las drogas no acabaría con el mercado negro, de hecho todavía se trafica con tabaco”, apunta, “mientras que facilitar el consumo recreativo tampoco lo reduce, como podemos ver en el caso del alcohol que, aún siendo legal, sigue generando problemas".

Como fuente de primera línea en el mercado de las drogas, en Energy Control recaban información privilegiada sobre la aparición de nuevas sustancias, pero denuncian el revuelo mediático innecesario que se suele montar en torno a ellas. “Todos los veranos vemos grandes noticias sobre las nuevas drogas: la droga caníbal, el estramonio, la droga de Hulk”, explica Caudevilla, “suelen ser casos muy puntuales y que desaparecen rápido, pero desde los medios se saca de contexto y magnifican los hechos, lo que no es bueno”. Las drogas más habituales son las de siempre: MDMA, anfetaminas, cocaína, “las reinas de la fiesta”, apunta el doctor. Aunque la actividad de Energy Control es muy valorada a nivel internacional, con publicaciones científicas y participación en congresos, se quejan de que en España, aún recibiendo ayuda, no es la suficiente, sobre todo teniendo en cuenta su intensa actividad en este ámbito.

“Las políticas adoptadas hasta ahora no han solucionado los problemas y han causado más. Es preciso regular, sino todo queda en manos de narcotraficates y mafiosos”

También toman nota de la aparición de adulterantes: la mayor parte no son tóxicos, como la cafeína o el paracetamol, pero también aparecen algunos problemáticos, como el antiparasitario Levamisol, presente en buena parte (entre el 30 y el 50%) de la cocaína que se vende en España y que, bajo consumo excesivo o en personas predispuestas, puede generar problemas en el sistema inmune o en la piel. “Sin embargo, aunque se piensa lo contrario, la cocaína en España es de una pureza bastante alta, entre el 70 y el 80%”, dice el médico.

Otro fenómeno interesante es que las pastillas de éxtasis cada vez contienen más principio activo, el MDMA. Si hace 10 años llevaban en torno a 80 y 90 miligramos, ahora, en 2016-2017, pueden llevar entre 150 o 200, dosis que pueden resultar tóxicas. “Se debe a diferentes motivos: ahora es más fácil sintetizar las pastillas, conseguir los precursores, y hay quien quiere hacer la pastilla más cargada”, cuenta el experto. Las pastillas han dividido por seis su precio en los últimos años, “cuestan tanto como un paquete de tabaco, menos que entrar en una discoteca”. Y en general las drogas no suben de precio.

En ese sentido, el sistema Español de alerta temprana (SEAT) del Plan Nacional de Drogras del Ministerio de Sanidad confirma que "cualquier persona puede elaborar este tipo de sustancias, químicos profesionales o autodidactas". Los datos de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y as Policías Autonómicas, así como los de ámbito internacional (Europol y JIFE), indican que "personal sin ningún tipo de titulación pero debidamente adiestrado puede sintetizar sustancias psicoactivas utilizando instrumental extraordinariamente básico". 

El consumo de drogas, por lo general, ocurre durante una etapa de la vida, en la juventud, que tarde o temprano acaba pasando. Uno de los objetivos de Energy Control es que durante esa etapa se haga un consumo responsable, libre e informado, evitar que deje secuelas de por vida. Sin buena información es difícil discernir los peligros de cada sustancia y se puede llegar a pensar que son todas iguales: si alguien conoce la marihuana puede pensar que la heroína tiene los mismos riesgos y conducir a su consumo, la famosa escalera que lleva de una droga a otra. Con información, esa escalera tiene frenos. “Debido a la falta de regulación, todo se abandona a la oferta y la demanda”, dice Fernando Caudevilla, “en cambio, uno de los motivos de la disminución del número de fumadores es que el precio se ha multiplicado por 30. Porque el tabaco está regulado,” concluye.

 ¿Es preciso legalizar? “Desde Energy Control no tenemos una posición definida sobre la legalización”, concluye Caudevilla, “lo que sabemos es que las políticas adoptadas hasta ahora no han solucionado los problemas y han causado más. No queremos que las drogas se vendan libremente en supermercados, pero es preciso regular, sino todo queda en manos de narcotraficates y mafiosos. Necesitamos políticas sobre drogas más acordes con la ciencia y los Derechos Humanos”.

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